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11.05.2022

One Hit Wonders en Español – Parte 4: Perfil Sospechoso

Casi dos años después de la última edición de esta serie, volvemos a visitar ciertos hitos musicales creados por intérpretes que alcanzaron la cima con aquel único éxito, para luego ser condenados al olvido, a una diminuta sección del gran conglomerado de historias que conforman el cuarto arte… Y que de vez en cuando, serán tema de conversación cuándo algún curioso realice la clásica pregunta: ¿Al final qué sucedió con el cantante de X?, siendo X algunas de los tesoros históricos que verán en el transcurso de este artículo.

 ¡Bienvenidos otra vez!

Las siguientes siete melodías tienen una alta probabilidad de ser calificadas como One Hit Wonders (visiten las pasadas secciones para revisar su significado), aunque puede existir la latente posibilidad de que, en algún nicho especializado, no lo sean. Pero en lo que respecta al ambiente y cultura en donde vivo, los autores de estas magnificencias son poco referenciados, o ya de paso, de nombre desconocido por gran número de gente. En tal punto, lo único que se preserva de forma digna es el nombre de la tonada, o al menos el ritmo que poseen. Sin más que agregar, demos inicio a este recorrido:

—Que se escapa de madrugada, para colarse por tu ventana

Cómplices es un dúo español formado a finales de los años 80, por María Monsonís y su pareja Teo Cardalba, quiénes manejan un estilo de pop-rock muy popular en su momento. El salto al reconocimiento internacional se daría con su sencillo insignia “Es por ti”, con la que conquistarían varios países en América Latina. No obstante, el éxito resultó efímero de manera inexplicable, considerando la calidad vocal y compositiva del dúo dinámico. Seguirían gozando de buena popularidad en España, pero fuera de su tierra natal no hay otra canción famosa de Cómplices que no sea esta.

¿Y que tal la canción? Bonita, poética y agradable al oído. La pieza trata acerca de los efectos que provoca el amor en una persona, sumado a una melodía en piano que evoca nostalgia. Hubiera sido interesante ver como más creaciones de Cómplices permeaban las tendencias de aquellos años, porque este adelanto dejó a varios esperando más de esta pareja.

—¡Qué noches aquellas, que no volverán!

De Venezuela para el mundo, tenemos a Roberto Antonio con su archiconocido hit titulado “Noches de Fantasía”, que probablemente fue bailado en varias discotecas desde la mejor época del merengue hasta la actualidad. Aunque no lo crean, el merengue no fue totalmente monopolizado por República Dominicana… Pero a diferencia de los dominicanos, parece que los venezolanos no lograron desarrollar la perdurabilidad de aquel género. Pasó con Natuscha, con Diveana y claramente con don Roberto.

Tenía mis dudas de incluirlo, sobre todo por otra canción llamada “Marejada” … pero esta no tuvo la misma suerte de la anterior canción de ser ampliamente reconocida. Por lo que aquí quedan esas noches de fantasía, caracterizadas por ser bastante pegajosas y bailables, contrastando con el sentido lírico enfocado en el reencuentro de unos amantes muchos años después de que tomaron distancia. Es una de esas obras en las que la tristeza se baila sin remordimiento alguno.

Al final, tampoco ayudó el declive que el merengue tuvo en el fin de siglo para que Roberto Antonio continuara escuchándose en las radios latinas. Ojalá pueda regresar a la cima con un éxito tan o más ingenioso que este.

—Son doce rosas que hablarán por mí

Pasamos de Roberto a Lorenzo, pero dejamos el Antonio intacto; para referirnos a una de las baladas más recordadas de aquellos tiernos años 80. Si bien, fue un intérprete que en toda la década generó una carrera prolífica en México; desafortunadamente sólo es recordado en el grueso de la población no mexicana por aquel clásico de nombre “Doce Rosas”, enfocado en la idea de pedir perdón y comenzar de nuevo al lado de una persona, después de alguna equivocación garrafal.

¿Adivinen qué sucedió? Éxito instantáneo, fama temporal y posterior olvido… La historia se repite hasta la saciedad, aunque parece que prefirió concentrarse en su carrera como compositor para otros cantantes, incluyendo a la agrupación de sus hermanas (Sparx). Intentó continuar con su discografía, pero ya no tuvo el mismo efecto fuera de su tierra natal. De todas maneras, fue bonito mientras duró… (Y espero que las doce rosas hayan servido también para que lo perdonaran. ¿O no?).

—Yo voy a darte por tu Bum-bum-bum, cuando te choco mami, Tum-tum-tum

Si lo hacemos en mi carro, hace brum-brum-brum

Ahora aterrizamos en el no tan distante 2011 con una lírica digna de un Nobel de Literatura, cortesía del intérprete estadounidense Fuego. “Una vaina loca” resultó ser el éxito del verano de aquel año, a pesar de contar con una letra bastante explícita y repetitiva hasta el cansancio, pero con un coro más o menos memorable que le permitía al público ignorar el significado de aquellas poéticas estrofas… Tan poéticas que nuestro cantante se desmaya si no repite el verbo “hacer” en dos versos seguidos y tan elegantes sobreexplotando las onomatopeyas que se le ocurran. Un genio incomprendido.

