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8.30.2018

AlbumEscape #14: Mantra - Sebastián Yatra (2018) [CN]

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Yatra, Yatra... A propósito, Yatra significa "Camino sagrado a lo divino"... Que pretencioso ;)

Conozco la trayectoria de Sebastián Yatra antes de que explotara su máxima popularidad en 2016. De lo primero que tuve la posibilidad de escuchar acerca de esta joven promesa de la música fueron dos canciones que, con unas líricas atractivas acerca del dolor y la crueldad que se puede sufrir normalmente después de que el amor se terminó. Con una instrumentación bien estructurada y una maqueta bien enfocada al pop latino, “No me llames” y “Para Olvidar” fueron la carta de presentación hacia un público más numeroso. Sin embargo, su recibimiento y éxito fue inmerecidamente débil y lento.

"Yo voy a hacerme el fuerte, no quiero verte... Para Olvidar"

¿Por qué no gustó? ¿Qué es lo que gusta a las masas de la actualidad? Más bien, ¿Qué es lo que le gusta a la muchedumbre de hoy en día? Ah, ya sé: Los corridos, el trap y el reggaetón. A excepción del primer género, que no me explico cómo se ha vuelto tan masivo en los distintos rincones del mundo; ya es muy obvio decir que cualquier one hit wonder o éxito efímero va a estar enmarcado en aquellos dos géneros… Algo triste, porque Latinoamérica tiene mucha más y mejor tela de donde cortar.

Sebastián comprendió que el público numeroso sólo iba a ceder si se lanzaba al ruedo con un dembow bien reconocible que fuera amigable a nivel radial (Similar a lo que le sucedió a J Balvin en sus comienzos) y así empezó su rápida escalada al reconocimiento global. Desde el sencillo que fue trampolín para la fama del mismo, hasta canciones menos conocidas con una elaboración cuidada y talento espléndido… Todo eso se encuentra contenido en el disco que veremos hoy: Un trabajo discográfico cuya salida al mercado suplicaba desde hace más de un año y que, por fin, ya está aquí. ¡Bienvenidos al Mantra de Sebastián Yatra!

Mantra (2018)

1.  SUTRA (ft. Dalmata)
2.  Alguien Robó (ft. Wisin, Nacho)
3.  Quiero Decirte
4.  Devuélveme el Corazón
5.  Robarte un Beso (ft. Carlos Vives)
6.  Mantra
7.  Sin Ti
8.  Como Mirarte
9.  Traicionera
10. En el Party
11. Como Si Nada (ft. Cali)
12. Magdalena
13. LOVE (ft. Gianluca Vacchi)
14. No Hay Nadie Más
15. Por Perro

¿Por qué Mantra? En lo que luce como aquel espacio sincero en el cual el cantante plasmó sus diferentes emociones y vivencias en su día a día, aparecen palabras o sonidos con poder psicológico o espiritual. No es como si existiera algo que específicamente tenga esa capacidad; sino que es un concepto abstracto que se debería poder aplicar a todas las piezas presentes en este álbum. Tener ese poder de trascender, de que se pueda experimentar fortaleza cuando se reciten, de que exista ese deleite mental en el momento de escuchar.

Abstracción...

De las primeras virtudes que se les puede destacar a este disco es la exploración a diversos géneros. A pesar de que no es un álbum alternativo o similar, se sale de su zona de confort del reggaetón y el trap ya estereotipicos para orientarse a diferentes ritmos que prometen una experiencia cómoda e implacable en los espectadores de esta pieza musical. Pero no echemos rosas (o tomates podridos) antes de tiempo. Entremos a ver más de cerca cada track de esta joyita que hoy nos atañe…

Abrimos con SUTRA, primera colaboración del disco, primer hit bailable del mismo y primera oportunidad desperdiciada para ofrecer algo diverso. Aunque bueno, hay cosas rescatables que se pueden sacar de esta melodía algo insistente. El uso de sintetizadores es realmente increíble, ofreciendo un paseo auditivo muy disfrutable, sin caer en lo burdo y repetitivo. El estilo vocal de Dálmata tiene una fórmula muy particular que evita tornarse irritante como algún otro intérprete de turno. Bien por el puertorriqueño. Y entre los aspectos negativos, sólo los voy a resumir en 3 oraciones cortas: El Yatra-Yatra sencillamente sobra, la letra no tiene gran contenido (para lo que se espera del cantante), y finalmente no hay algún elemento instrumental que resalte. Es un buen comienzo, con ciertas fallas que no dañan totalmente lo logrado.

