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6.29.2024

MiniConcert #2 – Vive la Salsa y la porquería logística de los conciertos en Colombia

No he estado tan inspirado como esperaba en estos últimos meses, y de hecho he pensado en poner pausa durante tiempo indeterminado a la producción de artículos en este rincón, el cual ya está cerca de cumplir una década de existir. Sin embargo, no me quería quedar con las ganas de hablar de este tema, que parece convertirse en paisaje con cada festival y/o concierto masivo que sucede en Colombia. Sean bienvenidos para ver las porquerías que suceden en la organización de los shows en vivo, cortesía de los emprendimientos más descarados que se puedan imaginar.

¿Vive la Salsa fue un desastre? Si, pero vayamos más allá de ese festival.

Uno de los ejercicios confiables en la actualidad para verificar que una empresa o proyecto es confiable o tiene prestigio es revisar su página web. Con la influencia que tiene el internet en las últimas tres décadas, la página web es la carta de presentación de una compañía, la cual se debería preocupar de que aquella primera impresión sea agradable para todas las personas que la visiten, en especial las personas que no los conocen y que inicialmente dependen de lo que puedan ver en esa página.

Cualquiera, y no es mentira… CUALQUIERA puede tener un perfil en una red social, incluyendo estafadores, suplantadores de identidad, hasta llegar a los no humanos. Sin embargo, no todo el mundo puede contar con una página web bien estructurada y armada. Y a pesar de que no sea una estrategia infalible, ayuda mucho a conocer con que empresas o proyectos estamos tratando.

Una red social, sin página propia, para una empresa demuestra cero esfuerzo por tener buena imagen

Teniendo en cuenta lo anterior, y muy para el pesar del público que esperaba un evento entretenido e inolvidable, no me sorprendió el hecho de que Vive la Salsa, festival de dicho género con cartel de lujo y organizado por una empresa primeriza como lo es Juan Velázquez Entretenimiento, resultara ser un fiasco en lo que se refería a organización, tiempos de los artistas en tarima y en general, la experiencia de los asistentes.

Entro a la página web y… Sólo hay un mensaje del número de celular y el mensaje de que se enteren de las novedades mediante las redes sociales... que hasta el ser menos humano puede tener. Juan Velázquez también es responsable del concierto de Vilma Palma E Vampiros, qué contó con ciertos inconvenientes que les voy a exponer en un próximo artículo; y de futuros conciertos de cantantes como Charlie Zaa o Yuri en donde estoy seguro de que existirá más de una sorpresa que pueda incomodar al espectador. Continuemos con otro ejemplo.

¿Cuánto tiempo más esperaremos?

Diomar García Eventos, que por el volumen de eventos que maneja se puede considerar uno de los grandes organizadores de conciertos actualmente, fue el responsable de haber traído a Colombia las giras recientes de Bad Bunny, Karol G, RBD y Carlos Vives, entre un montón más. A este último tuve la oportunidad de asistir en su presentación en el Estadio El Campín; y además de la extensa fila para ingresar a las localidades numeradas, la pésima organización provocó que las multitudes de personas por poco me sepultaran... digo, me impidieran ubicarme en la silla que compré para disfrutar del espectáculo. Los comentarios sobre lo que sucedió con otros shows no son más esperanzadores, y el público es el gran afectado.

Ingreso a su página web, sólo para encontrarme con el aviso de “Estamos en Remodelación”, que probablemente lleve ahí más tiempo del que el mismo Diomar García se debe estar imaginando. Es triste, no, más bien, FRUSTRANTE, que uno de los mayores organizadores de este tipo de eventos sólo se preocupe porque un determinado artista pise tierra colombiana, en lugar de idear las condiciones óptimas para que los asistentes lo puedan ver… Siempre dejando al cliente como la peor prioridad posible. Vamos con el siguiente.

¿Cuánto tiempo más? ¿Unos 10 años más?

Ricardo Leyva Producciones, un nombre más conocido, con una mejor fama y una trayectoria más variada respecto a las joyitas expuestas anteriormente… Por cierto, al hacer la búsqueda en Google, cuando encuentren el rostro de don Ricardo se les asemejará más o menos a Gustavo “El Loko” Quintero, aquel vocalista bacano que animó los diciembres de las familias colombianos… Disculpen que me desvíe un poco del tema, pero tenía que mencionarlo.

Bueno, prosigo… No se le puede desconocer a esta compañía el haber negociado y logrado la aparición de grupos y cantantes de cualquier género que se les pueda ocurrir a tierras colombianas, desde Miguel Mateos, pasando por Alejandro Sanz, Paul McCartney, Luis Miguel, Rubén Blades y un enorme etcétera, con un éxito masivo que no ha estado exento de críticas, como su primer intento de revivir el Concierto de Conciertos en 2015, rellenando y reemplazando artistas y formatos a más no poder hasta una inevitable cancelación (https://www.elcolombiano.com/entretenimiento/por-culpa-de-daddy-yankee-cancelado-el-concierto-de-conciertos-YX2123537); o los diferentes testimonios en 2019 de colaboradores y miembros de empresas allegadas que lo denunciaban por maltratador e incumplido con los pagos a realizar (https://www.pulzo.com/economia/denuncias-contra-ricardo-leyva-paez-conciertos-PP721873).

Buscando la página... ¿Será que también está en mantenimiento?

Masivamente mencionada en portales de noticias por buenos o malos motivos, no dudaba que tuviera su página web para presentar sus eventos y… No existe... Nada de web propia o algo similar.. De nuevo, puede que esté presente en redes sociales, pero es tan válido como que, en el momento de buscar trabajo o requerir un servicio, me remita al perfil de Facebook de la empresa. No me brinda la confianza mínima que estoy buscando, aunque ya se haya constituido como un organizador popular de grandes espectáculos. Puede sonar muy ñoño el siguiente comentario, pero de todas maneras lo voy a mencionar: “Si no se esfuerzan con su propia página web, ¿Por qué se van a preocupar por sus clientes en los conciertos, si siempre los tiquetes si venden como pan caliente?”

Considero que el ejemplo opuesto a lo antes mostrado es Páramo Presenta, que parece ser la empresa más seria en lo que a organización de conciertos se refieren. Tienen su página web sencilla y bien estructurada, las quejas logísticas de los conciertos son muy reducidas y la recepción de los eventos es más bien positiva… Y como no serlo, pues tienen a su mando algunos de los festivales más importantes de Colombia, como lo son el Estéreo Picnic y el Cordillera.

Esto es lo que andábamos buscando, ¿No?

Incluso, eventos gratuitos del mismo nivel de importancia como el Rock al Parque también cuentan con una estructura compleja que a simple vista se evidencia en una carta de presentación adecuada en la web. No es tan difícil, y es un primer vistazo hacia el verdadero potencial del evento o de sus organizadores.

No era tan difícil, ¿Verdad?

Puede que suene un tanto absurdo, e incluso impreciso en casos puntuales. Sin embargo, puede ser un buen punto de partida para conocer cuál sería la posible experiencia en cada concierto gestionado por aquellos organizadores, fuera del obvio disfrute del talento en tarima de tu cantante o grupo preferido. 

Eso sí, ya la decisión final de tomar el riesgo de soportar unas horas tediosas antes de vivir la experiencia soñada o de apostar sobre seguro con un evento más confiable está en quién lee estas líneas. Por lo cual, no me queda más que decirles, ¡Felices conciertos y felices festivales para ustedes!

