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8.31.2022

AlbumEscape #25: El Madrileño – C. Tangana [2021]

 —No sólo es el abrazo, también es la química y el trance que los envuelve en un mar de éxtasis.

En el artículo de Motomami (clic aquí para leerlo), hice referencia a un par de discos que decidí escuchar de principio a fin mientras soportaba el alto tráfico de la carretera e incluso reseñé parte de ese primer álbum que fue incómodo de abordar. Y si les soy sincero, al terminar de reproducirlo sentía un agotamiento mental difícil de describir, lo cual resultaba contraproducente teniendo en cuenta que iba camino al trabajo y probablemente ese desgaste pasaría factura durante mi día laboral. No quería permanecer con aquella sensación, y ¿qué mejor que escuchar un segundo disco para distanciarme de la tónica del primero?

Ese segundo larga duración tenía el nombre de El Madrileño, creado por Antón Álvarez Alfaro, mejor conocido como C. Tangana. ¡Bienvenidos a su AlbumEscape!

Mi primer acercamiento hacia la música de Antón se dio con una colaboración llamada “Antes de Morirme” junto a Rosalía. Y parece que las mejores historias no surgen de flechazos inminentes, puesto que la canción no me pareció la gran cosa. Algo parecido me sucedió con “De música ligera”, aquel superéxito de Soda Stereo que no me interesaba en lo absoluto. Tiene que llegar otra canción que facilite la atracción con la propuesta artística… Y en el caso del español, eso sucedió con Tocarte, una creación de Jorge Drexler en la que aparecía como invitado.

Tocarte fue un primer campanazo que me permitió interesarme por esa propuesta anormal. Y el segundo campanazo llegó poco tiempo después con los vídeos de la presentación de Pucho en el Festival Estéreo Picnic 2022. No estuve en dicho evento, por lo que solamente con el apoyo de una persona muy especial pude acceder a grabaciones a una longitud corta. Y si me remito tanto a las grabaciones como a los testimonios en redes sociales, parece que el espectáculo fue impecable.

La sensación definitiva llegaría con la reproducción del disco completo, porque más allá de escuchar material suelto como ese intenso romance encarnado en esa melodía llamada Ateo, creada junto a Nathy Pelusso; hacía falta ver de lo que era capaz don Antón en un trabajo de larga duración. ¿Qué nos aguardan los siguientes 42 minutos? ¿Es tan bueno como lo indican? ¿O está siendo más valorado de lo que merece? Demos comienzo a esta revisión.

El Madrileño [2021]

1.  Demasiadas mujeres

2.  Tú me dejaste de querer (ft. Niño de Elche y La Húngara)

3.  Comerte entera (ft. Toquinho)

4.  Nunca estoy

5.  Párteme la cara (ft. Ed Maverick)

6.  Ingobernable (ft. Gipsy Kings)

7.  Nominao (ft. Jorge Drexler)

8.  Un veneno [G Mix] (ft. José Feliciano y Niño de Elche)

9.  Te olvidaste (ft. Omar Apollo)

10. Muriendo de envidia (ft. Eliades Ochoa)

11. Cambia! (ft. Carín León y Adriel Favela)

12. Cuando olvidaré (ft. Pepe Blanco)

13. Los tontos (ft. Kiko Veneno)

14. Hong Kong (ft. Andrés Calamaro)

Todas las composiciones fueron escritas por Antón Álvarez Alfaro, con el apoyo de Cristian Quirante (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 10, 11, 12, 13, 14); Víctor Martinez (3, 5, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14); Jorge Drexler (7, 14); Camilo Murillo, Francisco Naranjo, Sergio Larrinaga y Genaro Monreal (1); Harto Rodriguez y Juan Jiménez (2); Daniele Alves Dos Santos (3); Alejandro Sanz, Paul Jefferies y Rosario González (4); Eduardo Hernández (5); José Feliciano, Francisco Contreras y Álvaro Santos (8); Federico Vindver, Omar Apollo y Rafael Arcaute (9); Eliades Ochoa y José Fernández (10); Carín León y Adriel Favela (11); Tiara Thomas, Steve Arrington, Charles Carter, Elijah Dias, Gabriella Wilson, Jermaine Dupri, Roger Parker, Ron Latour, Shawn Carter, Waung Hankerson, Farruquito, Juan Fernández, Juan Carlos Cobián, Negro Cherokee, Greg Carmona, Enrique Cadícamo, Buddy Hankerson y Antonio Humanes (12); Kiko Veneno (13); Andrés Calamaro (14).

El plan original del artista no tenía relación alguna con el resultado final. Antón comentó en una entrevista que después de un gran porcentaje de avance en un proyecto totalmente diferente, llegó la pandemia y sin importar lo que pensara la disquera, decidió dejar suspendido dicho trabajo para emprender una idea relacionada con la interacción de sus raíces e inspiraciones. Ese fue el punto de arranque del disco que hoy vemos.

Para variar, también me gustaría iniciar resaltando un detalle que quizás pueda comprometer la identidad del disco, y es la cantidad de colaboradores presentes. En una época en la que los featurings son el pan de cada día y las decepciones se tornan más frecuentes, me complace afirmar que el disco no se siente sobresaturado, debido a que cada aporte parece estar ajustado a una medida en la que no hastía al espectador.

Sin cantar ni afinar...

La propuesta sonora de C. Tangana está clara: la exploración de sonidos típicos del folclor español y de sus propios orígenes (rap, hip hop); junto a la interacción con toda clase de fenómenos latinoamericanos como el bolero, los corridos, el reggaetón, el bossa nova e incluso el rock en español. No noté discordancia alguna en el transcurso del disco, e incluso me sorprendió el camino que fue tomando de inicio a fin… Porque más allá de que dos piezas continuas parezcan discordantes entre sí, poseen factores clave en su identidad que permite relacionarlas con la propuesta del artista.