"Ella le pide que le dé el corazón solo a ella...Yo le digo que me tiene soñando otra vez"

Alguien Robó es el siguiente featuring, esta vez con talento venezolano y puertorriqueño, donde las posibilidades de explorar ritmos se vuelven muy amplias ¿Verdad? ¿VERDAD? Pues no. Es sólo la lamentable repetición de un concepto ya desgastado y una temática... Bueno, al menos respecto al contexto, trata de ser . Y el apoyo vocal entre compañeros no genera variaciones que realmente puedan destacar. Agregan ciertos elementos para familiarizarnos con la esencia latina, pero los intentos para ofrecer un producto novedoso son totalmente infructuosos. El mismo beat y la misma fórmula de aquel one hit wonder del 2017 hecho por Luis Fonsi y Erika Ender que pronto quedará en el olvido… Sin palabras. No es agradable cuando un artista potencial no explora todas sus capacidades y se queda en esto.

"Cuando me veas con otra, no te me alteres, yo te lo di todo y eso es lo que más me hiere"

Quiero Decirte está mejor. Alejada de los clichés del mal llamado género urbano, aquí Yatra nos muestra una arista más ligera de su estilo más multitudinario. Sigue siendo reggaetón, pero con elementos que difieren lo suficiente como para no desgastarse de una manera tan obvia. La letra es muy romántica, llegando a la cursileria en múltiples ocasiones... Eso sí, sin perder sinceridad y realismo: Aprecio el detalle de que líricas así sean vistas en una industria musical frívola y bastante hundida en calidad. Buena propuesta.

"Convertiremos en mañanas cada noche seria, ya no siento ese vacío porque tú llegaste"

Uno de los puntos fuertes llega en Devuélveme el Corazón, donde el pop y la balada invaden la emocionalidad y la esencia del artista en una interpretación admirable, que no requiere más elementos que la voz natural del cantante para expresar una conmoción, una petición fuerte, un dolor incesante. Una primera melodía en piano, unos acompañamientos exquisitos de violines y la interpretación vocal al natural hacen que esta joya sea uno de los mejores momentos en todo el álbum. Excelente.

"Yo no sé si fue cobardía, la culpa fue mía. No quise entender"

Dejame Robarte un Beso que me llegue hasta el alma… No luce precisamente un buen track. Por el lado bueno, está la letra de la canción: Básica, bella, sencilla y adorable… Pegajosa, un montón. También está la aparición estelar de Carlos Vives, quien le imprime unos vestigios de “sabrosura” y tropicalidad a una canción que quiere ir más allá del romanticismo casual. En la parte negativa, continuamos escuchando el Yatra-Yatra (Identificador ya muy repetido en el reggaetón, consistente en decir el nombre de quien canta: Algo que ya debería haber sido superado hace rato), tenemos un dembow exclusivamente bailable y alguito de cumbia que recuerda otra vez a ese fantasma malévolo creado por Luis Fonsi, y ya... No parece mucho defecto, pero tengan en cuenta que esta última característica va a primar sobre los casi 200 segundos que dura esta pieza. Aceptable y no más. Composición elaborada, soundtrack muy insistente.

"Sé que sientes mariposas, yo también sentí sus alas... Déjame robarte un beso que te enamore y tú no te vayas"

Por suerte, Mantra intenta variar ligeramente esa dirección repetida que han tomado algunas tonadas del disco, y lo logra con éxito. No voy a preguntar el porqué del nombre, debido a que las líricas por sí mismas no me explican nada en relación a esa palabrita clave. Tal vez recitar este conjunto de oraciones son fortalecedoras para el alma… en un contexto en el que los aspectos se pueden sobrepensar inmensamente. Por otro lado, la distribución armónica de los sintetizadores es bastante agradable. Es un proyecto mejor ejecutado que varios de los presentes en este concepto musical. Aún no sé cuál es la relación con el mantra, pero eso no le quita lo interesante