Página de Facebook: https://www.facebook.com/yaviene.todoasutiempo15

“Sólo por mirarte comprendí, para que yo vine aquí”

10.30.2020

Egovistazo #15: Latin Grammy 2020 – ¡Cuatro ya son multitud!

¡Bienvenidos nuevamente a esta dimensión!

Hoy regresa el espacio que dedico todos los años a revisitar lo más destacado en la premiación más destacada de la música latina… DESTACADA: Los Latin Grammy.

Créditos a Nick88x por este fragmento de un vídeo suyo.

El 2020 nos afectó a todos de una manera en la que no nos imaginábamos. Y la música no fue ajena al impacto de una infección de proporciones globales… Tanto, que incluso antes de que comenzara el aislamiento en esta parte del mundo, ya estábamos sufriendo algunas de las plagas que a la academia se le dio por destacar. ¡Que belleza!

Y no quiero sonar tan amargado como Anton Ego descalificando la comida del restaurante Gusteau’s, pero les juro que apenas vi la lista de nominados de este año, me llegó esta escena de la citada película a mi mente.

—“Después de leer todas estas bufonadas del nuevo chef, creo que se me antoja algo de perspectiva. ¡Es todo! Quiero una fresca, clara y deliciosa perspectiva… ¡Perspectiva! ¿Me están diciendo que no tienen?”

Después de un 2019 en el que el género “””urbano””” fue prácticamente vetado de las nominaciones, este maravilloso año nos trae una sobreexplotación bien fastidiosa del ritmo en cuestión en el que, como en todas las ocasiones, no hay variedad ni novedad. Es el mismo sonsonete repetitivo, la misma falta de inspiración, las mismas letras ultra banales y los mismos conceptos facilistas de siempre. ¿Cuál es la diferencia ahora? Que la academia le da bola. Por alguna razón u otra, diferenciar éxito económico de calidad se ha vuelto tan complicado, que no dudo que ciertas lumbreras obtengan el galardón más por popularidad que por talento artístico.

Sí, el panorama no se ve tan alentador...

Sin embargo, aún mantengo la esperanza de encontrarme con propuestas que sin hacer mucho ruido, logren demostrar que aún existe ingenio que se puede reconocer ampliamente en esta variopinta industria latinoamericana de la música. Pongan esta petición en manos del ser supremo de su preferencia… Digan Amén, ¡y comencemos este largo recorrido!

1. Canción del Año: Premia al intérprete y al compositor del sencillo en cuestión

- ADMV (Maluma): De alguna extraña manera, Juan Luis Londoño quiso seguir el ejemplo de Sebastián Yatra de componer y cantar una melodía que tiende más hacia el lado de las baladas más sentimentales, abandonando por un momento las percusiones repetitivas y el autotune descarado. Y aunque no lo crean, el experimento le salió exitoso. Es una composición enternecedora, romántica y a la que se le nota el cuidado que el cantante le dio. No obstante, aún tiene ciertas fallas representadas en rimas y elementos en la letra que tratan de ser pegadizos y que terminan siendo ridículos. Quitando esto último, es admirable el intento por entregar algo alejado de su zona de confort. Gracias, bacán.

- Bonita (Juanes & Sebastián Yatra): El dúo de productores y compositores Andrés Torres y Mauricio Rengifo vuelven a la carga acompañando al grupo de paisas en una canción tan alegre como insulsa. No me malentiendan, no es una pieza de pésima calidad ni algo semejante, pero simplemente está por debajo de los estándares a los que tanto Juanes como Yatra ya han llegado en numerosas ocasiones. Rimas básicas, ritmo tedioso y un sinsabor incómodo son los resultados de esta creación, decepcionante por donde se le vea. Dos minutos y medio de la faceta menos favorable de los cuatro músicos.

- Codo con Codo (Jorge Drexler): Una producción surgida a partir del contexto de la pandemia. Agradezco mucho que el aclamado Jorge Drexler se haya tomado el tiempo y el talento de crear una tonada acústica con una letra tan elemental como encantadora, en la que lo más importante es el distanciamiento y el autocuidado, mientras lo abstracto y realmente importante no se desvanecerá. No obstante, me parece que esta obra es muy superficial y poco destacable para las creaciones interesantes que Drexler realizar frecuentemente. No pido algo lleno de demasiadas capas de sonido, pero con una guitarra y una mente prodigiosa, se pueden originar mejores ideas. ¿No creen?

- El mismo aire (Camilo Echeverry y Pablo Alborán): Me guardo mis comentarios acerca de este individuo cuando analicemos su más representativo atentado musical. Mientras tanto, puedo decir que la colaboración entre Pablo Alborán y el yerno de Montaner pretende irradiar sensualidad a un grado extremo, pero únicamente llega a provocar vergüenza ajena. Las dos voces que aparecen en sus tres minutos contrastan entre sí de amplia manera: la sobriedad del cantante español con el tono de ardilla del otro muchacho. Las líricas no son pésimas, pero pecan de mediocridad al mismo estilo que la propuesta de Juanes con Yatra.

https://www.youtube.com/watch?v=ZYDj7bys8jo

- For Sale (Alejandro Sanz y Carlos Vives): A pesar de que el ritmo pretenda emular al pop urbano más recalcitrante de la actualidad, alabo de sobremanera la creatividad en lo que se refiere a letra y temática abordada: Una venta de garaje con tendencia a televenta, en lo que lo único imposible de vender es la intimidad y los recuerdos del amor. Frescura pura que es agradable de escuchar, y que recuerda a íconos memorables de la música latina (Mi PC de Juan Luis Guerra y No hay nadie como tú de Calle 13). Y qué decir de las voces de Vives y Sanz, que se siguen manteniendo frescas sin importar el tiempo que pase. ¡Un fuerte candidato!

- Lo que en ti veo (Kany García): Admiro el nivel vocal de Kany, quién ha podido desarrollar su talento por medio de baladas suaves y muy cuidadas en donde se explora el amor de diferentes formas. No obstante, por alguna razón que considero que no tiene que ver con la calidad de la cantante; me genera físico tedio escuchar sus más recientes creaciones. Y no es justo con ella, pues pone su mayor esfuerzo en una exploración hacia el terreno más íntimo del pensamiento humano, lo cual permite añadir un mayor valor agregado a su capacidad creativa… Y al final, no me gusta. Si gana el galardón, lo tiene merecido. Pero es una melodía que personalmente no disfruto.

- René (Residente): Ha llegado la hora de darle una ovación a esta obra con una fama y un reconocimiento bien merecidos. Después del resultado algo complicado que terminó siendo Guerra hace unos años, el ex vocalista de Calle 13 vuelve a las andadas para ofrecer una introspección/crítica/desahogo en el que muestra una imagen fidedigna de múltiples historias de los sectores más marginados de América Latina. Sonidos minimalistas, pero con una profundidad lírica que un gran porcentaje de los nominados aquí envidiaría por tener. ¡Otro fuerte candidato, sino es que el ganador de la categoría!

- Tiburones (Ricky Martin): En los últimos años, Ricky estuvo alejado del mainstream musical. Y su último disco no fue muy difundido, al menos en Sudamérica. Sin embargo, este sencillo aspira a ser una respuesta pacifista en medio de todos los fenómenos políticos y sociales que sólo han dejado violencia para la mayoría de las personas y donde el beneficio sigue siendo para los más poderosos. De nuevo contamos con instrumentación reducida al mínimo, a la vez que posee la misma intencionalidad que posee la melodía hecha por Residente, pero en menores escalas. De todas maneras, se aprecia la intención de entregar un mensaje beneficioso a la sociedad.