Todo comienza en Demasiadas Mujeres, que se podría considerar esa canción de transición entre su historia como C. Tangana y el homenaje a las costumbres musicales españolas. Todo inicia con la introducción de la banda Rosario de Cádiz que es rota rápidamente por un beat electrónico en el que Antón describe sus diferentes aventuras con un sinnúmero de muchachas cuyos aportes van desde “Que rico” hasta “¿Por qué dejaste mi corazón partío?”.

"No me puedo olvidar... De la que me dijo que siempre pa' siempre estaría pa' mí,
De la que decía que solo una noche y despué' no hubo má'"

Sin tener la letra más profunda o el desempeño vocal más admirable, logra ser tan memorable como expresivo a la hora de mostrar el contexto en el que alguna vez estuvo involucrado, y el peso que una u otra de esos momentos puede tener en momentos posteriores.

Luego llega Tú me dejaste de querer, que es la carta de presentación de este disco y el sencillo que más ha rotado en las radios de todo el mundo… Y no es casualidad. Al preparar una composición con una mezcla no muy vista, junto con un gancho comercial cuyo alcance sea masivo; el resultado es una revelación innovadora y repetida hasta el cansancio. Tanto así que algunos colaboradores que escucharon la melodía antes de su lanzamiento se mostraron maravillados y conscientes de la vasta respuesta que podía generar.

"Tú me dejaste de querer cuando te necesitaba, cuando más falta hacía, tú me diste la espalda"

¿Y que contiene este track? El desamor envuelto en un vestido de folclor español y una pañoleta de reggaetón (la versión del género que fue popular a inicios del nuevo milenio). Agradezco de manera amplia que el dembow (percusión característica de reggaetón) sólo haya permanecido en el coro, porque de otro modo perdería valor respecto a otras creaciones fácilmente sustituibles. El aporte de La Húngara y Niño de Elche elevan la calidad a una potencia que aún no logro descifrar, y el contraste entre ellos enriquece el sentido autóctono que poco a poco trasciende a un ámbito internacional.

Una de mis favoritas de este recorrido es Comerte Entera, con ese bossa nova tan sensual como reflexivo. El desenfreno hecho letra, más allá de cualquier ambiente fiestero (vagamente referenciado) y de posible descontrol… De hecho, el desvarío corre es por cuenta de las sensaciones transmitidas por las interpretaciones vocales.

"No puedo más que pensar... En tu forma de hablar"

El aporte de la frase “Essa mina é um perigo” por parte de la artista MC Daniele es la cereza sobre este pastel de calentura, complementando la descripción antes realizada del deseo intenso. A pesar de que el principio electrónico parece algo fuera de lugar, no desvía la atención de la intención de esta tonada.

Nunca Estoy es una adaptación bastante libre de clásicos como Corazón Partío de Alejandro Sanz o ¿Cómo quieres que te quiera? de Rosario González, artistas acreditados en la composición. La melancolía, los celos, la distancia y el anhelo de un amor ya imposible conforman la receta perfecta para entrar a esta sección depresiva del disco, en la que la tristeza es moneda corriente. El crescendo de los elementos electrónicos puede provocar reacciones divididas en quiénes los escuchan, y sorprenden tanto por su rareza como por su interesante uso.

"Y otra vez vas a perder el avión, y otra vez soy una imbécil esperando a su hombre"

La caída emocional se pronuncia con Párteme la cara, junto a un experto en la materia: Ed Maverick. A pesar de no ser santo de mi devoción, Eduardo logra transmitir la insatisfacción y el desanimo que provoca una relación que debe recurrir a las mentiras para consolar a aquel que no quiere que termine la farsa.

"Miénteme y dime que me quieres, que todo está bien, que no ha cambiado nada"

Con un ambiente sonoro envuelto en un mar sintético, se profundiza el hecho de que el éxito económico o profesional no conforman la pieza faltante que el amor si haría. Queda ambiguo si la otra persona realmente compartió el sentimiento o fue un interés superficial, pero el sufrimiento permanece. Sin ser admirador de las colaboraciones en exceso, aprecio un montón cuando el anfitrión aprovecha al máximo el potencial de su invitado, como lo es en este caso.

Explotando la vena folclórica, nos encontramos con otro trabajo colaborativo, esta vez de la mano de los Gipsy Kings, que le cantan a una persona exageradamente empoderada… Al punto de no tener un enamorado, sino un perro fiel que le sigue los pasos. Ingobernable logra intercalar elementos del flamenco y del pop de manera interesante… A pesar de no ser novedoso, continúa siendo una gran propuesta de parte de todos los involucrados.

"Ni una escalera para poder alcanzarte, ni una pistola para poder gobernarte"

Llegamos a la mitad del disco de la mano de uno de los colaboradores que más impulso la identidad del proyecto: Jorge Drexler, con quién trabajaría tiempo más tarde en la ya antes mencionada Tocarte. El mundo de la fama es excesivamente desagradecido con sus habitantes, y es lo que refleja el dúo dinámico en Nominao, una directa crítica al ritmo desenfrenado de aquel estilo de vida… el cuál contrasta de forma graciosa con lo minimalista que resulta la instrumentación. En resumen, material crítico y reflexivo de primera calidad para que se entretengan un rato y analicen toda la vida.

"Expectativas las justas, número uno en las listas, el 7 de abril, dos mil nunca"

En Un Veneno (G Mix) sobresale nuevamente el desgaste que genera el mundo del espectáculo, el deseo de escapar de los excesos y el amor como motor de cambio para el famoso en su proceso de redención. Todo esto acompañado de la imponente voz de Jose Feliciano, una variación sombría de son cubano y la agitación de cuerdas cuya mezcla provoca una explosión creativa impresionante. Otro de los puntos destacables del álbum.

"Sin cantar ni afinar (Hmm), pa' que me escuche to’a España"

Inicialmente, la siguiente canción no era tan representativa para mi… Mas con el pasar del tiempo logré tomarle más aprecio debido a la calidad vocal del artista invitado y al mismo significado de la letra, que se centra en la dualidad de una persona caótica que sin querer salir del abismo en el que se encuentra, sigue amando a la persona especial con la que compartió momentos inolvidables y no desea lastimarla, fracasando en el intento.