"Si cada noche prometes soñarme, yo en cada mañana voy a despertarte"

No obstante, siempre llegamos a un punto en el cual se hace necesario explorar más horizontes y no quedar en un mismo estilo. Si bien, el reggaetón no frecuenta mucho en los tracks del disco; es posible que sea agotador el tener solo dos alternativas para ver: O el dembow intenso, o la balada suave y calmada. Y es injusto con Sin Ti, que siendo un híbrido entre ambos estilos con una ejecución sincera y con detalles mínimos que hacen la diferencia; represente el agotamiento continuo de todo lo que el disco ha representado. Defino a esta melodía con la siguiente oración: Elegancia, ternura y pasión enmarcadas en un escenario concentrado en la nostalgia y el olvido. A pesar de que se presente en el momento menos oportuno, es un trabajo digno de admirar. ¡Bien!

"Dejaré mi orgullo y me arriesgo por ti... Y de todas las estrellas, solo puedo verte a ti"

Como Mirarte… No tengo mucho por decir acerca de este track. Sólo podría agregar que su ternura y emotividad pueden lograr una conexión auténtica con aquella persona que desee escucharla. Y ocurre lo mismo que Sin Ti: No son malas piezas artísticas, sólo que están en el lugar equivocado. A nivel lírico, no tienen nada que envidiarle a profundas baladas pop cuya composición es maravillosa. Y a pesar de que la parte instrumental no es su fuerte, Sebastián Yatra se desarrolla de forma magistral en esta clase de canciones. Buen desempeño.

"Y cómo mirarte, esos ojos que me dejan en enero... Cuando sé que no son míos y me muero"

Traicionera fue la explosión cataclísmica que llevó a Yatra a ser reconocido en diversas partes del mundo. A pesar de que sus sencillos anteriores eran más efectivos y más interesantes, el mainstream le dio una atención más que necesaria con una pieza musical que realmente no lo merece. Comenzando por el ritmo estereotípico que ya todos conocemos, pasando por el clasiquisimo sintetizador de voz que trae a la vida a Alvin y las Ardillas, siguiendo con una especie de “Millennial Whoop” que no aporta tanto a la melodía mencionada.

La temática puede hasta ser interesante, pero la composición lírica no es lo suficientemente desarrollada. Un intento de manifestar coraje en forma elegante hacia una persona despreciable se convirtió en un contenido básico diseñado exclusivamente para fiestas y pasar el rato, mas no para un disfrute verdadero (A menos de que te conformes fácilmente con cualquier moda que exista). La instrumentación no resalta en lo absoluto. Y la capacidad vocal de Sebastián Yatra no salva este single.

"Si es verdad que no te gusto, no te acerques así"

En El Party es incluso más olvidable que el track anterior. Lo único que resalta de esta pieza diseñada para rumbas, antros, carretes (o como lo conozcan en tu país); radica en las percusiones medio sensuales que ya no abundan en el mal llamado “género urbano”... En serio, esos méndigos golpes provocan una reacción mental que te hace disfrutar el sufrimiento presente en esta tonada (Esto último tiene su gracia). Y lo demás, pues es repetido de canciones previas: letra tosca, ambiente de deja vu, etc. Nada más por agregar: ¿Por qué Sebastián Yatra sigue con esta clase de melodías, siendo que puede explorar más allá?

"Y aunque pensé que esto se había terminado, tú te acordaste de las noches y ya no importan los errores"

Ah sí, hablando de más experimentación, a continuación está la ¿esperada? incursión de Sebastián Yatra al otro género de moda: El trap latino. A pesar de lo mencionado, Como Si Nada no decepciona, sino que entrega lo que promete: Un primer acercamiento al trap en un modo en el que se tomaron bastantes libertades (como en la carga dramática de la letra), sin quedarse estancados en lo que sus máximos exponentes (como “Aquel al que no debemos voltear a ver”) han mostrado en los últimos años. Es digno de resaltar el featuring hecho por Cali, el cual ofrece un rap intermedio realmente auténtico a nivel interpretativo: Demuestra que se puede hacer un buen trap en Latinoamérica sin que sea necesario el irritante autotune o que las letras sean grotescas. Con las bajas expectativas que genera un trap latino en la actualidad, considero que es un trabajo muy bien hecho.