- Tusa (Karol G y Nicki Minaj): A finales de 2019, dos personas a las que la barrera del idioma no logró separar, decidieron traernos el antónimo perfecto de la palabra “calidad” en forma de canción. Así nació Tusa, una de las plagas que azotaron este 2020 desde el principio. Y después de que "la cama le sonara" y de que recibiera el premio a mejor nueva artista (de manera absurda), ahora Karol G llega a demostrar el nivel tan bajo al que ha llegado el reggaetón en términos de sonido, letra, voz e ingenio. ¡Prometo que me alejaré de esta premiación por el resto de mi vida en caso de que esta cosa gane alguna de las categorías estelares!

De esta ni siquiera voy a poner el link. Que vergüenza...

- Tutu (Camilo Echeverry): Aún recuerdo el momento en el que tuve que escuchar por primera vez a este fulano. Un concierto de Sebastián Yatra en el que invitó al susodicho para que interpretara este tesoro del cuarto arte, el cual desembocó en una tortura auditiva en la que su tono de voz ardillesco, su letra absurda y su ritmo agotador formaron un coctel explosivo para mis oídos ¿Hermoso, no creen? Es normal que las chicas se enloquezcan por el muchacho debido a su apariencia física, ¿pero que les apasione su manera de cantar o sus melodías? Uy no, que porquería de proporciones indescriptibles para el ser humano promedio. No más con esto, prefiero hacer de cuenta que este pelagato no existe para efectos de este artículo, ¿De acuerdo?

https://www.youtube.com/watch?v=5AkDqm-cEgg

- #ElMundoFuera [Improvisación] (Alejandro Sanz): Otra creación musical enmarcada en el contexto del encierro, donde el amor nunca será derrotado sin importar el aislamiento de las personas. El piano, único instrumento relevante aparte de la voz, genera un escenario melancólico y poco esperanzador, aunque la letra quiera insinuar lo opuesto. No es una mala canción y es hasta agradable de escuchar, pero está muy por debajo del nivel de calidad de Sanz (algo que ya demostró que sigue vigente en su colaboración Carlos Vives). No creo que sea culpa del español, ya que veo como tendencia generalizada el hecho de que la creatividad no fluye cuando los intérpretes se enfocan en la pandemia. En conclusión, es una balada muy olvidable.


2. Álbum del Año: Otorgado al intérprete y a todo el equipo de producción (Sólo pondré un vídeo de canción por disco, como una ojeada al contenido entero)

- YHLQMDLG (Bad Bunny): Recuerdo que este fue uno de los trabajos que reseñé en una serie de vídeos exclusiva de Instagram unos 6 meses atrás. Mi opinión desde entonces no ha cambiado: Un álbum que prometía bastante exploración y experimentación artística, pero que se quedó en ser más de lo mismo respecto a ritmos, letras, temáticas e incluso featurings. En conclusión, un desastre que se extiende a lo largo de unos tortuosos 65 minutos. Lo único rescatable es el primer track (Si veo a tu mamá), compuesto exclusivamente por Benito y que tiene una estructura tan creativa como ingeniosa… El resto es inaguantable.

El único track rescatable. Y tiene tela de donde cortar...

- Oasis (J Balvin y Bad Bunny): Ya hablaré de que tan asombroso es el FILÓSOFO DEL SIGLO XXI (Jose Osorio Balvin) cuando pasemos al siguiente disco. Mientras tanto, es posible ver que el trabajo colaborativo entre Balvin y Benito es un “quiero, pero no puedo” ¿Por qué? A ratos se ven ciertos rastros de ingenio, de querer entregar algo diferente a lo de siempre, de ofrecer creatividad en un género que es más tedioso que observar la pintura de una pared secarse. Sin embargo, no lo logran y el esfuerzo en vano se ve afectado por composiciones “brillantes” como Mojaita o Yo le llego, las cuales nos muestran el estado decadente de los ritmos supuestamente urbanos en la actualidad. Quizás algunas intentan ser innovadoras variando un poco la fórmula, pero todo termina en repetitividad excesiva, letras similares, autotune, beats molestos, en fin… Que menos mal la gente consume en masa este tipo de música; porque si no, los ingresos generados serían igual de patéticos a las interpretaciones resultantes. Fastidio total.

https://www.youtube.com/watch?v=hnm3IxupbgU

- Colores (J Balvin) [Alias, el álbum más PINCHEMENTE CUÁTICO y CHIMBA del UNIVERSO]: Otra de las obras magnánimas que reseñé en un vídeo para Instagram. Creo que ya todo se ha dicho acerca de la mejor pieza discográfica de la humanidad: Un concepto muy ORIGINAL, una ejecución IMAGINATIVA, unos featurings EXTRAORDINARIOS y una PROFUNDIDAD en las letras que compositores como Silvio Rodríguez o Piero envidiarían. Un puto TESO este señor Balvin. Recomiendo la canción Negro como la MÁXIMA EXPRESIÓN DE ARTE en este pedazo de disco. Gracias J Balvin por darnos este TESORO que definitivamente está ADELANTADO A SU ÉPOCA.

Link para escuchar la mejor canción de la historia de la humanidad 100% Real No Fake 1 Link: https://www.youtube.com/watch?v=JKggIh1D0iY

- Por primera vez (Camilo Echeverry): ¿Camilo qué? ¿Y ese por qué es que es famoso?

- Mesa para dos (Kany García): El concepto de un disco constituido por colaboraciones es tan riesgoso como favorecedor. Por un lado, la dependencia en otros talentos puede constituir una gran falta de originalidad a menos de que el artista lo impida. Y por el otro, los featurings pueden abrir la puerta a que el artista desarrolle diferentes estilos que nutran su carrera profesional. No obstante, Kany no logra llegar a niguno de los dos puntos… De hecho, el álbum nos presenta a la misma Kany de siempre con ciertos toques de pop urbano cuya utilización no impresiona en lo absoluto (en especial Acompáñame, un “reggaetón conciencia” que resultó ser vergonzoso); pero que cuya voz y estilo sencillo aún se mantienen bien conservados más allá de su trayectoria. De todas maneras, se sigue apreciando el esfuerzo por ofrecer nuevas propuestas conservando su estilo característico la mayor parte del tiempo.

- Aire [Versión Día] (Jesse y Joy): No sigo de manera frecuente la música creada por este dúo, pero conozco alguna de sus melodías más populares. Y después de escuchar este disco me queda claro que sin importar la exploración de otros ritmos o la intención de crear algo similar a un disco conceptual, el estilo de los dos continúa siendo muy agradable para el oído. Aunque decidieron hacer una incursión al mal llamado género “urbano”, lo hacen de forma ligera y particular, evitando caer en los clichés más frecuentes e imponiendo su identidad en los momentos en los que un disco genérico cae al abismo. ¿Qué más hay por ahí? Baladas, pop, tropical, géneros que los han caracterizado y en los que van evolucionando. Así mismo, tenemos al amor como foco (siendo algo ya visto varias veces) con un toque de inclusión y mensaje social. ¡Un álbum agradable!