"Qué vida vivo yo, sin olvidarte. Si quieres, bebé, háblame"

Te olvidaste es tan íntima como innovadora, mostrando que la realidad es muy cruda en ciertos casos y que a veces el amor no logra materializar todos los ánimos de superación que pueda tener algún individuo, porque la personalidad puede pesar más. El mix entre la balada acústica y una dimensión synth hacen resaltar el contraste entre el amor y un contexto no muy favorable, de una manera tan triste como apasionada. Me encanta.

Continuamos con otra adaptación libre, esta vez de Lola de Antonio González, interpretada inicialmente por Eliades Ochoa y con nuevos versos agregados por El Madrileño, manifestando su satisfacción más allá de la superficialidad del reconocimiento o el dinero; y en donde su plenitud radica en las personas que aprecia y en las experiencias que ha vivido. En Muriendo de envidia no se van a encontrar el típico comentario vanagloriándose (por fortuna), sino algo más agradecido y aterrizado.

"Si un día Dios me arrebata to' lo que hasta ahora me ha regala'o; nada me va a importar mientras tú despiertes aquí a mi la'o"

¡Cambia! es la incursión de Antón al regional mexicano con la gran ayuda de Carín León y Adriel Favela, la cual trata acerca de los cambios de paradigmas en la sociedad y cómo esto impacta en quienes crecieron con unos pensamientos definidos con anterioridad. Anteriormente, era muy común la exaltación del macho agresivo, adinerado y que no se acobardaba ante ningún obstáculo; sin embargo, con el paso del tiempo ese imaginario quedaba atrás para dar lugar a perfiles más variados que veían el valor de la persona en temas más profundos.

"Me hicieron pensar que si cada noche no salía envuelto en Gucci yo no era más que un don nadie, y ahora que sobran ceros en el banco me piden que cambie"

La idea de resaltar ese cambio brusco de mentalidad por medio de un género tan tradicional como el corrido es tan inteligente como atractivo. En cuanto a lo instrumental, el inicio que referencia a una película épica y el final que refleja que las cosas no son como parecen apuntan de manera precisa a la idea que se desea reflejar. Y el triple aporte que permite ver semejanzas y diferencias entre los intérpretes es de una calidad altísima. De las más memorables del álbum, sin duda alguna.

Después tenemos otra adaptación ya no tan libre de dos temas: Nostalgias de Enrique Cadícamo y Pasan los días de La Tana condensados en la pieza Cuando Olvidaré, que inicialmente refleja la ausencia y la distancia tomada por aquella de quién se enamoró, manifestando desilusión e incluso depresión.

"Hermano, esta mujer va a matarme; se ha propuesto de humillarme, es feliz con mi sufrir"

Por otro lado, tenemos el discurso de Pepe Blanco acerca de la canción española interpretado por Imanol Arias, que puede ser aplaudido a abucheado dependiendo de lo que opines acerca de esas palabras. Si me lo preguntan, tan malo es subestimar las producciones hispanas como sobreestimarlas más allá de joyas anglosajonas que puedan estar al nivel o más alto. En lo que todos podemos estar de acuerdo, es que es una melodía que nos pone a analizar temas algo complicados y hasta controversiales.

Llegamos al ocaso del trabajo discográfico con Los Tontos, que regresa a los ritmos folclóricos en un mensaje de inconformidad hacia las personas que se aprovechan de las buenas intenciones de los demás, sin importarles el cariño que se les tiene. Entre cuerdas y aplausos se va reconstruyendo la dignidad de una persona que en algún momento intentaron pisotear, mientras se avecina el fin del material.

"Pero hasta los tontos tenemos tope, y esta vez voy a acertar aunque sea de rebote"

Para cerrar, está Hong Kong… ¿Y por donde empiezo? La primera vez que me escuché el disco completo nunca me imaginé encontrarme con un contenido como este, debido a que no veía espacio disponible para un homenaje a todo lo que el rock en español representa. Desde sus primeros segundos transmite un aire nostálgico, el cual se ve amplificado con la interpretación de Andrés Calamaro, icónica como la mayoría de las veces y melancólica como unas pocas.

"Tengo una flor en el culo y una geisha en Japón, tus banderillas en el corazón"

Su letra es tan rara como inicialmente inentendible, sobre todo por aquel coro que impide su transmisión en medios masivos. No obstante, al conocer el significado de la expresión y la narración en su totalidad, adquiere mayor sentido para quién lo escucha. En mi caso, la mente me inundó de múltiples recuerdos de los años universitarios mientras sonaba el puente instrumental que desembocaba en el último estribillo.

Fueron los momentos y los recuerdos de ellos. Buenos, malos, icónicos, raros, inolvidables, que llegan a provocar nostalgia. También son las personas especiales con las que se vivió; donde el aprecio y la admiración entre todas es incalculable. Más allá de lo extrañas que suenen las líricas, representan la suerte de haber vivido cada idea, cada viaje, cada locura… y la fortuna de haber encontrado con quién compartir todo eso. En concreto, considero que es uno de los mejores cierres de álbum que he tenido la oportunidad de presenciar.

"Lo que no hay en Hong Kong es que no existe"

¿Quedaron con ganas de más? ¿Existe algo más allá de Hong Kong? Es posible, pero todo a su tiempo. Cuento con su apoyo para difundir este artículo a sus cercanos, para que una segunda parte pueda salir más pronto de lo que se imaginan (incluso antes de que El Madrileño aterrice de nuevo en Latinoamérica). Mientras tanto, la valoración final es de… 3.

VF: 3 (Tres positivo). Un disco realizado con perseverancia, cariño y bastante talento. No llega a contar con una calidad incuestionable de inicio a fin, pero cuenta con elementos de gran peso que lo convierten en un gran recomendado para cualquier ser humano interesado en la música latinoamericana. Un golpe certero a la mesa.