"Y mis ojos se cerraron pero no estoy ciego. Y aunque nunca te lloraron, perdimos el juego"

Uno de los highlights del álbum tiene nombre propio: Magdalena… Mi Sol… Mi Amor. Basada en una trágica historia real, la cual desembocó en una vida que terminó. ¿Qué es lo que se siente cuando se pierde a una hija, a un ángel? Eso es lo que expresa Sebastián en esta composición de compás lento y de cuerdas cuyos acordes nos presentan un ambiente depresivo a más no poder. Además de la voz, que explora tantos rangos como se lo permita; la instrumentación destaca por ser de las mejores presentes en el disco: Ese piano amplifica las emociones que logra provocar la melodía mientras cada segundo pasa. Excelencia pura.

"Si te vas seguirás aquí, porque un ángel me acompaña a donde vaya"

Lamentablemente, LOVE rompe con el anterior punto álgido para introducirnos en un sonido más optimista acerca de cómo el amor nos une, cómo unirnos todos y cómo romper fronteras y… bueno, un tema que ha perdido su encanto cuando ya ha sido desarrollado en formas similares cientos de veces. Y el featuring con Vacchi no ayuda mucho con un beat electrónico repetitivo y agotador a más no poder. Es bonita en apariencia, pero su calidad deja mucho que desear.

"Y estamos vivos por una razón, que el mundo entero se entregue al amor"

El último punto sobresaliente de Mantra es No Hay Nadie Más. Una sencilla melodía se va originando a partir de las primeras notas de unas cuerdas que, solitarias, dan paso a la voz un poco ensombrecida de Sebastián Yatra, quien de una manera protectora, expresa líricamente lo mucho que importa una persona, su cuidado, su personalidad, los momentos experimentados, y una nostalgia constante en la que se contiene una aparente tristeza causada por una posible ausencia.

Tal vez sea la distancia física, o quizás sea un motivo más oscuro en el que el protagonista se ve envuelto. Eso sí, los buenos recuerdos prevalecen y el amor, a pesar de cualquier motivo, prevalece. No hay cansancio, no hay asfixia… Sólo hay una armonía eterna: algo intranquila, pero en donde la calma pretende prevalecer. Aunque el ámbito instrumental sea muy humilde, es suficiente para que la canción sea ideal.

"Te voy a extrañar en la soledad, y aunque existan mil razones para terminar... No hay nadie más"

El álbum termina en mala forma con Por Perro, un trabajo con potencial lamentablemente desperdiciado en una canción que luce como aquellas “trending topic songs” que cuentan con la misma estructura: Un reggaetón ambientado en la fiesta, con una especie de trap interpretado por una voz grave… todo con un ritmo que ya se ha visto en múltiples ocasiones y una letra que, comparado con las mejores piezas del disco, no les llega ni a los talones. Definitivamente omitible.

...

Este análisis resultó ser una experiencia renovadora, debido a que logramos explorar un género jamás abordado en esta dimensión. Mis expectativas eran altas para un artista con un potencial demostrado como Sebastián Yatra, y pues lo que se vio fue una combinación enredada entre la satisfacción y la decepción. Algunos momentos fueron frustrantes, así como otros fueron realmente potentes. A continuación, está el veredicto correspondiente.


ESCALA DE CALIFICACIÓN: 4 (Indeseable) ***** 0 (Común, Punto Medio) ***** 4 (Excelente)

Valoración Final: 1 (Aceptable). Más allá del punto medio. Intenta salirse de lo genérico. Así fuera Sebastián Yatra, las expectativas acerca de un trabajo de reggaetón son un tanto bajas debido a la cuestionable calidad que este tipo de música ha establecido como estándar. Sin embargo, el joven demostró que con la marea en su contra, puede igualmente ofrecer un contenido sorprendente. ¿Por qué no tiene mayor valoración? Lamentablemente existen canciones que, más allá de no dar la talla, resultan ser un balde de agua fría que rompen con las pretensiones sinceras de joyas como “Magdalena” o “No Hay Nadie Más”. En resumen, es una dualidad incesante de lados opuestos en la que; gracias a detalles instrumentales y rítmicos en ciertas melodías, logra ser rescatable. Lo recomiendo para quienes quieran explorar el híbrido pop-reggaetón de una manera tierna y elegante.

