—Deja
todo, escápate conmigo, poco a poco sientes que cuando no estamos cerca, vamos
a estallar. (Soy Emilia / Juanita Carvajal).
El
pasado 25 de septiembre de 2023 se desarrolló la entrevista a la persona detrás
del proyecto Soy Emilia, Juanita Carvajal, con la que conversamos durante
cuarenta minutos acerca de sus inicios, influencias y todo el proceso detrás de
la creación del proyecto que le daría más reconocimiento, todo eso combinado con
diferentes anécdotas sucedidas en el camino personal y profesional.
Esta
es la segunda edición de #EntrevistasYaViene, una sección que les va a permitir
conocer el trasfondo de diferentes artistas. ¡Manténgase atentos pronto a un
nuevo artículo o entrevista!
El primer artículo del 2020 llega un poco tarde, debido a que en este año los compromisos y deberes a mi cargo han aumentado de forma considerable. De hecho, no estoy seguro que tan frecuente puede ser el contenido en este nuevo año… Sin embargo, aquí estoy de regreso con la intención de traerles nuevo contenido, continuar los seriales que aún no he concluido y enseñarles los nuevos contenidos que dan la cara por la identidad latinoamericana en lo que a música se refiere. Sin más por agregar, demos un gran comienzo a este año.
Esteban Mateus Williamson, más conocido como Esteman, ya se ha convertido en un referente muy relevante de la música colombiana tanto en su país natal, como en otros parajes exóticos en los que ha sido recibido con los brazos abiertos… De hecho, se radicó en México hace un buen tiempo y desde allí ha centrado la promoción de sus más recientes publicaciones, pero claramente sin olvidar la caótica belleza del lugar que lo vio crecer.
Esteban Mateus, o mejor conocido como Esteman. Un exponente del pop alternativo en América Latina
Después de dos álbumes en los que explotó el estilo ochentero, el pop alternativo, y las referencias de la cultura pop, llegó a un punto en el que la exploración musical se debía enfocar en la parte interna del cantante: sus pensamientos, sus pasiones, sus decepciones, sus críticas, entre otras cosas. Y durante el 2018 se fue gestando el proyecto que a mi parecer, consolidó la carrera del artista en un punto en el que años atrás no hubiera sido tan fácil imaginar. ¿Será una pieza consecuente con la carrera que ya ha formado Esteban Mateus? ¿Consistirá en una revolución musical? ¿O simplemente es una obra pretenciosa de mínima profundidad? Eso lo veremos a continuación: ¡Bienvenidos al AlbumEscape de Amor Libre, el más reciente trabajo discográfico de Esteman!
Amor Libre [2019]
1. Solo
2. Buscándote
3. Noche Sensorial
4. Amor Libre
5. Fuimos Amor
6. 7 Días
7. Burkina Faso
8. Yo te diré
9. Sociedad
10. On Top
11. Cuando no estás
12. Desierto
Todas las canciones fueron compuestas por Esteban Mateus. Otros compositores fueron: Alberto Lugo (1); Andrés Torres y Mauricio Rengifo (2, 6); Julián Bernal (3, 8, 9, 11, 12); Nicolás Mateus (3, 10, 11); Andrés Restrepo, Carlos Patiño, Johan Espinosa y Salomón Villada (3); Gabe Simon y Mike Green (4); Andrés Rebellón y Felipe Piedrahita (7); David Aguilar y Pablo Escallón (8); Juan Pablo Vega y Miguel Rico (10).
Desde el mismo arte presente en la portada, es posible notar que todo su contenido es una oda a la libertad sexual y de género, incluyendo a todos esos segmentos poblacionales que han sido desestimados por la sociedad durante una gran cantidad de años. De hecho, el mismo disco puede considerarse como una introspectiva enfocada en las emociones, los ideales y las historias que le han ocurrido al cantante en todos estos años; lo que quizás pueda significar que el contenido que estamos a punto de explorar puede ofrecer un contenido tan profundo como deleitable. Pero no nos adelantemos, sólo empecemos a analizar cada canción desde el inicio.