- Un canto por México, Vol. 1 (Natalia Lafourcade): Realmente este álbum no es un producto tan novedoso de parte de Natalia, puesto que consiste en un recopilatorio de melodías ya realizadas por la intérprete años atrás, sumado con reelaboraciones de piezas típicas mexicanas y unas pocas creaciones nuevas. Sin embargo, sería muy hipócrita de mi parte no destacar el talento siempre notable de esta mujer en cada track, cada inflexión vocal, cada detalle instrumental y cada respiro que toma al volver a aquellas líricas que impregna con su forma de ser, más allá de que sean de tiempos pasados. A nivel vocal, es el disco que más resalta de todos los presentes en la lista; demostrando que la evolución de la cantante crece a pasos agigantados desde que se consolidó con cierto trabajo discográfico magnífico de 2015. Y en cuanto a la instrumentación, puedo resaltar que la utilización de toda la tradición mexicana en forma de acordeones, vientos y cuerdas es sencillamente sublime. ¡Que pedazo de álbum!

- Pausa (Ricky Martin): Un disco muy introspectivo para Ricky Martin, y el más corto de toda esta lista (No en vano, es más un Extended Play que un álbum puro y duro). Al ser poco promocionado, me imaginé que escondería una calidad especial que no sería fácil de masificar en emisoras a nivel global… Y creo que le atiné, porque Pausa representa una profundización en obras de mayor suavidad, contenido temático y exploración emocional. A pesar de su exceso de colaboraciones (Sting, Diego El Cigala, Carla Morrison, Pedro Capó, etc.), logra aprovechar el talento de estos invitados junto con el suyo para entregar una fusión de estilos tan agradable como compleja en sólo seis tracks. ¡Un buen descubrimiento!

- La conquista del espacio (Fito Páez): Una producción extraña. No me malentiendan, es bueno ver como Fito Páez se reinventa en su larga carrera musical por medio de creaciones coquetas, enternecedoras e incluso épicas. Sin embargo, es triste ver que alguna maqueta de canciones clásicas es reutilizada para la composición de nuevo contenido, permitiendo ver cierta falta de inspiración en momentos específicos del álbum. Eso sí, los temas siguen siendo tan interesantes como modernos y el apoyo de invitados como Lali Esposito o Juanes aportan gran talento que refuerza la calidad del concepto. Un buen trabajo, que podría ser mejor.

- Cumbiana (Carlos Vives): La más reciente producción de Carlos Vives es una fusión de todos los estilos artísticos que han influenciado a Colombia durante los últimos 30 años. El recorrido aborda la siempre presente cumbia, la clásica salsa, ligeros toques urbanos con experimentos sonoros bastante creativos, remembranzas del tropipop y el vallenato que nunca puede faltar, siendo modernizado de la forma en la que el mismo cantante lo ha hecho continuamente durante varias décadas. Es una carta de amor a la cultura colombiana, sus lugares sagrados y su gente perseverante, más allá de las diferencias que se manifiesten. ¡Un digno merecedor del premio!


3. Mejor Nuevo Intérprete (Artista Revelación del Año, o al menos que lo aparenta).

- Anuel AA: El curriculum de este sujeto está repleto de featurings a diestra y siniestra, táctica facilista que utilizan los cantantes más nuevos de reggaetón y trap para formar su éxito a partir de las migajas de un ícono más famoso de la industria. ¿Qué tiene para ofrecer en las canciones en las que participa? La percusión genérica de siempre, las mismas ideas que Daddy Yankee explota hasta el cansancio desde hace más de 15 años, letras sucias y controversiales que pretenden llamar la atención, escándalos que trascienden a la farándula… Como conclusión sólo diré que si tienen algo de respeto por ustedes mismos y por su gusto musical, les recomiendo evitar a toda costa a este dizque cantante famoso.

Sale de parte, aquí aparecen Anuel y Rauw juntos. No molesten!

- Rauw Alejandro: El reggaetonero de moda por estos días, que por lo menos debe aparecer una vez por hora en la programación de Oxígeno. Sigue el mismo camino de otros compañeros de su corte como Anuel, Bad Bunny o Myke Towers al hacer colaboraciones de todo tipo, con la finalidad de capitalizar la popularidad de otros compañeros en beneficio suyo (¡Oh, qué bonito!). No ofrece nada diferente a lo que ya se ha visto antes (idols juveniles, perreo intenso, romanticismo ficticio y más de lo mismo). Me da física pereza. ¿Hasta cuándo vamos a poder tener buena calidad constante en el reggaetón? ¿Hasta cuándo los intérpretes repetirán la misma fórmula fastidiosa de siempre? ¡Basta ya!

- Mike Bahía: El menos revelación de la lista, contando con más de 7 años de carrera artística entre su idea grupal y su aventura en solitario. Su primer sencillo, Buscándote, hizo las delicias de adultos y niños, quiénes confundían el nombre del artista con una popular grosería de Colombia (Oh, lindos recuerdos). Hablando propiamente del intérprete, sólo puedo decir que se convirtió en el estereotipo de cantante de pop urbano que también popularizaron grupos como Alkilados o Piso 21 en su país de origen. No es pésimo ni algo similar, pero su constante falta de originalidad en el contenido me impide tomarme en serio su promesa artística. ¿Algo bueno de él? Su voz… Está muy bien trabajada y podría aprovecharla mejor en un género más exigente.


Gracias por ilustrarnos, Teyler.

- Conociendo Rusia: De alguna u otra manera, es incómodo tener el peso de una herencia musical y si los medios de comunicación ponen el dedo en la llaga, es peor. No obstante, hay casos en los que los descendientes se desprenden de esa sombra para desarrollar una carrera destacable. Y aquí tenemos a Mateo Sujatovich, hijo del tecladista de Spinetta; que con su proyecto en solitario pretende mostrar la evolución del rock latinoamericano de un modo menos experimental que grupos como Usted Señálemelo, pero con una creatividad instrumental muy atractiva y una voz muy bien desarrollada. El único defecto es que se limita a unas temáticas muy específicas y poco se arriesga a componer sobre algo diferente al amor… ¡Si pretende explorar más allá de eso, lo recomendaría ampliamente! ¡Eso sí, es digno de apreciar este proyecto!

- Soy Emilia: Ella es Juanita Carvajal, artista colombiana que creó una identidad paralela bajo el nombre de Soy Emilia… una persona aventurera, sarcástica, desenfrenada, vengativa, pero que no se desprende de su humanidad al sentir expectativa, placer e incluso amor. Aunque su base se encuentre en los sonidos electrónicos, bien supo desenvolverse de gran manera en otros estilos como el funk o un ambiente tropisynth (evidente en piezas como Déjate o Estallar) en los que se lució a tal nivel de ser los contenidos de mayor excelencia de la intérprete. Ya la reseñé a profundidad (click aquí), seguí su carrera solista desde su comienzo en 2017 y me siento muy feliz de que haya llegado hasta aquí. ¡Vamos por ese premio y continuemos hasta colonizar la galaxia completa!

"¡Deja todo, escapate conmigo, poco a poco sientes que cuando no estamos cerca vamos a estallar!"

- Kurt: ¡Como se extrañaban a los artistas pop cantautores que poco sacaban la cara en esta categoría! Aquí tenemos a Kurt Schmidt, un sinaloense de 31 años que explora el romanticismo y las emociones humanas por medio de su guitarra y uno que otro arreglo adicional que complementan a la perfección su propuesta. Puede sonar en principio cursi o exagerado, pero justamente eso es lo que le da el encanto a este señor: Espíritu de poeta, ternura excesiva y una exploración de lo complejo desde la simpleza sonora. ¿Defectos? Quizás el mismo de Conociendo Rusia, pero confío en que este artista se abra hacia temáticas más variadas con las que pueda crear una bella composición por medio de aquellas cuerdas siempre presentes. ¡Grandioso descubrimiento!