Espero que haya valido la tardanza (por enésima vez consecutiva). Espero no tardarme tanto para el siguiente. ¡Hasta la otra!


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”

12.17.2016

E&H Edición Colère #2: De Best of De Best (Especial Navideño)

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Me había propuesto a realizar el análisis a TELEBIT que aún sigue pendiente. No obstante, las festividades me fueron atrapando hasta el punto de quedar interesado en hacer una columna especial para estas festividades. Y no hay mejor sección que una de cólera, en la cual puedo descargar mis más sinceras palabras (también llamadas acotaciones o mamadas) hacia un álbum muy particular.

¡Todo apunta a ti, una dulce virgen... Virgin!

Si recuerdan, existió un artículo realizado en Mayo de este 2016 en el que tuve que ver las maravillas (y pendejadas) de un trabajo hecho por Virgin Mobile en 2014, cuya premisa era traer a cantantes de música popular para interpretar piezas famosas del rock en español. Aclaré que era la segunda parte de la ambición de unos productores que querían experimentar con fórmulas jamás vistas, para que influyeran en los gustos musicales de fin de año del colectivo colombiano: No funcionó tan bien, aunque debo admitir que salieron propuestas anormales que traen mucho deleite al oído de cualquiera (sin olvidar las estupideces realizadas por Giovanny Ayala o por Dragón y Caballero).

¿Se acuerdan de esto? La muralla verde era lo más hermoso, así como El baile de los que sobran apestaba gracias a Giovanny Ayala.

Ahora es turno de esa misteriosa primera parte lanzada en 2013, que fue alabada completamente por esta cultura de masas dedicada a aborrecer los ritmos tradicionales y lamerle los pies a cualquier canción de rock o metal (sin importar lo pésima que sea). Toca ver si el trabajo que hoy vemos es tan bueno como la mayoría clama… Así que, con ustedes: La primera parte de “De Best of De Best”, producido por Virgin Mobile.

De Best of De Best (2013)

1.  Boquita de Caramelo – Chite
2.  El Vampiro – Diva Gash
3.  La Yerbita – Durán
4.  Las mujeres a mí no me quieren – Esteman
5.  Festival en Guararé – El Freaky
6.  Very very well – The Hall Effect
7.  Traicionera – LosPetitFellas
8.  Que me coma el tigre – Providencia
9.  Los Sabanales – Systema Solar
10.  La Sirena – Superlitio
11.  La Burrita – Velandia

Nota: El análisis será basado en: Comparación con la versión de origen, calidad del intérprete en el cover, innovación latente del cover y un relativo deleite que pueda causar. Cada canción incluirá su track respectivo de YouTube para que se deleiten con estas joyas (En especial con la de: v). Por más buenos que sean algunos en sus carreras, aquí habrá una crítica justa y directa. ¿Listos?

Este álbum comienza con una versión estereotipadamente punk (o hasta metal) de Boquita de Caramelo. En su defensa puedo resaltar ese singular desempeño instrumental basado en remarcar una guitarra electrónica junto con ciertos instrumentos que logran remarcar el aspecto nostálgico de la pieza en cuestión.

Pero no puedo hablar tan bien de la interpretación vocal de Chite: Pareciera que no estuvieran haciendo una canción a su estilo punk; sino que más bien están haciendo la versión de un rock pesado genérico sin chiste, donde en la voz, más allá de mostrar fuerza o resistencia, sólo se evidencian gritos sin sentido. Intenta innovar, pero la mala ejecución no permite tal actividad. Lo siento por aquellos amantes de la banda o del género, pero esto ni de cerca es aquello que deben representar. Saca de onda y no entrega un cover digno de un universo como el punk. Mediocre (y con ganas).


El Vampiro puede considerarse como el caso contrario de la anterior canción, aunque las falencias no son tan evidentes. Comencemos con aquella interpretación vocal, que no presenta mucha innovación respecto a las versiones tradicionales… Sin embargo, no choca y hasta es disfrutable como versión decembrina (que también es el objetivo del disco). Dejemos lo anterior como Bueno.