Y bueno, ¿Qué opinión les merece este disco? ¿Hay alguna exageración en este artículo que no les parezca correcta? O por el contrario, ¿existen puntos que omití de alguna canción? Dejen sus comentarios, y armemos un debate agradable. Gracias por su lectura, y nos vemos pronto con más contenido. ¡Suerte es que les digo, agonías!

Página de Facebook: https://www.facebook.com/yaviene.todoasutiempo15

“A veces da dolor, a veces me da vida”

10.30.2020

Egovistazo #15: Latin Grammy 2020 – ¡Cuatro ya son multitud!

¡Bienvenidos nuevamente a esta dimensión!

Hoy regresa el espacio que dedico todos los años a revisitar lo más destacado en la premiación más destacada de la música latina… DESTACADA: Los Latin Grammy.

Créditos a Nick88x por este fragmento de un vídeo suyo.

El 2020 nos afectó a todos de una manera en la que no nos imaginábamos. Y la música no fue ajena al impacto de una infección de proporciones globales… Tanto, que incluso antes de que comenzara el aislamiento en esta parte del mundo, ya estábamos sufriendo algunas de las plagas que a la academia se le dio por destacar. ¡Que belleza!

Y no quiero sonar tan amargado como Anton Ego descalificando la comida del restaurante Gusteau’s, pero les juro que apenas vi la lista de nominados de este año, me llegó esta escena de la citada película a mi mente.

—“Después de leer todas estas bufonadas del nuevo chef, creo que se me antoja algo de perspectiva. ¡Es todo! Quiero una fresca, clara y deliciosa perspectiva… ¡Perspectiva! ¿Me están diciendo que no tienen?”

Después de un 2019 en el que el género “””urbano””” fue prácticamente vetado de las nominaciones, este maravilloso año nos trae una sobreexplotación bien fastidiosa del ritmo en cuestión en el que, como en todas las ocasiones, no hay variedad ni novedad. Es el mismo sonsonete repetitivo, la misma falta de inspiración, las mismas letras ultra banales y los mismos conceptos facilistas de siempre. ¿Cuál es la diferencia ahora? Que la academia le da bola. Por alguna razón u otra, diferenciar éxito económico de calidad se ha vuelto tan complicado, que no dudo que ciertas lumbreras obtengan el galardón más por popularidad que por talento artístico.

Sí, el panorama no se ve tan alentador...

Sin embargo, aún mantengo la esperanza de encontrarme con propuestas que sin hacer mucho ruido, logren demostrar que aún existe ingenio que se puede reconocer ampliamente en esta variopinta industria latinoamericana de la música. Pongan esta petición en manos del ser supremo de su preferencia… Digan Amén, ¡y comencemos este largo recorrido!

1. Canción del Año: Premia al intérprete y al compositor del sencillo en cuestión

- ADMV (Maluma): De alguna extraña manera, Juan Luis Londoño quiso seguir el ejemplo de Sebastián Yatra de componer y cantar una melodía que tiende más hacia el lado de las baladas más sentimentales, abandonando por un momento las percusiones repetitivas y el autotune descarado. Y aunque no lo crean, el experimento le salió exitoso. Es una composición enternecedora, romántica y a la que se le nota el cuidado que el cantante le dio. No obstante, aún tiene ciertas fallas representadas en rimas y elementos en la letra que tratan de ser pegadizos y que terminan siendo ridículos. Quitando esto último, es admirable el intento por entregar algo alejado de su zona de confort. Gracias, bacán.

- Bonita (Juanes & Sebastián Yatra): El dúo de productores y compositores Andrés Torres y Mauricio Rengifo vuelven a la carga acompañando al grupo de paisas en una canción tan alegre como insulsa. No me malentiendan, no es una pieza de pésima calidad ni algo semejante, pero simplemente está por debajo de los estándares a los que tanto Juanes como Yatra ya han llegado en numerosas ocasiones. Rimas básicas, ritmo tedioso y un sinsabor incómodo son los resultados de esta creación, decepcionante por donde se le vea. Dos minutos y medio de la faceta menos favorable de los cuatro músicos.

- Codo con Codo (Jorge Drexler): Una producción surgida a partir del contexto de la pandemia. Agradezco mucho que el aclamado Jorge Drexler se haya tomado el tiempo y el talento de crear una tonada acústica con una letra tan elemental como encantadora, en la que lo más importante es el distanciamiento y el autocuidado, mientras lo abstracto y realmente importante no se desvanecerá. No obstante, me parece que esta obra es muy superficial y poco destacable para las creaciones interesantes que Drexler realizar frecuentemente. No pido algo lleno de demasiadas capas de sonido, pero con una guitarra y una mente prodigiosa, se pueden originar mejores ideas. ¿No creen?

- El mismo aire (Camilo Echeverry y Pablo Alborán): Me guardo mis comentarios acerca de este individuo cuando analicemos su más representativo atentado musical. Mientras tanto, puedo decir que la colaboración entre Pablo Alborán y el yerno de Montaner pretende irradiar sensualidad a un grado extremo, pero únicamente llega a provocar vergüenza ajena. Las dos voces que aparecen en sus tres minutos contrastan entre sí de amplia manera: la sobriedad del cantante español con el tono de ardilla del otro muchacho. Las líricas no son pésimas, pero pecan de mediocridad al mismo estilo que la propuesta de Juanes con Yatra.

https://www.youtube.com/watch?v=ZYDj7bys8jo

- For Sale (Alejandro Sanz y Carlos Vives): A pesar de que el ritmo pretenda emular al pop urbano más recalcitrante de la actualidad, alabo de sobremanera la creatividad en lo que se refiere a letra y temática abordada: Una venta de garaje con tendencia a televenta, en lo que lo único imposible de vender es la intimidad y los recuerdos del amor. Frescura pura que es agradable de escuchar, y que recuerda a íconos memorables de la música latina (Mi PC de Juan Luis Guerra y No hay nadie como tú de Calle 13). Y qué decir de las voces de Vives y Sanz, que se siguen manteniendo frescas sin importar el tiempo que pase. ¡Un fuerte candidato!