(Lyric Video de Unique Sound)

Poco tiempo después, lanzó una versión en colaboración con el exdeportista venezolano El Potro Alvarez, cuyo mayor mérito es decir lo mismo que Fuego, pero con dialecto y palabras diferentes. Eso sí, si no soportan el autotune, van a salir corriendo apenas empiecen a escuchar al Potro. Y muchos años después habría otra nueva versión junto con Manuel Turizo… y bueno, además de escuchar más efectos sintéticos en la voz del cantante original, creo que descubrí una nueva cura para el insomnio. Algo es algo, ¿No?

Después de la vaina loca que resulto ser esta maravilla, nunca volví a escuchar de algún otro super éxito propio de Fuego… Y menos mal, porque es un despropósito completo más allá de ser la música de fondo de un hotel costero. Lo peor es que en mi caso, la recordaba mejor de lo que resultó ser y antes no había caído en cuenta de este pedazo de composición. Obra Maestra. 100 de 10 sin duda.

—Véndela, véndela… O dile a su madre que me fabrique otra igualita

De vuelta con el merengue tenemos a Ramón Orlando, un artista dominicano que en su momento realizó un aporte significativo al merengue con su mega hit actualmente polémico: “Te compro tu novia”, el cual es una elaboración de ritmo sabroso y letra básica, aunque no precisamente por falta de inspiración, sino por el mismo estilo de la melodía. El tema central cae en la envidia hacia la mujer ajena, debido a su personalidad ideal, en términos de quién canta… A pesar de que parece ser una actitud común en el sexo femenino y masculino, es tachada de machista en la actualidad por catalogar a la fémina como un objeto para comprar y vender.

Sin ánimo de defenderla (porque si choca en los ámbitos actuales) ni descalificarla (por ser un producto de su época); sólo puedo insistir en que tiene detalles instrumentales llamativos (en vientos, sobre todo) … De hecho, Ramón destacaría como arreglista para cierta composición de Wilfrido Vargas (Volveré). Y después de esto, nada más ¿Cierto? Sí y no. Ya Ramón Orlando en solitario nunca regresó a lo más alto del éxito, pero una agrupación se asomaba hacia la cima de la popularidad con futuros clásicos del merengue como “El Venao” y “No hay pesos”, con este señor a la cabeza. ¿Final feliz o qué opinan?

—Y me sentí vagabundo, en otro mundo, un ser extraño, sin amor

El ejercicio de hacer esta clase de artículos resulta apasionante no sólo para aportarles contenido de interés a los lectores de estos párrafos, sino porque también permite aprender nuevos conceptos e historias acerca del cuarto arte. Y la historia detrás de “Buscando tus besos” resulta desconocida para el público en general, incluyéndome. Parece que originalmente fue una creación de Bordon-4, agrupación española de balada y rumba surgida en los años 70, y que adquirió gran popularidad en su país de origen con temas como “Que cara más bonita” y “Buscando tus besos”, las cuales fueron adaptadas en formato de merengue por algunos intérpretes dominicanos. La última mencionada fue la que llevo a la cima a Rubby Pérez.

(Vídeo de Jefferon Rojas)

Rubby ya era reconocido por su participación en la orquesta de Wilfrido Vargas… De hecho, los más atentos tendrán en mente que su voz estuvo encargada de darle vida a aquel clásico titulado “Volveré”. Sin embargo, en su carrera como solista sólo logró dejar la versión merenguera de la composición de los baladistas españoles como aquel tremendo hit internacional. ¿Y qué tal este cover? Bailable, melancólico y con letra pegajosa, acompañado de unos arreglos en vientos envidiables. Es lamentable que el alcance del resto de la discografía del señor Pérez no fuera amplio, pero por lo menos siguió cosechando éxitos en la República Dominicana. Profeta en su tierra, al menos.

—Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba, disfruta las cosas buenas que tiene la vida

Y como no podía ser de otra manera, finalizamos con otro merengue porque dentro de esta lista no bastó tener tres de ellos. Esta vez con el cantante July Mateo, conocido popularmente como Rasputín, quién le otorgó reconocimiento a la motivación hecha melodía: “Oye”, que desde 1984 no ha parado de sonar en las emisoras radiales de múltiples países.

Y pues… está bonita. No es que me agrade un montón, pero sería un ignorante si dudo de su alcance o su popularidad. Eso sí, peca de ser repetitiva a más no poder (más que todas las canciones antes listadas) y no ayuda el hecho de que se hayan encargado de gastarla tanto en los programas de radio, incluso llegando a ser molesta. Pero ahí queda en la historia del merengue dominicano; donde más allá del fallecimiento de don Rasputín, su obra trasciende a lo largo de las décadas.

Aquí finaliza esta lista de One Hit Wonders. Espero hayan disfrutado la lectura y los espero en el siguiente contenido. Sin nada más que agregar: ¡Suerte es que les digo, agonías!