¿Qué onda con Diva Gash? Siento que falta un poco más de su universo rítmico y melódico dentro de la canción. El grupo se caracteriza por hacer hipnotismos armónicos en varias de las piezas, pero aquí no es muy notable. Sus detalles se agradecen porque encajan en un trabajo de este estilo, pero han sido tacaños con este factor. Al final, se podría catalogar este cover como Bueno (a secas) por lo que aspiraba a ser y no fue.


La Yerbita está llena de autotune y raps aceptables. A excepción de esas líneas de rap que fluyen con naturalidad, podría decir que el cover es demasiado similar a su canción de origen. A simple vista, no parece ser un problema; pero cuando se ve el potencial ciertamente desperdiciado de la agrupación en un trabajo casi igual al original, te hace preguntarte: Entonces ¿cuál es la razón de existir, si quiere ser igual? Ahora el factor en peligro es la innovación, porque la parte vocal y la melódica están relativamente bien.

No sé. Podría decir que es buena en ciertos términos, pero al final no ofrece casi ninguna novedad, más allá de ciertas muletillas y saludos en la letra (o ciertos beats en la rítmica). Aceptable, no más.


Las mujeres a mí no me quieren tiene una ventaja significativa: No conserva elementos nostálgicos en su rítmica, más allá de los acordes. Más bien, se centra en una guitarra común que recuerda a ese ambiente tradicional evitando emularlo. El intento de Esteman por triunfar dentro de este cover es casi exitoso. Hay muy pocas cosas de las que me pueda quejar aquí.

No obstante, si quiero ser un poco quisquilloso en cierto… ¡No!, la verdad es que no tiene defectos notables. Con base en la naturaleza del cantante en general, cumple con lo que es capaz de cumplir. ¡Una buena versión!


Festival en Guararé hecho por el Freaky no ofrece propiamente una versión novedosa, más allá del remix visto desde el principio. Sólo tengo que decir dos detalles respecto al cover: ¡Las versiones donde no existen remezclas son las mejores! Y ¡Las remezclas son un bodrio electrónico! ¡Sí, lo dije! Y no me arrepiento, a pesar de que ciertos trabajos del Freaky me parezcan simpáticos de escuchar.

No se trata de hacer un mix de cualquier parte de la canción al azar, y este colectivo lo sabe a la perfección (Tienen remixes bien sabrosos). Lastimosamente acá no veremos nada de eso, y sólo tendremos a nuestra disposición una melodía rota, en la cual la interpretación vocal es buena (sin ser la gran cosa) y las amalgamas rítmicas son demasiado malas. Mediocre (y hasta menos que eso) … No merece ser escuchada por los oyentes.


Me llevé una sorpresa con The Hall Effect interpretando algo como Very Very Well. No la considero una versión excelente por el tema de la innovación (algo prácticamente inexistente); sin embargo, tienen una interpretación vocal e instrumental de muy alto nivel. Toman esa nostalgia, y la intentan emular con detallitos modernos muy discretos que no desconectan el ambiente original de criollismo presente en la melodía original.

Y pues de esa manera, tenemos una versión dotada con solos breves de guitarra natural junto a la personalidad inconfundible del vocalista… Pero me hubiera encantado que hubieran ofrecido factores novedosos notables a nivel instrumental. Aun así, está bien la versión y es una de las mejores piezas del disco.


Un cambio extremo pedido a gritos nos trae Traicionera realizada por la en ese entonces recién formada banda LosPetitFellas. Novedosa por todo lado, debido a que todo se ha modificado (incluso los acordes de la canción), dando pie a una canción oscura y nocturna que clama el sermón de un hombre traicionado. Raps elaborados cuidadosamente y ritmos rockeros y funkeros para crear la esencia de una melodía totalmente nueva.

A diferencia de Boquita de Caramelo, que sólo tenía un vago enfoque en la voz y en intentar ondear con sus tocatas eléctricas; aquí no existen puntos medios ni experiencias desperdiciadas. Se trabaja propiamente con todo un estilo, y la nostalgia es un sentimiento que desaparecerá por completo con esta interpretación. El coro no me convence en su desarrollo; sin embargo, no destroza el resto de esta tonada. Muy buena y recomendada.