- Lo que en ti veo (Kany García): Admiro el nivel vocal de Kany, quién ha podido desarrollar su talento por medio de baladas suaves y muy cuidadas en donde se explora el amor de diferentes formas. No obstante, por alguna razón que considero que no tiene que ver con la calidad de la cantante; me genera físico tedio escuchar sus más recientes creaciones. Y no es justo con ella, pues pone su mayor esfuerzo en una exploración hacia el terreno más íntimo del pensamiento humano, lo cual permite añadir un mayor valor agregado a su capacidad creativa… Y al final, no me gusta. Si gana el galardón, lo tiene merecido. Pero es una melodía que personalmente no disfruto.

- René (Residente): Ha llegado la hora de darle una ovación a esta obra con una fama y un reconocimiento bien merecidos. Después del resultado algo complicado que terminó siendo Guerra hace unos años, el ex vocalista de Calle 13 vuelve a las andadas para ofrecer una introspección/crítica/desahogo en el que muestra una imagen fidedigna de múltiples historias de los sectores más marginados de América Latina. Sonidos minimalistas, pero con una profundidad lírica que un gran porcentaje de los nominados aquí envidiaría por tener. ¡Otro fuerte candidato, sino es que el ganador de la categoría!

- Tiburones (Ricky Martin): En los últimos años, Ricky estuvo alejado del mainstream musical. Y su último disco no fue muy difundido, al menos en Sudamérica. Sin embargo, este sencillo aspira a ser una respuesta pacifista en medio de todos los fenómenos políticos y sociales que sólo han dejado violencia para la mayoría de las personas y donde el beneficio sigue siendo para los más poderosos. De nuevo contamos con instrumentación reducida al mínimo, a la vez que posee la misma intencionalidad que posee la melodía hecha por Residente, pero en menores escalas. De todas maneras, se aprecia la intención de entregar un mensaje beneficioso a la sociedad.

- Tusa (Karol G y Nicki Minaj): A finales de 2019, dos personas a las que la barrera del idioma no logró separar, decidieron traernos el antónimo perfecto de la palabra “calidad” en forma de canción. Así nació Tusa, una de las plagas que azotaron este 2020 desde el principio. Y después de que "la cama le sonara" y de que recibiera el premio a mejor nueva artista (de manera absurda), ahora Karol G llega a demostrar el nivel tan bajo al que ha llegado el reggaetón en términos de sonido, letra, voz e ingenio. ¡Prometo que me alejaré de esta premiación por el resto de mi vida en caso de que esta cosa gane alguna de las categorías estelares!

De esta ni siquiera voy a poner el link. Que vergüenza...

- Tutu (Camilo Echeverry): Aún recuerdo el momento en el que tuve que escuchar por primera vez a este fulano. Un concierto de Sebastián Yatra en el que invitó al susodicho para que interpretara este tesoro del cuarto arte, el cual desembocó en una tortura auditiva en la que su tono de voz ardillesco, su letra absurda y su ritmo agotador formaron un coctel explosivo para mis oídos ¿Hermoso, no creen? Es normal que las chicas se enloquezcan por el muchacho debido a su apariencia física, ¿pero que les apasione su manera de cantar o sus melodías? Uy no, que porquería de proporciones indescriptibles para el ser humano promedio. No más con esto, prefiero hacer de cuenta que este pelagato no existe para efectos de este artículo, ¿De acuerdo?

https://www.youtube.com/watch?v=5AkDqm-cEgg

- #ElMundoFuera [Improvisación] (Alejandro Sanz): Otra creación musical enmarcada en el contexto del encierro, donde el amor nunca será derrotado sin importar el aislamiento de las personas. El piano, único instrumento relevante aparte de la voz, genera un escenario melancólico y poco esperanzador, aunque la letra quiera insinuar lo opuesto. No es una mala canción y es hasta agradable de escuchar, pero está muy por debajo del nivel de calidad de Sanz (algo que ya demostró que sigue vigente en su colaboración Carlos Vives). No creo que sea culpa del español, ya que veo como tendencia generalizada el hecho de que la creatividad no fluye cuando los intérpretes se enfocan en la pandemia. En conclusión, es una balada muy olvidable.


2. Álbum del Año: Otorgado al intérprete y a todo el equipo de producción (Sólo pondré un vídeo de canción por disco, como una ojeada al contenido entero)

- YHLQMDLG (Bad Bunny): Recuerdo que este fue uno de los trabajos que reseñé en una serie de vídeos exclusiva de Instagram unos 6 meses atrás. Mi opinión desde entonces no ha cambiado: Un álbum que prometía bastante exploración y experimentación artística, pero que se quedó en ser más de lo mismo respecto a ritmos, letras, temáticas e incluso featurings. En conclusión, un desastre que se extiende a lo largo de unos tortuosos 65 minutos. Lo único rescatable es el primer track (Si veo a tu mamá), compuesto exclusivamente por Benito y que tiene una estructura tan creativa como ingeniosa… El resto es inaguantable.

El único track rescatable. Y tiene tela de donde cortar...

- Oasis (J Balvin y Bad Bunny): Ya hablaré de que tan asombroso es el FILÓSOFO DEL SIGLO XXI (Jose Osorio Balvin) cuando pasemos al siguiente disco. Mientras tanto, es posible ver que el trabajo colaborativo entre Balvin y Benito es un “quiero, pero no puedo” ¿Por qué? A ratos se ven ciertos rastros de ingenio, de querer entregar algo diferente a lo de siempre, de ofrecer creatividad en un género que es más tedioso que observar la pintura de una pared secarse. Sin embargo, no lo logran y el esfuerzo en vano se ve afectado por composiciones “brillantes” como Mojaita o Yo le llego, las cuales nos muestran el estado decadente de los ritmos supuestamente urbanos en la actualidad. Quizás algunas intentan ser innovadoras variando un poco la fórmula, pero todo termina en repetitividad excesiva, letras similares, autotune, beats molestos, en fin… Que menos mal la gente consume en masa este tipo de música; porque si no, los ingresos generados serían igual de patéticos a las interpretaciones resultantes. Fastidio total.