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“Que alguien se apiade de mí, grité perdiendo el sentido

Y una enfermera se acercó a mi oreja y me dijo: "Tranquilo, Bobby, tranquilo"”

11.30.2020

One Hit Wonders en Español – Parte 3: La rebelión de los rankings

 ¡Bienvenidos de nuevo a esta dimensión!

Ha trascurrido más de un año desde la más reciente entrega de esta saga y ya era hora de regresar a ver algunos de los tesoros que han pasado por la industria musical con la promesa de lanzar al estrellato a diferentes candidatos, para que al final todo caiga en saco roto con una única canción de amplia recordación y una carrera musical sepultada en el agujero negro del olvido… Pobres almas, que aquí vamos a recordar. Unas merecidas, otras no tanto, pero todas cayeron en el mismo abismo. ¡Aquí estamos de regreso!

¡Hoy estamos de vuelta con más hits pasajeros cuyos intérpretes no volvieron a brillar!

La barrera del idioma vuelve a imponerse en esta saga y por el momento sólo contaremos con propuestas concebidas en el idioma de Cervantes, aunque no sólo van a ser las siete tradicionales de cada artículo… No, no y no. Hoy les traigo diez exitazos que pegaron en lo más alto de los rankings musicales, para luego desaparecer junto a sus intérpretes. La variedad de ritmos continuará imperando, debido a que pasaremos por reggae en español, baladas, cumbias, clásicos del rock hispanoparlante, reggaetón y una pizca de house. ¡Allá vamos!

Empecemos con esto...

—Vuela, vuela

El fenómeno de las boybands lleva más tiempo de moda de lo que puedan pensar. Aunque no sólo hablo de grupos inalcanzables provenientes de Estados Unidos o Gran Bretaña… No, no, no, porque también surgieron varias propuestas de origen latinoamericano cuyo target apuntaba a las chicas en su etapa infante o adolescente para que “invirtieran” el dinero de sus familias en conciertos o mercancía del grupo en cuestión. Por alguna razón inexplicable una de ellas tomó el nombre de un villano de los X-Men y es la que nos ocupa en esta sección: Magneto.

Posiblemente en su país de procedencia (México) tuvo varios éxitos adicionales, pero en el resto de América Latina a donde llegó su fama, sólo sobresalió una canción en específico: Vuela, vuela. El superéxito de la banda resultó ser una adaptación al castellano de otro One Hit Wonder de la intérprete francesa Desireless, en donde la agrupación mexicana descartó de la letra original los viajes líricos hacia diferentes destinos de la geografía mundial para introducir una composición escrita que tiende más a un viaje genérico, cargado de motivación e imaginación… además de un infaltable: una letra bastante pegadiza. ¿Éxito seguro? Sí, claro; pero después de volar, se estrelló y se cayó.


—Quisiera contarte que no me gustó su final

Érase una vez un chico que trabajaba en una lavandería desde pequeño para sostenerse económicamente, pero que tenía sueños más relacionados con el ámbito artístico: Quería desarrollar todas sus habilidades musicales, por lo que algún tiempo después conseguiría grabar un disco de salsa y otro de baladas que le cambiarían la vida totalmente… Bueno, realmente una melodía fue la que lo lanzó al estrellato, para prontamente desaparecer y formar parte de aquellos  desafortunados cantautores cuyo reconocimiento es inversamente proporcional al que posee su creación.

La composición que lo lanzó a la fama, y que trataba acerca del arrepentimiento de haber entregado todo a una relación fracasada fue un boom en la industria latina del cuarto arte, al punto de que el disco que la incluía fue uno de los favoritos para ganar dos Latin Grammy (en la época en la que aún tenían gran prestigio) y que no logró obtener. Aunque su intérprete contaba con una gran versatilidad entre dos géneros (balada y salsa), su carrera no tomó el impulso necesario y su notoriedad desapareció cuando Antes salió de los tops radiales de aquel entonces. Triste destino, porque su trayectoria prometía bastante.


—Pásame la botella, voy a botarla en su caneca

Vamos a irnos un par de años adelante para revisar esta joyita del reggae en español. Pero en primer lugar ¿qué es eso del reggae en español?... Pues resulta ser un derivado del reggae en nuestro idioma con influencia de sonidos africanos y mejor conocido como el precursor directo del hoy afamado y a la vez aborrecido reggaetón. Y si bien, la fecha de lanzamiento de esta reliquia auditiva (2005) puede poner en duda la forma en la que se le catalogue, comparte más semejanzas con el estilo de íconos como El General y no tanto con el de Daddy Yankee.

Mach & Daddy fue un dúo panameño que estuvo activo en la primera década del presente siglo y cuyo salto a la popularidad se dio con La Botella, su megaéxito que con ritmo gracioso nos hablaba acerca de embriagarse con gran cantidad de alcohol por culpa de una mujer aprovechada e infiel. Unas líricas muy elementales (que no toman más de 10 minutos en aprenderse), un tema fácil de empatizar y un sonido muy repetitivo hicieron las delicias de actuales jóvenes adultos que ahora rememoran su infancia coreando la canción e intentando recordar el nombre de los pelados que le pusieron voz a esa algo lejana remembranza. Aunque hayan superado a artistas consolidados como Shakira en listas semanales de no sé cuántas emisoras, la verdad es que el fin del éxito de aquella botella fue la condena al anonimato eterno que tuvo el dúo desde que su obra maestra abandonó las tendencias de principios de 2006. Una pena por ellos.