- Nicky Nicole: Wow, definitivamente el poder femenino se sigue apoderando de las nuevas ideas que van a nutrir el futuro de la industria musical en América Latina. Y por Argentina tenemos a Nicky Nicole, una chica que recién salió al ruedo hace año y medio para convertirse en una de las figuras influyentes del hip hop y el trap en su país. Me agrada el hecho de que la muchacha toma la influencia anglosajona de los ritmos callejeros y los adapta a su propia realidad con temáticas de afecto, incomodidad, autoestima, entre otras que se echan de menos en el mainstream. Así mismo, cuenta con una voz dulce y un vocabulario algo difícil de entender en principio, debido a la inclusión de argentinismos junto con palabras en inglés. Sin embargo, esto último no representa un obstáculo para apreciar el buen trabajo que estructuró Nicky en un período tan corto de tiempo. ¡Una gran contendiente!

- Cazzu: ¡Vamos con otra revelación del trap originaria de Argentina! Ella es Julieta Cazzucheli (más conocida como Cazzu), que empezó su carrera profesional en 2017; pero que no adquiriría gran fama continental sino hasta dos años más tarde con su segundo disco (Error 93), su sencillo más famoso (Mucha Data), y featurings en los que intenta explorar ritmos afines (como el rap y el reggaetón). Lamentablemente su mensaje se limita a temas como el amor, la seducción o el fin de ambos; resultando inevitable la comparación con otras intérpretes de la misma línea (como la misma Nicky Nicole) quienes quedan mejor paradas que ella en ese apartado. Su voz está bien, aunque tiene un mayor potencial que aún no ha aprovechado. No está mal, pero tampoco está mejor que otras compañeras suyas.

- Nathy Peluso: Cerramos la trilogía del trap en Argentina con la propuesta más estrambótica de las tres. Podemos evidenciar una voz bastante versátil para diversas intenciones y géneros en los que participe (rememorando a divas anglosajonas como Beyonce o Rihanna); una gran habilidad para abordar un buen número de sonidos latinoamericanos, por lo que los límites del trap y del hip hop son rotos constantemente por su propio capricho; una creatividad constante en la estructura instrumental de las piezas de su autoría; y pluralidad notable en sus temas para componer. He de admitir que Nathy merece un gran horizonte artístico, y eso que ya ha hecho un gran trabajo. ¡Muy recomendada!

- Pitizion: Compositora colombiana que participó inicialmente como actriz de telenovelas a principios de la década. En el 2019 saltó al estrellato con una identidad que pretende reforzar el poderío de la mujer en una sociedad de mucho moralismo y de tan poca moral. Cuenta con una voz dulce y un efecto rasgado que la hace resaltar. Su música se basa en una mezcla entre el pop urbano (que causa la misma emoción que un bar sin alcohol) y suaves baladas, asemejándose a la carrera que han hecho cantante como el antes mencionado Yatra o Greeicy… ¡Oh, esperen! Incluso tiene un featuring con la susodicha, la cual no está tan mal. Está en un 50:50, porque aprecio sus cualidades vocales y su intencionalidad, pero castigo su falta de creatividad y su zona de confort artística.

- WOS: Ganador de la Batalla de los Gallos de Red Bull en Buenos Aires en 2018, este freestyler ha logrado consolidar una carrera en la que es capaz de demostrar versatilidad entre diferentes maneras de ver el rap: ilusiones, juicio a la sociedad, melancolía, amistades y muchas más. La complejidad se basa tanto en las líricas creadas, como en la forma de abordar cada tema, desplazando el apartado instrumental hacia un segundo plano. ¡Propuesta muy interesante!


4. Grabación del Año: Premia al intérprete y al equipo de producción de la obra musical.

- China (Reggaetón All Stars): ¡Todas tus estrellas de reggaetón favoritas se han reunido en una sola canción! ¡Y qué mejor que hacer un pésimo sample de una canción famosa de Shaggy de hace casi 20 años, junto con un autosample por cuenta de Daddy Yankee, el cual da más pena ajena que cualquier otra cosa! ¿Esto es el reggaetón del futuro? ¿Esto es por lo que reconocen a los latinos alrededor del mundo? ¿Por una canción insultante de perreo intenso cuya creatividad es cuestionable y que sólo por los nombres metidos con calzador tiene más éxito del que merece? Creo que la frase del siguiente vídeo define esta canción poco después de que la escuche…

Fue un espectáculo impresionante...

- Cuando estés aquí (Pablo Alborán): Otra melodía creada a partir de la pandemia, pero esta vez de parte de Pablo Alborán, cuya creatividad me deslumbró hace dos años con “No vaya a ser” y que este año volvió trayendo ánimo y aliento a todos sus seguidores. Aprecio mucho que desde una composición netamente acústica y el vibrato de su voz, transmita una emocionalidad sincera y una esperanza que muchas personas necesitan; pero tristemente no cubre las expectativas respecto a su carrera… Algo similar a lo sucedido con Alejandro Sanz que comenté dentro de la primera categoría. No es una mala creación, pero se nota que la creatividad se redujo en varios artistas de la industria latina e hispana durante esta coyuntura.

- Vete (Bad Bunny): No quería volver a escuchar algo proveniente de Benito. Y pues aquí tenemos otra nominación para él, la cual tengo que escuchar para posteriormente entregarles una simpática y nada enfurecida reseña ¿Listos? ¡Allá vamos!... ES MUY HORRIBLE. Pretende ser la clásica historia de la relación que ya se terminó y la expareja que hace más daño que beneficio, pero posee unas rimas que hasta un niño de primaria puede hacer mejor y el mismo beat repetitivo de siempre al que el género “urbano” nos tiene acostumbrados. Y no voy a hablar de la voz o del apartado instrumental, ya que su insignificancia o extremo minimalismo no da para extenderse en más prosa. PA-TÉ-TI-CO.

- Solari Yacumenza (Bajofondo y Cuareim 1080): Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que es la creación con un mejor trabajo de producción que el resto de los de la lista. Y no es de extrañar, puesto que desde inicios del nuevo milenio, el proyecto de Bajofondo se ha caracterizado por elaborar piezas con un alto nivel técnico en el que sus participantes abordan ritmos legendarios como el tango y el candombe para que se combinen armónicamente con el estilo electrónico, formando una mezcla interesante que toma distintos matices a lo largo del tiempo, y dependiendo del álbum y del colaborador. En este caso, Solari Yacumenza eleva el funk a una potencia indescriptible en la que el goce y la reflexión están a la orden del día en forma simultánea; sin olvidarnos de las cuerdas y el espíritu carnavalesco que Cuareim 1080 (comparsa uruguaya) le aporta a la elegancia de Bajofondo durante los seis minutos en donde se mantiene el misticismo auditivo. ¡El merecido ganador en nivel de producción… y por mucho!

Una joya de nuestra música contemporánea...

- Rojo (J Balvin: EL COMPOSITOR DEL MILENIO): Pero recuerden niños, J Balvin les dice que siempre se pongan el cinturón de seguridad para no tener accidentes como el que me sucedió en este clip. ¡Estos consejos te doy, porque J Balvin soy 😉!... Una ovación al mejor cantante de TODA LA JODIDA HUMANIDAD, quién nos trae un perreo intenso semi-romántico y semi-depresivo en el que la MELOSERÍA protagoniza cada parte de la letra. PERFECCIÓN PURA de parte de José, porque ¿a quién le importan esos compositores ingeniosos que son creativos en su romanticismo? NO, NO y NO, eso no es nada frente a la superficialidad y la repetitividad sonora que nos trae J Balvin al MÁXIMO nivel. UN PRODIGIO, definitivamente. De una vez, ¿Por qué no le dan ya el premio a este pendejo?

https://www.youtube.com/watch?v=kstg8zZ1ceE

- Tutu (Camilo Echeverry y Pedro Capó): ¿Quién es ese tal Camilo y por qué lo estamos mencionando en esta lista?