De regreso a las clásicas columnas en las que damos una exploración detallada a las más destacables expectativas musicales a nivel nacional, deseo presentarles un curioso proyecto desarrollado durante los dos últimos años y que alcanzó su punto máximo hace poco tiempo con el lanzamiento de su álbum debut. ¡Bienvenidos al artículo de Soy Emilia!
Desafiante y valiente ante la vida, agregando ahora crudeza y un poco de turbulencia.
¿Quién está detrás de Soy Emilia? Una mujer poderosa que responde al nombre de Juanita Carvajal, desafiante y valiente ante la vida, queriendo afrontar diversos retos que se le han presentado a nivel artístico y logrando tal hazaña por medio del fortalecimiento de su carrera como bajista, y posteriormente como cantante.
Durante la etapa correspondiente al disco “Caótica Belleza” de Esteman, fue la bajista y corista del grupo. De hecho, estructuró un proceso de aprendizaje durante esa época con grandes íconos de la industria colombiana como Richard Blair, a la vez que interactuaba con la posibilidad de emprender un concepto propio que reflejaría lo opuesto a lo que transmitió durante su época con Esteban Mateus.
De acuerdo a una entrevista, el bajo se planteaba como un reto personal que a la final logró dominar.
Ustedes preguntarán: ¿Qué inspiró Juanita Carvajal en aquellos años? Y les respondo: alegría, dulzura, inocencia, entre otras impresiones que puede dejar la voz angelical de la mujer mencionada. Entonces Soy Emilia representaría el desahogo a todo lo anterior, lo que se refleja en una actitud liberada, despreocupada, madura… en contextos más amargos, oscuros y menos amigables de la vida. Seguirían existiendo unas cuantas melodías “alegres”, enfocadas en el espíritu fiestero del ser humano; pero aquellas serían redireccionadas hacia un foco vagamente explorado por otros artistas.
De una adecuada combinación de ideas y un concepto uniforme, nace el que hasta ahora es el único álbum de larga duración de Soy Emilia: Reconstrucción.
Reconstrucción (2019)
1. Mala Intención
2. Molesto
3. Tóxico
4. Hasta que salga el sol
5. Cactux
6. Extranjera
7. Fugaz
8. Déjate (ft. Juan Por Dios)
9. Estallar (ft. Medio Picky)
Todas las canciones fueron escritas por Juanita Carvajal.
¿Por qué Reconstrucción? Dar una respuesta apresurada a la razón de ser del disco puede ser incluso menos prudente que la esencia del mismo, por lo que con cada canción se pretende ver de dónde se origina este concepto. La constante durante todo el contenido será la dualidad entre la característica voz tierna de Emilia y los temas turbios que son abordados en la mayoría de las melodías ¿Acaso la artista ha destruido esquemas y paradigmas musicales para crear unas nuevas bases desde cero? ¿O simplemente desea transmitir una ilusión de dicha situación? Empecemos a explorar este concepto…
Foto del Instagram de la cantante. Durante el rodaje del vídeo de "Hasta que salga el sol".
El álbum comienza con Mala Intención, una pieza que da una muestra del camino que va a tomar este contenido discográfico: Una lluvia de sonidos electrónicos junto a unas cuerdas que conducen las emociones reflejadas por esa voz dulce que se rebela desde el primer instante que hace acto de presencia. Las percusiones tampoco sobran en la tonada, con un efecto simple a la vez que consistente para acompañar esa “malicia” que es experimentada. La letra cae en lo sencillo, sin que esto sea algo malo… Es más, iniciar desde lo básico me parece razonable para un primer disco.
"Quiero hacerte daño, no voy a negarlo"
Luego sigue Molesto, otro espectáculo auditivo que parece una respuesta razonable al concepto de la canción antecesora: Abandonar una relación cansina sin vuelta de hoja y de manera contundente. La madurez sentimental contrasta con la jovialidad de las cuerdas y concuerda con los diferentes beats electrónicos segundo a segundo. Líricas cortas, pero cumplidoras.