—Y si solo tengo Love, ¿Qué es lo que valgo yo?

En la primera mitad de los años 90 fueron creadas varias de las obras del rock en español más representativas de la historia, y que a día de hoy son recordadas por un público masivo. Soda Stereo, Caifanes, Héroes del Silencio fueron algunos de los protagonistas de esa movida con múltiples joyas de amplio reconocimiento. No obstante, también existieron grupos que con una única melodía se sumaron a la tendencia, para luego desaparecer y no dejar rastro (aunque hay que admitir que en España tuvieron mayor recibimiento). Ahí tenemos a La Unión, Duncan Dhu, y la banda que compuso la pieza que nos ocupa: El último de la fila.

Como un burro amarrado en la puerta del baile es el testimonio triste de una persona a la que su novia dejó abandonado, mientras intenta mendigar algo de baile con alguna otra chica que se encuentre en el mismo bar. Aquellos agregados como la inspiración flamenca y la notable sensualidad le adicionan méritos, pero al mismo tiempo cavaron la propia tumba de la carrera del grupo, el cual no alcanzó a concebir obras de la talla de su sencillo más exitoso. Lástima, porque la canción es de esas que mientras más se escucha, más agrada. Pero al final, se quedaron para siempre en el último espacio de la fila de la fama y el prestigio.


—Ella no suelta na, na, na; dice na, na, na; que no hay na, na, na. Eh.

Aquí entramos al terreno del reggaetón puro y duro; aquel que en la primera década del 2000 arrasó en popularidad dentro de la industria musical latinoamericana. Con representantes como Wisin y Yandel, Don Omar y el tiguá favorito de los niños; el género se fortaleció de forma muy acelerada. Eso sí, también existieron ciertos intérpretes que, pegando su único éxito en las listas de popularidad, potenciaron el impacto del mal llamado género urbano. Angel y Khriz fueron uno de tantos grupos que hicieron la tarea con un único single de una fama gigantesca, muy superior a la recordación que generan sus nombres.

¿Qué es Na de Na? Un recuerdo nostálgico que después de volver a escucharlo, queda reducido a una porquería de proporciones bíblicas. A excepción del primer verso y del coro, la canción resulta ser una cochinada que insulta el intelecto humano, con “joyitas” de carácter explícito y nada poético, que hacen referencia al acto de reproducción humana. Como consideración para los niños que escuchan esta mugre, las partes rapeadas son las que cuentan con un alto grado de vocabulario indeseable, dejando el corito pegajoso y sano como la parte a memorizar. No tendría problema con la letra de la canción si tuviera alguna justificación válida en el ámbito social o emocional, pero simplemente no lo posee. Un one hit wonder que permite dilucidar el merecido destino de sus intérpretes en lo más profundo del olvido. ¡Auf wiedersehen… y nunca vuelvan!


—Quítame el deseo de estar con él, déjame en la mente ganas de volver a verte.

Pilar Montenegro es otro caso de aquellos en los que el reconocimiento es más notable en su país de origen, pero que lamentablemente sólo llegó a llamar la atención de varios países de América Latina en una sola ocasión y con una melodía específica. El 2002 fue el punto más alto de la dama, que como solista realizó un cover de una composición de Yolandita Monge, cantante puertorriqueña que por alguna extraña razón no es tan renombrada como debería. El cover antes mencionado fue adaptado por Jorge Luis Piloto (autor de Yo no sé mañana y Dia tras día) al ritmo de regional mexicano y salió a la luz, convirtiéndose inmediatamente en un éxito arrollador.

La nueva versión de Quítame ese hombre evoca esa identidad chicana a lo Pasión de Gavilanes (novela de pésimas actuaciones donde también apareció la pieza en cuestión) en donde la mujer quiere superar la sombra de una relación pasada por medio de una nueva pareja que si la haga sentir feliz. La letra es simple y repetitiva, a la vez que bella y pegajosa; y la voz de Pilar le entrega una sinceridad y una ternura en la que es imposible no creer. No soy muy fanático de este género, pero este es uno de esos casos en los que dan ganas de escucharla una y otra vez. En resumen, podría tratarse de uno de mis placeres culposos. Y realmente me hubiera gustado ver el potencial que tenía la intérprete después de una consolidación como esta; dicho momento, empero, no sucedió… Y la caída de popularidad de Pilar fue inevitable, que lastimosamente empeoraría con una enfermedad que la alejó de los escenarios en los que seguía presentándose. Un futuro prometedor que nunca ocurrió.