- Lo que en ti veo (Kany García): Ya di mis comentarios sobre esta. A mí no me gusta, pero es sobresaliente y hasta bonita.

- Tusa (Karol G y Nicki Minaj): Un insulto al intelecto humano. Siguiente.

- René (Residente): Ya hablé de esta. Una profunda exploración personal con tintes de crítica social.

. Contigo (Alejandro Sanz): Un homenaje a Joaquín Sabina, por medio de una composición que a primera vista puede sonar repetitiva, pero que a profundidad resulta ser un tesoro poético digno de admirar. Este cover y la versión original comparten esa esencia acústica de efectiva sencillez, aunque la de Sanz provoca una mayor sensación de melancolía, debido a la ausencia de ciertos elementos sonoros que en la versión de Sabina sirven como tranquilizantes en medio del ambiente tiernamente desolador. Más allá de ser un tributo, resulta ser una obra interesante que captura al espectador a lo largo de toda su duración en una espiral de sentimientos encontrados y letras de gran impacto.


Adicionalmente, y antes de pasar a la conclusión; les quiero recomendar ciertos singles que están nominados en las demás categorías (que en la pasada revisión no vimos), y que terminan siendo impresionantes o por lo menos, atractivos.

- Mario Neta (El Cuarteto de Nos) [Nominada a Mejor Canción de Rock]: Fusión de rock, cumbia y punk en una letra que involucra una fuerte crítica al hiperconsumismo y al funcionamiento de la sociedad actual. Una joya para cerrar la década.

- Chilango Blues (Mon Laferte) [Nominada a Mejor Canción Alternativa]: Una balada/blues que expresa la melancolía del desamor, donde la voz de Mon Laferte manifiesta una versatilidad vocal admirable y una sensualidad sin precedentes.

- Una vez más (Ximena Sariñana) [Nominada a Mejor Canción Pop]: Una balada clásica que rememora el encanto de los años 40 y 50. Poesía pura de indudable belleza que expresa lo mejor de amar y ser amado.

- Creo (Eruca Sativa) [Nominada a Mejor Canción de Rock]: Ni tan rock, prefiriendo el uso de instrumentos acústicos asemejándose a ritmos más tradicionales de Latinoamérica; en donde resulta una canción esperanzadora que une los orígenes de la cultura con el contexto social de la actualidad.

- Quiero Vivir (Robi Draco Rosa) [Nominada a Mejor Canción Pop Rock]: A pesar de no ser reciente, se hizo una versión a principios de este año, la cual resultó nominada. Creo que catalogarla como Pop Rock es una falta de respeto en referencia a la diversidad de ritmos presentados. El contraste entre optimismo y depresión es la columna vertebral del sencillo, tan extraña y tan real al mismo tiempo. Y la letra, basada en un poema de Jaime Sabines, continúa teniendo tintes de lucidez, a la vez que de elegancia, esperanza y armonía. Una tierna armonía que sólo Draco puede ofrecer.

Un abrazo, compadre.

Estamos brillando con highlighter, ¿no lo ven?

Wow, hubo de todo en este recorrido: desde bellezas infravaloradas, pasando por experimentos muy raros y también revisando asquerosidades auditivas. Todo eso representa los Latin Grammy, que es básicamente la única premiación “seria” que queda de la música en español, pero donde algunas veces se destaca la mediocridad de los rostros más famosos del medio. No es un panorama tan alentador, pero esa es la actualidad de la Academia Musical y de la industria actual.

Eso sí, mientras sigan existiendo intérpretes que le echen ganas a su vocación, y artistas que se aventuren a crear experimentos novedosos para el medio; seguirá presente el espíritu creativo que nunca debería abandonar este arte tan maravilloso de expresar y escuchar. Y con eso también me basta para continuar revisando aquellas novedades anuales que merecen ser conocidas por un público muy amplio (A excepción de que gane Tusa, ahí si me abstengo de reseñar esta vaina jaja).

Falta un tema del cual hablar, y es una ausencia que puede pasar desapercibida a primera vista. ¿Si vieron que en 2020, dentro de estas categorías principales, no existió ningún nominado en portugués? Puede sonar insignificante, pero para los que vienen analizando conmigo estos premios desde el 2017 es muy raro y hasta triste. Si bien, no eran muy conocidas aquellas propuestas; en ocasiones podían ofrecer una algo interesante y hasta mejor que algunos galardonados en el idioma de Cervantes. ¿Razones? No lo sé, aunque sospecho de una posibilidad que es medio conspiranoica… Pero no la voy a poner acá. Ni que este blog fuera History Channel, o algo así.

No, nada de eso por ahora...

¡Aquí cerramos este largo recorrido! A los que llegaron hasta aquí, les agradezco por seguirme, aguantar mis vainas absurdas, comentarios amargados y reseñas con mucha dedicación. ¡Son los mejores!

Nos vemos en el artículo de Noviembre ¡Good Chao!

Página de Facebook: https://www.facebook.com/yaviene.todoasutiempo15

¡Los finales siempre marcan nuevos comienzos!

8.30.2018

AlbumEscape #14: Mantra - Sebastián Yatra (2018) [CN]

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Yatra, Yatra... A propósito, Yatra significa "Camino sagrado a lo divino"... Que pretencioso ;)

Conozco la trayectoria de Sebastián Yatra antes de que explotara su máxima popularidad en 2016. De lo primero que tuve la posibilidad de escuchar acerca de esta joven promesa de la música fueron dos canciones que, con unas líricas atractivas acerca del dolor y la crueldad que se puede sufrir normalmente después de que el amor se terminó. Con una instrumentación bien estructurada y una maqueta bien enfocada al pop latino, “No me llames” y “Para Olvidar” fueron la carta de presentación hacia un público más numeroso. Sin embargo, su recibimiento y éxito fue inmerecidamente débil y lento.

"Yo voy a hacerme el fuerte, no quiero verte... Para Olvidar"

¿Por qué no gustó? ¿Qué es lo que gusta a las masas de la actualidad? Más bien, ¿Qué es lo que le gusta a la muchedumbre de hoy en día? Ah, ya sé: Los corridos, el trap y el reggaetón. A excepción del primer género, que no me explico cómo se ha vuelto tan masivo en los distintos rincones del mundo; ya es muy obvio decir que cualquier one hit wonder o éxito efímero va a estar enmarcado en aquellos dos géneros… Algo triste, porque Latinoamérica tiene mucha más y mejor tela de donde cortar.

Sebastián comprendió que el público numeroso sólo iba a ceder si se lanzaba al ruedo con un dembow bien reconocible que fuera amigable a nivel radial (Similar a lo que le sucedió a J Balvin en sus comienzos) y así empezó su rápida escalada al reconocimiento global. Desde el sencillo que fue trampolín para la fama del mismo, hasta canciones menos conocidas con una elaboración cuidada y talento espléndido… Todo eso se encuentra contenido en el disco que veremos hoy: Un trabajo discográfico cuya salida al mercado suplicaba desde hace más de un año y que, por fin, ya está aquí. ¡Bienvenidos al Mantra de Sebastián Yatra!