https://www.youtube.com/watch?v=hnm3IxupbgU

- Colores (J Balvin) [Alias, el álbum más PINCHEMENTE CUÁTICO y CHIMBA del UNIVERSO]: Otra de las obras magnánimas que reseñé en un vídeo para Instagram. Creo que ya todo se ha dicho acerca de la mejor pieza discográfica de la humanidad: Un concepto muy ORIGINAL, una ejecución IMAGINATIVA, unos featurings EXTRAORDINARIOS y una PROFUNDIDAD en las letras que compositores como Silvio Rodríguez o Piero envidiarían. Un puto TESO este señor Balvin. Recomiendo la canción Negro como la MÁXIMA EXPRESIÓN DE ARTE en este pedazo de disco. Gracias J Balvin por darnos este TESORO que definitivamente está ADELANTADO A SU ÉPOCA.

Link para escuchar la mejor canción de la historia de la humanidad 100% Real No Fake 1 Link: https://www.youtube.com/watch?v=JKggIh1D0iY

- Por primera vez (Camilo Echeverry): ¿Camilo qué? ¿Y ese por qué es que es famoso?

- Mesa para dos (Kany García): El concepto de un disco constituido por colaboraciones es tan riesgoso como favorecedor. Por un lado, la dependencia en otros talentos puede constituir una gran falta de originalidad a menos de que el artista lo impida. Y por el otro, los featurings pueden abrir la puerta a que el artista desarrolle diferentes estilos que nutran su carrera profesional. No obstante, Kany no logra llegar a niguno de los dos puntos… De hecho, el álbum nos presenta a la misma Kany de siempre con ciertos toques de pop urbano cuya utilización no impresiona en lo absoluto (en especial Acompáñame, un “reggaetón conciencia” que resultó ser vergonzoso); pero que cuya voz y estilo sencillo aún se mantienen bien conservados más allá de su trayectoria. De todas maneras, se sigue apreciando el esfuerzo por ofrecer nuevas propuestas conservando su estilo característico la mayor parte del tiempo.

- Aire [Versión Día] (Jesse y Joy): No sigo de manera frecuente la música creada por este dúo, pero conozco alguna de sus melodías más populares. Y después de escuchar este disco me queda claro que sin importar la exploración de otros ritmos o la intención de crear algo similar a un disco conceptual, el estilo de los dos continúa siendo muy agradable para el oído. Aunque decidieron hacer una incursión al mal llamado género “urbano”, lo hacen de forma ligera y particular, evitando caer en los clichés más frecuentes e imponiendo su identidad en los momentos en los que un disco genérico cae al abismo. ¿Qué más hay por ahí? Baladas, pop, tropical, géneros que los han caracterizado y en los que van evolucionando. Así mismo, tenemos al amor como foco (siendo algo ya visto varias veces) con un toque de inclusión y mensaje social. ¡Un álbum agradable!

- Un canto por México, Vol. 1 (Natalia Lafourcade): Realmente este álbum no es un producto tan novedoso de parte de Natalia, puesto que consiste en un recopilatorio de melodías ya realizadas por la intérprete años atrás, sumado con reelaboraciones de piezas típicas mexicanas y unas pocas creaciones nuevas. Sin embargo, sería muy hipócrita de mi parte no destacar el talento siempre notable de esta mujer en cada track, cada inflexión vocal, cada detalle instrumental y cada respiro que toma al volver a aquellas líricas que impregna con su forma de ser, más allá de que sean de tiempos pasados. A nivel vocal, es el disco que más resalta de todos los presentes en la lista; demostrando que la evolución de la cantante crece a pasos agigantados desde que se consolidó con cierto trabajo discográfico magnífico de 2015. Y en cuanto a la instrumentación, puedo resaltar que la utilización de toda la tradición mexicana en forma de acordeones, vientos y cuerdas es sencillamente sublime. ¡Que pedazo de álbum!

- Pausa (Ricky Martin): Un disco muy introspectivo para Ricky Martin, y el más corto de toda esta lista (No en vano, es más un Extended Play que un álbum puro y duro). Al ser poco promocionado, me imaginé que escondería una calidad especial que no sería fácil de masificar en emisoras a nivel global… Y creo que le atiné, porque Pausa representa una profundización en obras de mayor suavidad, contenido temático y exploración emocional. A pesar de su exceso de colaboraciones (Sting, Diego El Cigala, Carla Morrison, Pedro Capó, etc.), logra aprovechar el talento de estos invitados junto con el suyo para entregar una fusión de estilos tan agradable como compleja en sólo seis tracks. ¡Un buen descubrimiento!

- La conquista del espacio (Fito Páez): Una producción extraña. No me malentiendan, es bueno ver como Fito Páez se reinventa en su larga carrera musical por medio de creaciones coquetas, enternecedoras e incluso épicas. Sin embargo, es triste ver que alguna maqueta de canciones clásicas es reutilizada para la composición de nuevo contenido, permitiendo ver cierta falta de inspiración en momentos específicos del álbum. Eso sí, los temas siguen siendo tan interesantes como modernos y el apoyo de invitados como Lali Esposito o Juanes aportan gran talento que refuerza la calidad del concepto. Un buen trabajo, que podría ser mejor.

- Cumbiana (Carlos Vives): La más reciente producción de Carlos Vives es una fusión de todos los estilos artísticos que han influenciado a Colombia durante los últimos 30 años. El recorrido aborda la siempre presente cumbia, la clásica salsa, ligeros toques urbanos con experimentos sonoros bastante creativos, remembranzas del tropipop y el vallenato que nunca puede faltar, siendo modernizado de la forma en la que el mismo cantante lo ha hecho continuamente durante varias décadas. Es una carta de amor a la cultura colombiana, sus lugares sagrados y su gente perseverante, más allá de las diferencias que se manifiesten. ¡Un digno merecedor del premio!