—Así es la vida, de caprichosa, a veces negra a veces color rosa

Las historias de las bandas cuyos vocalistas son reemplazados y que después no alcanzan el éxito de antes son más comunes de lo que parecen en este medio. Pasó con La Oreja de Van Gogh, ocurrió con Sanalejo y sucedió con el siguiente grupo que tuvo como valor agregado el hecho de ser artífices de un One Hit Wonder, aspecto que pudo reducir aún más el reconocimiento que tendrían en conjunto o a nivel individual: Elefante.

Así es la vida ya puede considerarse como un clásico del pop rock en español, el cual nos invita a tomarnos la vida con calma a pesar de los incidentes o percances que pueda causar una relación amorosa en nuestras vidas. Una lírica ingeniosa y pegadiza al mismo tiempo, cortesía de Reyli Barba y Rafael López (vocalista y guitarrista, respectivamente); junto con una combinación entre la balada acústica y estilos instrumentales más actuales, fueron los ingredientes para obtener la popularidad en toda Latinoamérica. Tristemente, Reyli abandonaría Elefante después de tres años de carrera y su éxito como el de la banda no llegarían a los niveles que alcanzaron con este tesoro de la música latina.


—Me estoy portando mal y me fascina… ie, ie, oi, oi, o

The Sacados, un nombre extraño para una agrupación igual de extraña, ¿No creen? Comenzaron a principios de los 90’s experimentando con ritmos como el house y el reggae en una época en donde los estilos electrónicos de habla hispana tendían a la cursilería o al empoderamiento juvenil (¿o por qué no?, a las dos). Ellos no, ellos prefirieron ser íconos de las discotecas, de los boliches, en los que debían existir discos para que la rumba fluyera. Esto tomaría mayor vuelo en 1994 con su single más conocido: Más de lo que te imaginas.

La canción nos relata la historia de un amor a distancia, con sus altos y bajos que se toman con la suficiente gracia y calma como para sostener la relación ¿O no?... Una curiosa combinación entre pop y reggae que transmite un glamour particular, más allá de lo irrisorio que puede ser el coro de la misma. El intento por crear una melodía de tinte relajante funcionó, contando con una fama absoluta en casi todos los países del continente. Sin embargo, después del furor de este superéxito, la popularidad no se les acercó ni por accidente en el resto de su carrera, quedando solo la opción de presentarse en conciertos nostálgicos en los que la única pieza coreada será la del supuesto idilio a distancia. ¿Sacados de los recuerdos de su público?


—Ven, dame una razón; si es algo que no tiene solución, es otro día más sin verte

No sé si sea justo colocar el siguiente caso en este artículo, debido a las altas ventas de álbumes que el implicado tiene en su haber y la idea de convertirse en un cantautor de nicho en la actualidad… Pero decidí dejarlo por aquí debido a que su historia artística aún comparte varias semejanzas con la de los One Hit Wonders anteriores, pero sin el final desastroso. Y es que el impacto de Jon Secada al comenzar la última década del siglo XX fue notable a más no poder, gracias a una canción representativa y ampliamente recordada por un gran público que impulsó su carrera a niveles que no volvería a alcanzar jamás. La responsable tiene nombre y apellido: Otro día más sin verte.

La lejanía, el olvido y los sentimientos que giran alrededor de dichas situaciones se hacen presentes en esta melodía, en donde la armonía del piano y una percusión incesante acompañan el lamento del vocalista de una forma muy interesante. Gracias al impulso de este exitazo, se hizo merecedor de dos premios Grammy anglosajones (ya que no existían los latinos) con los que se dio a conocer de manera más efectiva en el mundo. No obstante, sus trabajos posteriores no alcanzarían el impacto de aquel acercamiento inicial al ámbito artístico, prefiriendo enfocarse a un público más especializado, con los que aún cosecha nuevas producciones que recurrentemente continúan llamando la atención de la Academia. En conclusión, Jon Secada resultó ser un incidente afortunado y excepcional entre tanto fracaso que sufrieron otros creadores de “perros de un solo truco”. ¡Muy bien por él!


—Quiero una mujer que sea muy especial, quiero una dama que me sepa amar.

Escuchar a la gente corear esta canción se ha vuelto muy común por estos días, debido a la nueva versión que lanzó Sebastián Yatra por alguna razón que desconozco y con la que perdió parte del respeto que le tenía. ¿Será el reciclaje de viejas canciones de reggaetón la nueva tendencia del género? ¿El ritmo “urbano” puede caer más bajo? No lo sé y no lo quiero abordar en este artículo, porque lo realmente importante es conocer la historia de Latin Dreams, su obra icónica del dembow romántico y su desafortunado desenlace… Para que luego no digan que no hay drama en estos relatos.

Quiero una chica es una declaración de búsqueda del amor en un paquete todo incluido: apariencia, sentimientos, valores y hasta una buena habilidad para bailar. Sí, así de simple es la letra de esta obra de arte; aunque admito que es agradable que en el apartado instrumental confluyan el relax acústico del reggae y el dembow reggaetonero condensado en los beats que retumban segundo a segundo. Con el encanto emocional de los elementos ya descritos, el debut de Latin Dreams fue un hit de proporciones colosales; aunque no duraría mucho debido a motivos más empresariales que creativos. Una casa disquera inhumana, un nombre artístico que ya no se podía usar, amenazas de muerte por cantar y un lío de diez años en las cortes fueron aquellos capítulos que le impidieron al dúo obtener más popularidad que la ya conseguida. Los sueños latinos resurgieron, pero ya a la sombra de “eminencias” del medio como el señor Balvin… Que pena por los cartageneros.