Que me coma el tigre inicia con un despiste de nostalgia formado por el Jingle de Melodía Stereo, una locución “Orgullosamente Colombiana” y una cumbia tradicional… Para luego adentrarnos en su versión reggae y tropipopera de la canción ya citada. Es una versión muy peculiar en donde se adaptan los acordes originales de la rola en los elementos más jamaiquinos posibles adaptados al estilo colombiano.

Tiene detalles escondidos por ahí y por allá que incrementan el deleite sobre esta pieza, que puede ser la mejor adaptación vista que no pierde elementos esenciales de la versión de origen. Además, llega a cumplir con esa misma intención de aquellas tonadas de Diciembre para bailar y disfrutar, al ser autosuficiente y dejar a un lado la dependencia con la pieza antigua. Una buena, y de las resaltables…


Los sabanales llevados a la vida por esta agrupación particular llamada Systema Solar… La verdad es que logra ser un caso mucho más favorable al del Freaky. En vez de concentrarse en producir mezclas sin sentido e incomodas (talento también visto en el Systema), hay un enfoque marcado para dejar un sello en la canción como tal a través de las interpretaciones vocales e instrumentales de percusión.

También hay remixes. Eso no se puede negar por lo evidentes que son. Sin embargo, aquellos están colocados de forma controlada y moderada para que no alteren o incomoden la experiencia de un trabajo novedoso con pintas a no ser un mix de los del montón. Las novedades no son notables, pero bastan para catalogar como Bueno a una labor como esta. Así de simple.


Tengo que ser sincero respecto al desempeño de Superlitio con La Sirena. Por alguna razón, los arreglos electrónicos y rítmicos vistos durante este trabajo son bastante desesperantes y exagerados; esto se ve más que todo durante la introducción y los coros. Crean un estilo novedoso, pero pareciera que sólo hubieran incluido sintetizadores a diestra y siniestra para diferenciar un poco de la versión original. Únicamente hay un respiro en los versos, los cuales cuentan con una tocada fresca, sensual e increíble.

No obstante, no es tan mala. Pipe Bravo realiza un buen trabajo con su voz rasposa, trayéndonos un deleite para los oídos muy peculiar y una interpretación muy sobria y hasta modernizada de la melodía (como en varios de sus trabajos anteriores). Me siento raro escuchando esta versión (más que todo por esos jodidos sintetizadores), pero que se le va a hacer. Es aceptable y regular, resultado de la interacción de una mala instrumentación y un buen desempeño vocal.


Y el álbum finaliza con La Burrita realizada por Velandia y la Tigra. Es una versión lenta, pero capaz de sorprender a cualquiera (en el buen sentido). El principio de los acordes originales es nublado gracias a una nube de cuerdas que pretenden oscurecer un poco ese sentimiento animado de la canción vieja. Siento una rareza bella dentro de este cover, que innova muchos aspectos de una forma muy destacable.

Incrementos de velocidad y de ritmo, guiños a la cultura colombiana (más que todo a los comerciales de radio), variación de acordes y un enfoque distinto son los factores clave dentro del trabajo de Velandia. El predominio del misterio en cierto punto es su ventaja, pero también puede desencajar con la esencia plasmada en las líricas… Al final, esta vaina es buena pese a su extraña naturaleza. Compleja, buena y intrigante.


Esto es muy complejo para catalogarla como una unidad entera; no obstante, al cabo de un análisis significativo a las 11 canciones como un solo producto, me salió el siguiente desempeño.

DESEMPEÑO: 0. Punto Medio. No es tan malo como pensaba, pero ciertamente no es un disco bueno. Está en esa zona del común, donde lo genérico o lo mediocre convive. Por supuesto que este álbum no es genérico, debido a que se sale de los estándares impuestos por una industria que no gusta de los riesgos. Trabajos resaltables como los de The Hall Effect y Diva Gash contrastan demasiado con los desfasados de Chite y El Freaky. Así que sí, no es una gran maravilla como muchos amantes del rock profesan, pero tampoco es una basura auditiva. Es neutro.

Con lo anterior, finalizo este especial de navidad de rarezas encontradas en un disco mucho más bizarro. ¡Pronto nos veremos con otro artículo!

Feliz Navidad 2016. Prospero Año y Felicidad. “I want to wish you a…”
Creo que ya se entendió =D



“Ahora el fin marca un nuevo inicio”