3. Mejor Nuevo Intérprete (Artista Revelación del Año, o al menos que lo aparenta).

- Anuel AA: El curriculum de este sujeto está repleto de featurings a diestra y siniestra, táctica facilista que utilizan los cantantes más nuevos de reggaetón y trap para formar su éxito a partir de las migajas de un ícono más famoso de la industria. ¿Qué tiene para ofrecer en las canciones en las que participa? La percusión genérica de siempre, las mismas ideas que Daddy Yankee explota hasta el cansancio desde hace más de 15 años, letras sucias y controversiales que pretenden llamar la atención, escándalos que trascienden a la farándula… Como conclusión sólo diré que si tienen algo de respeto por ustedes mismos y por su gusto musical, les recomiendo evitar a toda costa a este dizque cantante famoso.

Sale de parte, aquí aparecen Anuel y Rauw juntos. No molesten!

- Rauw Alejandro: El reggaetonero de moda por estos días, que por lo menos debe aparecer una vez por hora en la programación de Oxígeno. Sigue el mismo camino de otros compañeros de su corte como Anuel, Bad Bunny o Myke Towers al hacer colaboraciones de todo tipo, con la finalidad de capitalizar la popularidad de otros compañeros en beneficio suyo (¡Oh, qué bonito!). No ofrece nada diferente a lo que ya se ha visto antes (idols juveniles, perreo intenso, romanticismo ficticio y más de lo mismo). Me da física pereza. ¿Hasta cuándo vamos a poder tener buena calidad constante en el reggaetón? ¿Hasta cuándo los intérpretes repetirán la misma fórmula fastidiosa de siempre? ¡Basta ya!

- Mike Bahía: El menos revelación de la lista, contando con más de 7 años de carrera artística entre su idea grupal y su aventura en solitario. Su primer sencillo, Buscándote, hizo las delicias de adultos y niños, quiénes confundían el nombre del artista con una popular grosería de Colombia (Oh, lindos recuerdos). Hablando propiamente del intérprete, sólo puedo decir que se convirtió en el estereotipo de cantante de pop urbano que también popularizaron grupos como Alkilados o Piso 21 en su país de origen. No es pésimo ni algo similar, pero su constante falta de originalidad en el contenido me impide tomarme en serio su promesa artística. ¿Algo bueno de él? Su voz… Está muy bien trabajada y podría aprovecharla mejor en un género más exigente.


Gracias por ilustrarnos, Teyler.

- Conociendo Rusia: De alguna u otra manera, es incómodo tener el peso de una herencia musical y si los medios de comunicación ponen el dedo en la llaga, es peor. No obstante, hay casos en los que los descendientes se desprenden de esa sombra para desarrollar una carrera destacable. Y aquí tenemos a Mateo Sujatovich, hijo del tecladista de Spinetta; que con su proyecto en solitario pretende mostrar la evolución del rock latinoamericano de un modo menos experimental que grupos como Usted Señálemelo, pero con una creatividad instrumental muy atractiva y una voz muy bien desarrollada. El único defecto es que se limita a unas temáticas muy específicas y poco se arriesga a componer sobre algo diferente al amor… ¡Si pretende explorar más allá de eso, lo recomendaría ampliamente! ¡Eso sí, es digno de apreciar este proyecto!

- Soy Emilia: Ella es Juanita Carvajal, artista colombiana que creó una identidad paralela bajo el nombre de Soy Emilia… una persona aventurera, sarcástica, desenfrenada, vengativa, pero que no se desprende de su humanidad al sentir expectativa, placer e incluso amor. Aunque su base se encuentre en los sonidos electrónicos, bien supo desenvolverse de gran manera en otros estilos como el funk o un ambiente tropisynth (evidente en piezas como Déjate o Estallar) en los que se lució a tal nivel de ser los contenidos de mayor excelencia de la intérprete. Ya la reseñé a profundidad (click aquí), seguí su carrera solista desde su comienzo en 2017 y me siento muy feliz de que haya llegado hasta aquí. ¡Vamos por ese premio y continuemos hasta colonizar la galaxia completa!

"¡Deja todo, escapate conmigo, poco a poco sientes que cuando no estamos cerca vamos a estallar!"

- Kurt: ¡Como se extrañaban a los artistas pop cantautores que poco sacaban la cara en esta categoría! Aquí tenemos a Kurt Schmidt, un sinaloense de 31 años que explora el romanticismo y las emociones humanas por medio de su guitarra y uno que otro arreglo adicional que complementan a la perfección su propuesta. Puede sonar en principio cursi o exagerado, pero justamente eso es lo que le da el encanto a este señor: Espíritu de poeta, ternura excesiva y una exploración de lo complejo desde la simpleza sonora. ¿Defectos? Quizás el mismo de Conociendo Rusia, pero confío en que este artista se abra hacia temáticas más variadas con las que pueda crear una bella composición por medio de aquellas cuerdas siempre presentes. ¡Grandioso descubrimiento!

- Nicky Nicole: Wow, definitivamente el poder femenino se sigue apoderando de las nuevas ideas que van a nutrir el futuro de la industria musical en América Latina. Y por Argentina tenemos a Nicky Nicole, una chica que recién salió al ruedo hace año y medio para convertirse en una de las figuras influyentes del hip hop y el trap en su país. Me agrada el hecho de que la muchacha toma la influencia anglosajona de los ritmos callejeros y los adapta a su propia realidad con temáticas de afecto, incomodidad, autoestima, entre otras que se echan de menos en el mainstream. Así mismo, cuenta con una voz dulce y un vocabulario algo difícil de entender en principio, debido a la inclusión de argentinismos junto con palabras en inglés. Sin embargo, esto último no representa un obstáculo para apreciar el buen trabajo que estructuró Nicky en un período tan corto de tiempo. ¡Una gran contendiente!