—Bonus Track

Para una virtual parte 4 de revisión de One Hit Wonders, existe un caso de varios años atrás con el que me gustaría comenzar. Y con eso, les lanzo la siguiente pregunta: ¿Realmente los concursos de canto televisados eligen a los mejores talentos? ¿O se guían sólo por el rating, el escándalo y la miseria audiovisual? Les presento a Gonzalo, representante de España en el festival de la canción de la OTI en 1983, que luego se involucraría como productor y compositor para múltiples agrupaciones; y que en 2019 no sería seleccionado por ninguno de los cuatro jurados del programa La Voz Senior en España. Ahí se los dejo como aperitivo de la siguiente parte. ¡Espérenla!

¿Opiniones sobre este suceso? Cantante original no reconocido...

—¿Amargo es el adiós?

Espero que hayan disfrutado este trabajo escrito con historias de toda clase, muestra de que son múltiples los artistas de un solo éxito dentro del universo de la música. Manténganse atentos a los próximos artículos de esta página, la cual entrara en modo navideño con columnas con sabor a villancicos, música tropical y tradiciones de toda la vida. ¡A su tiempo nos veremos!

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¡Los finales siempre marcan nuevos comienzos!

10.17.2019

One Hit Wonders - Parte 2: Cápsula de “Superéxitos”