"Apago mis sentimientos, se van de viaje por un tiempo"
A continuación está Tóxico, cuyo comienzo está marcado por un contraste synth interesante de agudos y graves que no deja indiferente a ningún oído (de hecho, es la mejor parte de la melodía; y sus repeticiones son placenteras). La letra podría brillar más al ser una dualidad entre lo tóxico y adictivo que puede llegar a ser una relación, pero es opacada por la instrumentación envolvente e hipnótica. En general, se presenta un desequilibrio notable que no permite un goce completo.
"Me envicia tanto tu presencia, una adicción del corazón"
Hasta que salga el sol es básicamente el símbolo de la rebelión y del gozo libertino que puede existir antes de que empiece una nueva mañana… Tiene puntos rescatables como el ámbito instrumental, además de la siempre presente voz de Emilia transmitiendo esa sensación de liberación, sin tener restricción alguna. No obstante, siento que la letra es impertinente respecto a la melodía; representando un problema enorme para la misma esencia de la tonada. Lamentablemente es una de las más flojas del disco.
"Todo en mi cuerpo voy a entregar, sólo quiero disfrutar la noche... Calor, bailar"
Cactux introduce al espectador en una psicodelia aún más notoria que en anteriores canciones. El reflejo del cansancio, de las dificultades y de los obstáculos del diario vivir son metaforizados en un ambiente desértico en donde sólo destacan esos seres llenos de espinas que implican el sufrimiento y la impotencia de seguir atrapado en un loop infinito lleno de decepciones. El entorno electropop alcanza su máximo nivel en un mar sintético como columna vertebral de esta gran apuesta.
"Veo una estrella fugaz lejos de mi realidad, es un deja vu!"
Se presentan dos versiones de Extranjera: Una con Jona Camacho y otra con Javier Arce. La calidad interpretativa del artista colaborador en ambos casos es destacable, pero tiende a sobresalir más la del señor Camacho por dos razones: Las cuerdas que detallan cada segmento de la melodía y el mejor manejo vocal del intérprete que colabora. Las líricas desean expresar las diferentes sensaciones que una persona puede sentir al estar lejos de casa, y lo logran con rotundo éxito.
"No somos de aquí ni somos de allá, no somos de nadie que nos venga a juzgar"
Aires de renovación se respiran con Fugaz, con un estilo ligeramente acelerado que conducen hacia esa sensación de independencia… Sin ningún tipo de ataduras, y con la estabilidad que provoca el no involucrarse en alguna clase de romance o algo similar. Las distorsiones electrónicas están a la orden del día, además de que es agradable evidenciar el cómo la actitud varía en cuanto la voz lo permite de formas curiosas e impredecibles: Una actitud sobrada, que a la vez es comprensiva... ¡Y acorde para la melodía!
"Fue corto nuestro tiempo, mejor aprovechar... Los corazones rotos pueden esperar"
Con Déjate entramos en una onda funky y post-disco que rebosa de sensualidad. La colaboración desarrollada por Juan Fernando Correal (Juan Por Dios) es capaz de rememorar ese estilo que caracterizó a Illya Kuryaki en sus mejores años, logrando concebir la canción con mejor desarrollo de todo el disco. Con una estética diferente a todo lo visto anteriormente, se abre la puerta a explorar una amplia gama de géneros.
"Cerca de mi piel ven, y déjate querer"
Y el álbum cierra con Estallar en medio de una colaboración con Medio Picky cuyo voltaje asciende vertiginosamente durante el principio de la canción. Con un disimulado dembow que pretende evocar el género tropical latinoamericano con un muy buen uso de los sintetizadores, se fortalece aún más el ritmo. Sin embargo, se pierde brillo durante la segunda mitad de la pieza debido a la incapacidad de ofrecer detalles nuevos que puedan enriquecer la experiencia auditiva… eso sin mencionar que el featuring carece de identidad (emulando interpretaciones repetitivas en los géneros más populares de la industria musical). Un cierre que satisface a medias.
"Deja todo, escápate conmigo... Poco a poco sientes que cuando no estamos cerca, vamos a estallar!"