Mantra (2018)

1.  SUTRA (ft. Dalmata)
2.  Alguien Robó (ft. Wisin, Nacho)
3.  Quiero Decirte
4.  Devuélveme el Corazón
5.  Robarte un Beso (ft. Carlos Vives)
6.  Mantra
7.  Sin Ti
8.  Como Mirarte
9.  Traicionera
10. En el Party
11. Como Si Nada (ft. Cali)
12. Magdalena
13. LOVE (ft. Gianluca Vacchi)
14. No Hay Nadie Más
15. Por Perro

¿Por qué Mantra? En lo que luce como aquel espacio sincero en el cual el cantante plasmó sus diferentes emociones y vivencias en su día a día, aparecen palabras o sonidos con poder psicológico o espiritual. No es como si existiera algo que específicamente tenga esa capacidad; sino que es un concepto abstracto que se debería poder aplicar a todas las piezas presentes en este álbum. Tener ese poder de trascender, de que se pueda experimentar fortaleza cuando se reciten, de que exista ese deleite mental en el momento de escuchar.

Abstracción...

De las primeras virtudes que se les puede destacar a este disco es la exploración a diversos géneros. A pesar de que no es un álbum alternativo o similar, se sale de su zona de confort del reggaetón y el trap ya estereotipicos para orientarse a diferentes ritmos que prometen una experiencia cómoda e implacable en los espectadores de esta pieza musical. Pero no echemos rosas (o tomates podridos) antes de tiempo. Entremos a ver más de cerca cada track de esta joyita que hoy nos atañe…

Abrimos con SUTRA, primera colaboración del disco, primer hit bailable del mismo y primera oportunidad desperdiciada para ofrecer algo diverso. Aunque bueno, hay cosas rescatables que se pueden sacar de esta melodía algo insistente. El uso de sintetizadores es realmente increíble, ofreciendo un paseo auditivo muy disfrutable, sin caer en lo burdo y repetitivo. El estilo vocal de Dálmata tiene una fórmula muy particular que evita tornarse irritante como algún otro intérprete de turno. Bien por el puertorriqueño. Y entre los aspectos negativos, sólo los voy a resumir en 3 oraciones cortas: El Yatra-Yatra sencillamente sobra, la letra no tiene gran contenido (para lo que se espera del cantante), y finalmente no hay algún elemento instrumental que resalte. Es un buen comienzo, con ciertas fallas que no dañan totalmente lo logrado.

"Ella le pide que le dé el corazón solo a ella...Yo le digo que me tiene soñando otra vez"

Alguien Robó es el siguiente featuring, esta vez con talento venezolano y puertorriqueño, donde las posibilidades de explorar ritmos se vuelven muy amplias ¿Verdad? ¿VERDAD? Pues no. Es sólo la lamentable repetición de un concepto ya desgastado y una temática... Bueno, al menos respecto al contexto, trata de ser . Y el apoyo vocal entre compañeros no genera variaciones que realmente puedan destacar. Agregan ciertos elementos para familiarizarnos con la esencia latina, pero los intentos para ofrecer un producto novedoso son totalmente infructuosos. El mismo beat y la misma fórmula de aquel one hit wonder del 2017 hecho por Luis Fonsi y Erika Ender que pronto quedará en el olvido… Sin palabras. No es agradable cuando un artista potencial no explora todas sus capacidades y se queda en esto.

"Cuando me veas con otra, no te me alteres, yo te lo di todo y eso es lo que más me hiere"

Quiero Decirte está mejor. Alejada de los clichés del mal llamado género urbano, aquí Yatra nos muestra una arista más ligera de su estilo más multitudinario. Sigue siendo reggaetón, pero con elementos que difieren lo suficiente como para no desgastarse de una manera tan obvia. La letra es muy romántica, llegando a la cursileria en múltiples ocasiones... Eso sí, sin perder sinceridad y realismo: Aprecio el detalle de que líricas así sean vistas en una industria musical frívola y bastante hundida en calidad. Buena propuesta.

"Convertiremos en mañanas cada noche seria, ya no siento ese vacío porque tú llegaste"

Uno de los puntos fuertes llega en Devuélveme el Corazón, donde el pop y la balada invaden la emocionalidad y la esencia del artista en una interpretación admirable, que no requiere más elementos que la voz natural del cantante para expresar una conmoción, una petición fuerte, un dolor incesante. Una primera melodía en piano, unos acompañamientos exquisitos de violines y la interpretación vocal al natural hacen que esta joya sea uno de los mejores momentos en todo el álbum. Excelente.

"Yo no sé si fue cobardía, la culpa fue mía. No quise entender"

Dejame Robarte un Beso que me llegue hasta el alma… No luce precisamente un buen track. Por el lado bueno, está la letra de la canción: Básica, bella, sencilla y adorable… Pegajosa, un montón. También está la aparición estelar de Carlos Vives, quien le imprime unos vestigios de “sabrosura” y tropicalidad a una canción que quiere ir más allá del romanticismo casual. En la parte negativa, continuamos escuchando el Yatra-Yatra (Identificador ya muy repetido en el reggaetón, consistente en decir el nombre de quien canta: Algo que ya debería haber sido superado hace rato), tenemos un dembow exclusivamente bailable y alguito de cumbia que recuerda otra vez a ese fantasma malévolo creado por Luis Fonsi, y ya... No parece mucho defecto, pero tengan en cuenta que esta última característica va a primar sobre los casi 200 segundos que dura esta pieza. Aceptable y no más. Composición elaborada, soundtrack muy insistente.

"Sé que sientes mariposas, yo también sentí sus alas... Déjame robarte un beso que te enamore y tú no te vayas"

Por suerte, Mantra intenta variar ligeramente esa dirección repetida que han tomado algunas tonadas del disco, y lo logra con éxito. No voy a preguntar el porqué del nombre, debido a que las líricas por sí mismas no me explican nada en relación a esa palabrita clave. Tal vez recitar este conjunto de oraciones son fortalecedoras para el alma… en un contexto en el que los aspectos se pueden sobrepensar inmensamente. Por otro lado, la distribución armónica de los sintetizadores es bastante agradable. Es un proyecto mejor ejecutado que varios de los presentes en este concepto musical. Aún no sé cuál es la relación con el mantra, pero eso no le quita lo interesante

"Si cada noche prometes soñarme, yo en cada mañana voy a despertarte"

No obstante, siempre llegamos a un punto en el cual se hace necesario explorar más horizontes y no quedar en un mismo estilo. Si bien, el reggaetón no frecuenta mucho en los tracks del disco; es posible que sea agotador el tener solo dos alternativas para ver: O el dembow intenso, o la balada suave y calmada. Y es injusto con Sin Ti, que siendo un híbrido entre ambos estilos con una ejecución sincera y con detalles mínimos que hacen la diferencia; represente el agotamiento continuo de todo lo que el disco ha representado. Defino a esta melodía con la siguiente oración: Elegancia, ternura y pasión enmarcadas en un escenario concentrado en la nostalgia y el olvido. A pesar de que se presente en el momento menos oportuno, es un trabajo digno de admirar. ¡Bien!