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!
Más de 6 meses después del inicio de esta serie, deseo continuar este viaje a través del tiempo para explorar más “flores de un sólo día” que más temprano que tarde se convirtieron en un simple “periódico de ayer” (Creo que eso ya lo había comentado en la primera parte. Bueno, ya que…). El segundo compilado de hits maravillosos que decidí titular “Cápsula de Superéxitos”, contiene los recuerdos de varias generaciones que gozaron, cantaron y coreografiaron estos íconos de la cultura pop cuya relevancia se desvaneció de una forma fugaz. 
Estamos de vuelta con los One Hit Wonder. Volumen 2: Cápsula de "Superéxitos"
Sin embargo, el idioma no va a ser una regla en este listado. Así es, la barrera del lenguaje es eliminada para dar paso a una diversidad implacable de géneros que retumbaron en América Latina, sin que fuera necesario que los latinos conocieran el significado de estas curiosas joyas. Pop turco, reggae en español, murga, cumbia, dance brasileño, idols adolescentes… va a haber de todo en este artículo! Empecemos de una vez por todas.
—Mua Mua.
El compilado de esta ocasión lo abre una canción que por azares del destino (y de la mercadotecnia) llegó a América Latina, donde lo único comprensible es el sonido de un beso bastante incómodo (o gracioso, si lo vemos desde otra perspectiva) que puede inquietar a aquella persona que escuche esta pieza por primera vez. El intérprete de esta maravilla se llama Tarkan, y por fortuna ha tenido un éxito creciente en Turquía, donde ha continuado su carrera de manera nada despreciable. No obstante, la fama del hombre quedó encerrada en las tierras balcánicas.
1. Şımarık - Tarkan [1997]
"Seni gidi fındık kıran, yılanı deliğinden çikaran, kaderim püsküllü belam, yakalarsam!"
Eso le da suficiente mérito para aparecer en este listado con Şımarık, su único exitazo mundial que agitó los vientos en el continente americano de una forma insospechada. Es una canción acerca de una chica consentida, astuta, difícil y provocadora que no cede ante los encantos de cualquier hombre… pero que si es perseguida por cuanto ávido pueda existir. La lírica no es tan resaltable, pero los detalles instrumentales oriundos del cercano oriente nutren adecuadamente a esta rareza musical. Por lo menos, Tarkan no desapareció sin dejar rastro, sino que prefirió limitarse a un público más específico. ¡Bien por él!
—Bate forte o tambor!
¿Cómo será de One Hit Wonder la siguiente joyita, que hay muchas personas que creen que Carrapicho es el nombre de la canción, y no el nombre del grupo que la interpreta? El nombre real es Tic, Tic, Tac, y el éxito internacional se lo debió a un actor y productor de origen judío llamado Patrick Bruel. El señor Bruel estaba de paso por la ciudad de Manaos, donde estaba grabando un filme llamado “Le Jaguar”. En su gira, conoció a los integrantes de Carrapicho, con los que hizo el acuerdo de promocionar con bombos y platillos su canción recién creada por varios rincones de Europa, con la condición de que Patrick también fuera acreditado. Y así fue…
2. Tic, Tic, Tac - Carrapicho [1996]
"Amazonas rio da minha vida imagem tao linda que meu Deus criou..."
En 1996 se difundió por toda América y Europa aquel pasito pegajoso que ponía los ritmos brasileños en lo más alto de la popularidad mundial, haciéndole la competencia a una ya desgastada Macarena que comenzaba a ser olvidada. Pero ojo, no es una melodía tan vacía como lo aparenta… De hecho, es una oda a la cultura, la naturaleza, el goce de las personas nativas, y un agradecimiento a todos los que han preservado aquel territorio (Dios, los ancestros, entre otros). Un sentido bonito que favorece toda la instrumentación autóctona de Brasil, que es básicamente espectacular, a pesar de su simpleza. Lastimosamente, el grupo se quedó sin una persona clave que les patrocinara sus composiciones fuera del país, por lo que se quedaron limitados a no tener mayor impacto en otros rumbos en el resto de su carrera. A pesar de eso, el Tic, Tic, Tac es un lindo descubrimiento lírico.
—Bate que bate...
A continuación, nos encontramos con uno de los infaltables en esta lista. Antes de que agrupaciones como El Cuarteto de Nos y No te va a gustar tomaran las riendas para representar a Uruguay en el ámbito musical, dicho país tuvo la particularidad de vivir una etapa en la que las flores de un solo día eran el común denominador. Con grupos como los Nietos del Futuro y Chocolate, la cumbia se tomó las pistas de baile en canciones pegadizas cuyo tema predilecto era la comida (espera, ¿Qué?). De parte de los futuristas, salió Gelatina; y de parte de la banda del cacao, salió la Mayonesa (de la cual vamos a hablar).
3. Mayonesa - Chocolate [2000]
"Sosteniendo la mirada, se acercó y sin decir nada, me agarró fuerte la cara, y a la pista me arrastró"
Compuesta por Eduardo Britos y Alejandro Jasa (cuya noticia más relevante fue la muerte del primero en 2017), la pieza ascendió como espuma y alcanzó una notable popularidad en América Latina, que empezaba el siglo XXI con una de las pocas cumbias que era puesta en discotecas juveniles a nivel internacional. La letra incluso habla de eso: un hombre que es seducido por una mujer con unos atractivos dotes de baile, y que al final descubre la vergonzosa realidad. Es solamente una tonada para pasar el rato, sin ninguna pretensión de ser algo más profundo o enriquecedor. Los trombones amenizan el ritmo, pero no ofrecen algo resaltable a los arreglos instrumentales. Es nostalgia e infancia (para algunos) que se limitó a sólo una ingrediente comestible.
Porque déjenme decirles que el resto del álbum de Chocolate, oscila entre lo bizarro y lo tedioso.
—Perro, mono… ¿Ahora el pescado?
Los años 90 fue una época muy enriquecedora para la música latina. La consolidación del rock, el merengue y la bachata, junto al surgimiento de nuevas promesas del pop; permitieron que el caos cultural anglosajón (que ni siquiera el grunge o el britpop amortiguaron) no impactara tan fuerte en esta parte del mundo. De hecho, la alegría, la gozadera y la rumba se potenciaron con la aparición del reggae en español, que propició la fama de varios nombres que antes habían estado en la clandestinidad. El General, Nando Boom y El Chombo lideraron el género a partir de creaciones variopintas que podían ir desde lo disfrutable hasta lo insoportable. De esa corriente sale Aldo Ranks, con El Baile del Pescao.