¿Conclusiones para este debut? Es una joya para la música colombiana el hecho de que un nuevo talento tenga la intención de abordar diversos estilos musicales por medio de una óptica electrónica que, si es manejada de forma adecuada, puede idear conceptos interesantes como el que se ha presenciado en esta ocasión. Está lejos de ser un disco perfecto, pero demuestra méritos que le hacen merecedor de una difusión amplia en el medio artístico latinoamericano.
Y respondiendo a las preguntas planteadas antes del análisis de cada canción: Efectivamente, existe una reconstrucción de géneros y estilos con un sello electrónico distintivo bajo una mirada cruda, irónica y placentera. No es sólo una ilusión, realmente si se destruyen ciertos paradigmas de las corrientes musicales. ¡Felicidades, Juanita (digo, Emilia)!
Pendientes siempre de todo el nuevo contenido en el futuro!!
El futuro de Soy Emilia aún es difuso. ¿Continúara planteando nuevas propuestas electrónicas? ¿O acaso veremos un cambio sustancial en los futuros contenidos sin tanto synth? Con el tiempo se verán los resultados; pero no cabe duda que esta propuesta conquistará el oído y corazón de más de algún curioso.
¡Hasta la próxima ocasión! ¡Nos veremos en el artículo de Rock al Parque!
Doy créditos a Jorge Jiménez, quién es la fuente de la mayor parte de la información que está contenida en el siguiente artículo. ¡Muchas gracias, Jorge!
La evolución de la industria musical colombiana ha sido acelerada en lo que respecta a estos últimos 25 años. El país pasó de ser un destino poco atractivo en el que la violencia de los años 90 espantaba a casi todos los interesados en la producción artística, a uno de los pivotes sonoros más importantes de América Latina en la presente década.
En medio de esta transformación, se originó un proyecto independiente a todos los grandes conglomerados que hacen parte del medio. El gestor de esta idea aceptó una entrevista para que los lectores de esta columna particular puedan conocer todo lo relacionado con este emprendimiento, símbolo de la metamorfosis de Colombia como ícono del sonido latinoamericano: Árbol Naranja.
Árbol Naranja, un sello icónico que va a cumplir 13 años de existencia.
Una conversación amena con Jorge Jiménez, la mente maestra que encabeza esta importante organización, es el hilo conductor que nos va a introducir en las entrañas de este árbol: Su origen, su razón de ser, su crecimiento a lo largo de los años y su futuro. A continuación, se van a mostrar diversos datos informativos con los que Jorge nos guía a lo largo de este concepto significativo para la industria musical de Colombia.
El origen: Jorge Jiménez y el nacimiento del árbol.
Nació en Turmequé, Boyacá; y desde temprana edad trabajó en varias labores para tener un sustento propio: desde pintar casas, pasando por la atención en bares y la conducción de taxi, hasta ser cajero en los almacenes Éxito del exclusivo barrio La Colina en Bogotá. El instinto por crear sus propios negocios también se desarrolló desde sus primeros años. De hecho, el mismo Jorge comenta que “cuando uno es boyacense, uno tiene en la sangre ese olfato para ese tipo de cosas”; algo razonable cuando se considera que lo anterior significa crecer en un ambiente donde el comercio y el “rebusque” son el pan de cada día.
Estudió fotografía y cine en su juventud, pero se encontró de frente con la música por obra de la casualidad. El proyecto de unas salas de ensayo junto a otros socios en Bulevar Niza no había funcionado, pero Jorge quiso reintentar dicha propuesta con un amigo muy cercano con el que se idearon también una agencia de publicidad y realización audiovisual ubicada en una casa en arriendo en el barrio San Luis de Bogotá. El negocio de las salas fue creciendo a tal punto que sus gestores evidenciaron lo que sucedía alrededor de la música, protagonista de aquellos espacios.
Todo comenzó con unas salas de ensayo...
¿Cuáles son las unidades de negocio que funcionaban en la música? ¿Qué más hacen los músicos aparte de ensayar? ¿Cuáles son otras necesidades que estos artistas requerían satisfacer? Estas preguntas (y un montón adicional) fueron las cuestiones en las que pensaba todo el equipo de trabajo junto a Jorge, los cuales se involucraron en implementar todos los servicios necesarios para que los intérpretes se desenvuelvan de manera completa: estudios de grabación, management, backline, estrategias digitales, trabajos con festivales… En pocas palabras, generar beneficios alrededor de todo lo que implica este medio artístico.