"Dejaré mi orgullo y me arriesgo por ti... Y de todas las estrellas, solo puedo verte a ti"

Como Mirarte… No tengo mucho por decir acerca de este track. Sólo podría agregar que su ternura y emotividad pueden lograr una conexión auténtica con aquella persona que desee escucharla. Y ocurre lo mismo que Sin Ti: No son malas piezas artísticas, sólo que están en el lugar equivocado. A nivel lírico, no tienen nada que envidiarle a profundas baladas pop cuya composición es maravillosa. Y a pesar de que la parte instrumental no es su fuerte, Sebastián Yatra se desarrolla de forma magistral en esta clase de canciones. Buen desempeño.

"Y cómo mirarte, esos ojos que me dejan en enero... Cuando sé que no son míos y me muero"

Traicionera fue la explosión cataclísmica que llevó a Yatra a ser reconocido en diversas partes del mundo. A pesar de que sus sencillos anteriores eran más efectivos y más interesantes, el mainstream le dio una atención más que necesaria con una pieza musical que realmente no lo merece. Comenzando por el ritmo estereotípico que ya todos conocemos, pasando por el clasiquisimo sintetizador de voz que trae a la vida a Alvin y las Ardillas, siguiendo con una especie de “Millennial Whoop” que no aporta tanto a la melodía mencionada.

La temática puede hasta ser interesante, pero la composición lírica no es lo suficientemente desarrollada. Un intento de manifestar coraje en forma elegante hacia una persona despreciable se convirtió en un contenido básico diseñado exclusivamente para fiestas y pasar el rato, mas no para un disfrute verdadero (A menos de que te conformes fácilmente con cualquier moda que exista). La instrumentación no resalta en lo absoluto. Y la capacidad vocal de Sebastián Yatra no salva este single.

"Si es verdad que no te gusto, no te acerques así"

En El Party es incluso más olvidable que el track anterior. Lo único que resalta de esta pieza diseñada para rumbas, antros, carretes (o como lo conozcan en tu país); radica en las percusiones medio sensuales que ya no abundan en el mal llamado “género urbano”... En serio, esos méndigos golpes provocan una reacción mental que te hace disfrutar el sufrimiento presente en esta tonada (Esto último tiene su gracia). Y lo demás, pues es repetido de canciones previas: letra tosca, ambiente de deja vu, etc. Nada más por agregar: ¿Por qué Sebastián Yatra sigue con esta clase de melodías, siendo que puede explorar más allá?

"Y aunque pensé que esto se había terminado, tú te acordaste de las noches y ya no importan los errores"

Ah sí, hablando de más experimentación, a continuación está la ¿esperada? incursión de Sebastián Yatra al otro género de moda: El trap latino. A pesar de lo mencionado, Como Si Nada no decepciona, sino que entrega lo que promete: Un primer acercamiento al trap en un modo en el que se tomaron bastantes libertades (como en la carga dramática de la letra), sin quedarse estancados en lo que sus máximos exponentes (como “Aquel al que no debemos voltear a ver”) han mostrado en los últimos años. Es digno de resaltar el featuring hecho por Cali, el cual ofrece un rap intermedio realmente auténtico a nivel interpretativo: Demuestra que se puede hacer un buen trap en Latinoamérica sin que sea necesario el irritante autotune o que las letras sean grotescas. Con las bajas expectativas que genera un trap latino en la actualidad, considero que es un trabajo muy bien hecho.

"Y mis ojos se cerraron pero no estoy ciego. Y aunque nunca te lloraron, perdimos el juego"

Uno de los highlights del álbum tiene nombre propio: Magdalena… Mi Sol… Mi Amor. Basada en una trágica historia real, la cual desembocó en una vida que terminó. ¿Qué es lo que se siente cuando se pierde a una hija, a un ángel? Eso es lo que expresa Sebastián en esta composición de compás lento y de cuerdas cuyos acordes nos presentan un ambiente depresivo a más no poder. Además de la voz, que explora tantos rangos como se lo permita; la instrumentación destaca por ser de las mejores presentes en el disco: Ese piano amplifica las emociones que logra provocar la melodía mientras cada segundo pasa. Excelencia pura.

"Si te vas seguirás aquí, porque un ángel me acompaña a donde vaya"

Lamentablemente, LOVE rompe con el anterior punto álgido para introducirnos en un sonido más optimista acerca de cómo el amor nos une, cómo unirnos todos y cómo romper fronteras y… bueno, un tema que ha perdido su encanto cuando ya ha sido desarrollado en formas similares cientos de veces. Y el featuring con Vacchi no ayuda mucho con un beat electrónico repetitivo y agotador a más no poder. Es bonita en apariencia, pero su calidad deja mucho que desear.

"Y estamos vivos por una razón, que el mundo entero se entregue al amor"

El último punto sobresaliente de Mantra es No Hay Nadie Más. Una sencilla melodía se va originando a partir de las primeras notas de unas cuerdas que, solitarias, dan paso a la voz un poco ensombrecida de Sebastián Yatra, quien de una manera protectora, expresa líricamente lo mucho que importa una persona, su cuidado, su personalidad, los momentos experimentados, y una nostalgia constante en la que se contiene una aparente tristeza causada por una posible ausencia.

Tal vez sea la distancia física, o quizás sea un motivo más oscuro en el que el protagonista se ve envuelto. Eso sí, los buenos recuerdos prevalecen y el amor, a pesar de cualquier motivo, prevalece. No hay cansancio, no hay asfixia… Sólo hay una armonía eterna: algo intranquila, pero en donde la calma pretende prevalecer. Aunque el ámbito instrumental sea muy humilde, es suficiente para que la canción sea ideal.

"Te voy a extrañar en la soledad, y aunque existan mil razones para terminar... No hay nadie más"

El álbum termina en mala forma con Por Perro, un trabajo con potencial lamentablemente desperdiciado en una canción que luce como aquellas “trending topic songs” que cuentan con la misma estructura: Un reggaetón ambientado en la fiesta, con una especie de trap interpretado por una voz grave… todo con un ritmo que ya se ha visto en múltiples ocasiones y una letra que, comparado con las mejores piezas del disco, no les llega ni a los talones. Definitivamente omitible.

...

Este análisis resultó ser una experiencia renovadora, debido a que logramos explorar un género jamás abordado en esta dimensión. Mis expectativas eran altas para un artista con un potencial demostrado como Sebastián Yatra, y pues lo que se vio fue una combinación enredada entre la satisfacción y la decepción. Algunos momentos fueron frustrantes, así como otros fueron realmente potentes. A continuación, está el veredicto correspondiente.


ESCALA DE CALIFICACIÓN: 4 (Indeseable) ***** 0 (Común, Punto Medio) ***** 4 (Excelente)

Valoración Final: 1 (Aceptable). Más allá del punto medio. Intenta salirse de lo genérico. Así fuera Sebastián Yatra, las expectativas acerca de un trabajo de reggaetón son un tanto bajas debido a la cuestionable calidad que este tipo de música ha establecido como estándar. Sin embargo, el joven demostró que con la marea en su contra, puede igualmente ofrecer un contenido sorprendente. ¿Por qué no tiene mayor valoración? Lamentablemente existen canciones que, más allá de no dar la talla, resultan ser un balde de agua fría que rompen con las pretensiones sinceras de joyas como “Magdalena” o “No Hay Nadie Más”. En resumen, es una dualidad incesante de lados opuestos en la que; gracias a detalles instrumentales y rítmicos en ciertas melodías, logra ser rescatable. Lo recomiendo para quienes quieran explorar el híbrido pop-reggaetón de una manera tierna y elegante.

Espero que haya valido la tardanza (por enésima vez consecutiva). Espero no tardarme tanto para el siguiente. ¡Hasta la otra!


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”