4. El Baile del Pescao - Aldo Ranks [2002]
"Este ritmo se baila, mira como el pescao, moviendo la colita de un lado al otro lado"
Fue lanzada en el 2002 (ya algo tarde respecto al auge del género), pero eso no evitó que se pegara como chicle en todas las listas de música de aquel tiempo. Cuenta con un arreglo electrónico icónico al principio de la canción, el cual es seguido por una letra que no pretende ser profunda ni algo similar: Sólo es menear el trasero hasta abajo, y ya… Como track para una rumba, está bien. Es simple, pero agradable. Eso sí, es repetitiva hasta el cansancio y no ofrece nada destacable si de instrumentación se habla. Aldo Ranks tuvo un par de canciones más que rotaron en las pistas de baile, pero no tuvieron la misma trascendencia de esta peculiar danza. ¡Ya saben: A menear la cola como el pescado, ¿Ok?!
—Ay, que cosquillitas.
Esto si es muy colombiano y no creo que lo conozcan afuera del país cafetero, aunque vale la pena conocer la historia del reality de donde salió. Popstars fue un programa de telerrealidad emitido a comienzos del 2002, donde (en palabras de ellos) “5 jovencitas cumplirían el sueño de grabar un disco y ser las Spice Girls colombianas”. Tres jurados se encargaron de supervisar esta competencia: la recordada Yolanda Rayo, el nuevamente viral Julio Correal, y el olvidado Ivan Benavides. Y al final, las cinco ganadoras (Laura Mayolo, Natalia Bedoya, Isa Mosquera, Carolina Gaitán y Vanessa Noriega) formaron el grupo Escarcha con el que se convirtieron en las Spice Girls colombianas… durante un mísero año. De ahí salió el sencillo más conocido de estas chicas: Bum Bum.
5. Bum Bum - Escarcha [2002]
"Siento cosquillitas, siento burbujitas, cuando miro tus ojitos que me hacen soñar"
La letra es sencilla: La descripción bien detallada de cómo es sentirse enamorada, bajo la óptica de una joven entre los 14 y los 22 años (el público objetivo del grupo). Tiene detalles agradables como la genial armonía entre las trompetas y la guitarra eléctrica, asemejándose a cierta canción de Ricky Martin que tuvo un éxito masivo tres años atrás. Se nota que las voces de las chicas fueron bien seleccionadas (algo así como el Ventino de esa época). Pero al final, la melodía se limita a ser una explosión de hormonas que difícilmente va a agradar a alguna persona fuera del target objetivo, a excepción de que sea por nostalgia.
Muchas han cambiado. Otras no tanto. Ni idea si sentirán vergüenza u orgullo por esta etapa
Y pasó lo que tenía que pasar: Se separaron, quedaron como un producto pasajero, cada una tomó un rumbo con resultados diversos, y la canción quedó como material fresco para que los niños parodien la letra de formas tan creativas como graciosas. Fin. ("Ay que bueno, me mandaron a vender buñuelos, en la esquina de un cementerio...")
Sí, por supuesto. Fue tan "poco pasajero", que ahora están en este listado. ¿Cómo la ven?
—Chiquilla, te quiero.
Seguimos con otra cumbia, la cual adquirió una enorme fama en varios rincones de América Latina sin que realmente se supiera quién estaba detrás de aquel éxito. Aunque en México no se considere un One Hit Wonder, a los demás países del mundo les importó un reverendo pepino quiénes eran Pee Wee y los Kumbia Kings… Los responsables de Na Na Na, o mejor conocida como Mi Dulce Niña. Pero antes un poco de historia...
Existió un grupo mexicano llamado Kumbia Kings, fundado por el hermano de la difunta reina del Tex Mex (A.B. Quintanilla), los cuales gozaron de una fama nada modesta en su país de origen, donde pegaron varias canciones como Sabes a Chocolate o aquella de Speedy Gonzalez. Sin embargo, la fortuna estuvo de su lado con uno de sus sencillos, el cual trascendió más allá de las fronteras locales a otros países. Era aquella canción que inicialmente pensamos que era interpretada por una chica, para ya más grandes, descubrir la sorprendente verdad :o.
6. Na na na (Dulce Niña) - Kumbia Kings [2005]
"Ya te lo tengo advertido, lo tengo bien decidido, yo te voy a enamorar, conmigo tu vas a estar"
Ya pasando a la canción en sí, es posible decir que la palabra “cursi” le queda corta a esta melodía. La voz es muy plana… Agradable, pero plana. De hecho, esta letra no parece compuesta por A.B. Quintanilla, sino por un chico de 10 años que quiere impresionar a la niña de sus sueños… Buenas intenciones, pero pésima ejecución. El coro es pegadizo, aunque después de escucharlo unas cuantas veces puede sonar tedioso e incluso insoportable. Si la disfruto, es por plena nostalgia, más que por otra cosa. Y al igual que Escarcha, el grupo se dividió y nunca volvieron a producir un superéxito como este (por suerte). “Todo tiene su final, nada dura para siempre”
—Muy muy lejano… ¿Ya merito?
Todos los veinteañeros y treintañeros de la actualidad conocen esta joya del funk gracias a cierta película animada de mediados de los 2000, que contaba con un soundtrack asombroso y hasta extraño (¿Ya mero llegamos?). ¿Por qué usar una melodía antigua en un filme como ese? ¿O más bien, cómo se acordaron que existía esta canción? Esto último me lo pregunto porque estamos frente a la canción más vieja del listado, que data de 1980: FunkyTown. De hecho, diverso contenido audiovisual también ha utilizado esta canción (South Park, Malcolm, Friends, Skins), por lo que realmente fue algo muy popular en su época.
7. Funkytown - Lipps Inc. [1980]
"Won't you take me to Funkytown?"
Atractiva, glamurosa, sofisticada… Tres palabras que describen en forma precisa esta tonada. Lamentablemente este grupo, cuyo nombre era Lipps Inc, surgió en plena decadencia y muerte del disco y del funk, lo cual podría explicar que su éxito fuera limitado. En cuanto a la canción, es posible comentar que la letra es lo más absurdo de toda la existencia (sólo mírenla y me cuentan), por lo que es preferible ignorarla. Sólo contemplen la voz y el trabajo con el sintetizador, la cual no tiene nada que envidiarle a You should be dancing de los Bee Gees… ¡Bacán!. 
Por otro lado, la segunda mitad repite todo lo hecho en la primera mitad. No obstante, la primera mitad no es repetitiva y con todo y eso es pegajosa hasta el fin de los tiempos. ¡Buena esa!
"El reino de Muy Muy Lejano es a donde vamos... MUY, MUY, lejano."
Aquí concluimos esta segunda tanda de superéxitos cuyo nivel de recordación será mayor que el de sus intérpretes (y por los siglos de los siglos, amén). Nos veremos en un próximo artículo ¡Hasta la otra!
“Ahora el fin marca un nuevo inicio”