El desafío más grande radicó en el propio hecho de ser independiente: no estar ligado a las grandes compañías que operan en esta industria creativa, además de no contar con las herramientas suficientes para sobrevivir económicamente en el largo plazo. Acerca de esta situación, Jorge comenta lo siguiente:
“Ser empresario en Colombia es un reto. Las leyes colombianas son muy fuertes con el empresario, mucho más con el emprendedor”.
Aires artísticos, aires sonoros.
Los tres primeros años de Árbol Naranja se generaban ganancias que no alcanzaban a cubrir un salario mínimo. Se presentaron quiebras en múltiples momentos de vida de la organización, robos, pérdidas, entre otros infortunios. ¿Qué mantenía firme este proyecto? La fe que sus gestores tenían en el futuro éxito que podía obtener esta empresa naciente a partir del cuarto arte; la pasión por el arte que se promovía. En definitiva, resulta ser cierta otra frase de Jorge que dicta lo siguiente:
“Los negocios no se hacen con dinero. Los negocios se hacen simplemente con voluntad”.
Con una fuerte voluntad de seguir adelante, el proyecto continuó su camino hasta convertirse en el ícono de la escena independiente de este país. Factores importantes a destacar: la pasión, la fe, la voluntad y la increíble perseverancia que permite que a día de hoy se cuente con un espacio dedicado a los menesteres de la música.
Un entorno cambiante
Desde la fundación de Árbol en 2006 hasta la actualidad, se han presentado múltiples cambios en la escena musical de los cuales ha hecho parte esta empresa. Cada día existen más canales que muestran los diferentes talentos que están presentes en Colombia, respecto a 20 años atrás en los que la radio y la televisión eran los únicos medios de difusión masiva… sin mencionar los bares, en los que cantantes poco conocidos empezaron a ofrecer presentaciones en vivo.
La inversión crece más y más en una industria prometedora
También ha habido un crecimiento en la inversión destinada a la industria musical, reflejada en la cantidad de festivales que existen actualmente en el país. ¿Razones? En palabras de Jorge Jiménez:
“El círculo de interesados ha explotado, de tal manera que entre todos se genera una visión talentosa: Artista, manager, público, empresario, marcas, clientes. Hay mucha gente mirando al mismo punto”.
¿Referentes? Existen bastantes. En la óptica del gestor de Árbol Naranja, es posible destacar a las personas detrás de Páramo, que han generado crecimiento a partir de industrias pequeñas; de hecho, llegar a tener espacios representativos para la escena musical como el Estéreo Picnic es digno de admirar. No hay que olvidar la inversión pública, que de la mano de Idartes trae cada año el festival más importante de Colombia: Rock al Parque. También resaltan organizaciones extranjeras que han invertido en diversos eventos que nutren el medio. Básicamente, cada actor y cada componente es influyente en el desarrollo de la cultura y el entretenimiento.
Rock al Parque, el escenario musical más importante en Colombia
Así mismo, se presentan dos caras por las que se mueve el desempeño de los artistas a días de hoy:
1. La profesionalización: Mayor estructuración en las presentaciones (con visuales y puestas en escena), ganando mayor acogida entre el público.
2. La sencillez: Sin necesidad de shows costosos, los grupos difunden su contenido a través de redes sociales, obteniendo amplio recibimiento.
La importancia de Árbol Naranja puede sintetizarse en una palabra: Estructura. El trabajo que requiere un artista es enorme, por lo que surge la necesidad de tener un crew que lo pueda organizar, cómo cualquier empresa que necesita estar bien constituida. Incluso, Jorge agrega que los artistas ya se han dado cuenta que son una marca que debe gestionarse y posicionarse en un mercado competitivo.
Incluso, el alcance de esta empresa trasciende en cuanto a la producción de grandes festivales (los más destacables siendo el festival de teatro y el Estéreo Picnic). El público que se ha construido para los múltiples eventos varía desde los 18 años hasta los 40 años, mostrando un claro esfuerzo por consolidar los diferentes segmentos de consumo. Cada día es más evidente que la cultura de pagar por un espectáculo en vivo se amplía a más personas, permitiendo el fortalecimiento de la industria musical colombiana.
Esteman, uno de los íconos de los años más recientes en Colombia. Lleva su carrera de la mano de Árbol Naranja.
Para una organización que vio crecer en sus salas de ensayo a varios artistas que hoy son protagonistas de la escena musical en Colombia y América Latina, es satisfactorio ver la acogida que tiene cada uno en tarimas como la del Festival Estéreo Picnic. El espíritu de formar nuevos proyectos se complementa con la cooperación que hay entre diferentes individuos que le han aportado creatividad e ingenio al medio. No es sólo el hecho de que Arbol Naranja se ha consolidado, sino que la industria entera (bandas, cantantes, empresarios, productores, consumidores) ha crecido hasta posicionarse como un foco artístico en la región.
El arte de emprender de esta organización no sólo consiste en ser una marca llamada Árbol Naranja. Es un proyecto que se expande hacia diferentes ángulos con Casa Naranja (agencia de publicidad), Circuito Naranja (alquiler de equipo), Contenido Naranja (productora de conciertos) y De la Piña (sello discográfico). Eso sí, de acuerdo a lo dicho por Jorge respecto al núcleo del negocio:
“No se debe olvidar que el punto más representativo de la empresa han sido las salas de ensayo, puesto que con estas existió la introducción y posterior comprensión al mundo de la música: donde se encontró el talento, donde se comenzó”.
Trabajo continuo y un crecimiento orgánico a lo largo de trece años… Eso describe a plenitud la constancia de la que goza este proyecto.
Vistazos hacia el futuro
Uno de los mayores sueños con los que cuenta este proyecto es abrir una universidad (Nombre Clave: Ucronio) en donde se logre profesionalizar la industria musical emergente de Colombia con perfiles integrales para múltiples roles en la escena artística.
Árbol Naranja cuenta con el potencial para presentar un espacio de formación completa en el contexto artístico y técnico.
Otras expectativas recaen en la internacionalización de la organización, el cual es un proceso en ejecución porque ya existen colaboraciones de festivales en otros países como el Contracorriente. No obstante, el habilitar la presencia del sello en países claves de América Latina lograría potenciar el circuito musical de la región que ya ha dado sus primeros pasos con el festival ya mencionado; de hecho, la creación de sinergias es el plan ideal para un trabajo conjunto con los stakeholders de otros países.
Es difícil predecir con exactitud el comportamiento que va a tener la industria musical en Colombia y todo lo referente a festivales y conciertos. Sin embargo, es evidente que se presenta un crecimiento constante en el medio y cada vez existe un movimiento más rápido de conciertos y festivales que consoliden los distintos emprendimientos y proyectos sonoros fundados en las últimas décadas, con riesgo de una sobredemanda de conciertos y/o festivales. Ahí está el dato.
Reflexiones Finales
En definitiva, este emprendimiento realmente se arriesgó a grandes cosas durante su tiempo de existencia. Desde sus humildes comienzos con dos salas de ensayos, hasta sus grandes producciones de eventos en la actualidad; este Árbol ha sabido reinventarse a través de la comprensión de todos los actores interesados. Satisfacer necesidades, trabajar de forma continua y forjar el camino de la escena musical junto a otras almas innovadoras tiene mucho mérito en uno de los países actualmente insignia en la región, cuando se habla de música. Un ejemplo de perseverancia, pasión y renovación.
Gran experiencia. Bacana entrevista. Genial ambiente.
Alejandro Rico:Tengo una pregunta. ¿Tienes mucha pasión por lo que haces en este momento?
Jorge Jiménez: Por la razón que me levanto todos los días es por la pasión y la fuerza en todo lo que hago (...) Esto no lo cuantifica la plata, sino el amor (...) Quiero ser reconocido como alguien que transformó la industria musical en Colombia. Eso quiero dejarle a mis hijos.