- Cazzu: ¡Vamos con otra revelación del trap originaria de Argentina! Ella es Julieta Cazzucheli (más conocida como Cazzu), que empezó su carrera profesional en 2017; pero que no adquiriría gran fama continental sino hasta dos años más tarde con su segundo disco (Error 93), su sencillo más famoso (Mucha Data), y featurings en los que intenta explorar ritmos afines (como el rap y el reggaetón). Lamentablemente su mensaje se limita a temas como el amor, la seducción o el fin de ambos; resultando inevitable la comparación con otras intérpretes de la misma línea (como la misma Nicky Nicole) quienes quedan mejor paradas que ella en ese apartado. Su voz está bien, aunque tiene un mayor potencial que aún no ha aprovechado. No está mal, pero tampoco está mejor que otras compañeras suyas.

- Nathy Peluso: Cerramos la trilogía del trap en Argentina con la propuesta más estrambótica de las tres. Podemos evidenciar una voz bastante versátil para diversas intenciones y géneros en los que participe (rememorando a divas anglosajonas como Beyonce o Rihanna); una gran habilidad para abordar un buen número de sonidos latinoamericanos, por lo que los límites del trap y del hip hop son rotos constantemente por su propio capricho; una creatividad constante en la estructura instrumental de las piezas de su autoría; y pluralidad notable en sus temas para componer. He de admitir que Nathy merece un gran horizonte artístico, y eso que ya ha hecho un gran trabajo. ¡Muy recomendada!

- Pitizion: Compositora colombiana que participó inicialmente como actriz de telenovelas a principios de la década. En el 2019 saltó al estrellato con una identidad que pretende reforzar el poderío de la mujer en una sociedad de mucho moralismo y de tan poca moral. Cuenta con una voz dulce y un efecto rasgado que la hace resaltar. Su música se basa en una mezcla entre el pop urbano (que causa la misma emoción que un bar sin alcohol) y suaves baladas, asemejándose a la carrera que han hecho cantante como el antes mencionado Yatra o Greeicy… ¡Oh, esperen! Incluso tiene un featuring con la susodicha, la cual no está tan mal. Está en un 50:50, porque aprecio sus cualidades vocales y su intencionalidad, pero castigo su falta de creatividad y su zona de confort artística.

- WOS: Ganador de la Batalla de los Gallos de Red Bull en Buenos Aires en 2018, este freestyler ha logrado consolidar una carrera en la que es capaz de demostrar versatilidad entre diferentes maneras de ver el rap: ilusiones, juicio a la sociedad, melancolía, amistades y muchas más. La complejidad se basa tanto en las líricas creadas, como en la forma de abordar cada tema, desplazando el apartado instrumental hacia un segundo plano. ¡Propuesta muy interesante!


4. Grabación del Año: Premia al intérprete y al equipo de producción de la obra musical.

- China (Reggaetón All Stars): ¡Todas tus estrellas de reggaetón favoritas se han reunido en una sola canción! ¡Y qué mejor que hacer un pésimo sample de una canción famosa de Shaggy de hace casi 20 años, junto con un autosample por cuenta de Daddy Yankee, el cual da más pena ajena que cualquier otra cosa! ¿Esto es el reggaetón del futuro? ¿Esto es por lo que reconocen a los latinos alrededor del mundo? ¿Por una canción insultante de perreo intenso cuya creatividad es cuestionable y que sólo por los nombres metidos con calzador tiene más éxito del que merece? Creo que la frase del siguiente vídeo define esta canción poco después de que la escuche…

Fue un espectáculo impresionante...

- Cuando estés aquí (Pablo Alborán): Otra melodía creada a partir de la pandemia, pero esta vez de parte de Pablo Alborán, cuya creatividad me deslumbró hace dos años con “No vaya a ser” y que este año volvió trayendo ánimo y aliento a todos sus seguidores. Aprecio mucho que desde una composición netamente acústica y el vibrato de su voz, transmita una emocionalidad sincera y una esperanza que muchas personas necesitan; pero tristemente no cubre las expectativas respecto a su carrera… Algo similar a lo sucedido con Alejandro Sanz que comenté dentro de la primera categoría. No es una mala creación, pero se nota que la creatividad se redujo en varios artistas de la industria latina e hispana durante esta coyuntura.

- Vete (Bad Bunny): No quería volver a escuchar algo proveniente de Benito. Y pues aquí tenemos otra nominación para él, la cual tengo que escuchar para posteriormente entregarles una simpática y nada enfurecida reseña ¿Listos? ¡Allá vamos!... ES MUY HORRIBLE. Pretende ser la clásica historia de la relación que ya se terminó y la expareja que hace más daño que beneficio, pero posee unas rimas que hasta un niño de primaria puede hacer mejor y el mismo beat repetitivo de siempre al que el género “urbano” nos tiene acostumbrados. Y no voy a hablar de la voz o del apartado instrumental, ya que su insignificancia o extremo minimalismo no da para extenderse en más prosa. PA-TÉ-TI-CO.

- Solari Yacumenza (Bajofondo y Cuareim 1080): Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que es la creación con un mejor trabajo de producción que el resto de los de la lista. Y no es de extrañar, puesto que desde inicios del nuevo milenio, el proyecto de Bajofondo se ha caracterizado por elaborar piezas con un alto nivel técnico en el que sus participantes abordan ritmos legendarios como el tango y el candombe para que se combinen armónicamente con el estilo electrónico, formando una mezcla interesante que toma distintos matices a lo largo del tiempo, y dependiendo del álbum y del colaborador. En este caso, Solari Yacumenza eleva el funk a una potencia indescriptible en la que el goce y la reflexión están a la orden del día en forma simultánea; sin olvidarnos de las cuerdas y el espíritu carnavalesco que Cuareim 1080 (comparsa uruguaya) le aporta a la elegancia de Bajofondo durante los seis minutos en donde se mantiene el misticismo auditivo. ¡El merecido ganador en nivel de producción… y por mucho!

Una joya de nuestra música contemporánea...

- Rojo (J Balvin: EL COMPOSITOR DEL MILENIO): Pero recuerden niños, J Balvin les dice que siempre se pongan el cinturón de seguridad para no tener accidentes como el que me sucedió en este clip. ¡Estos consejos te doy, porque J Balvin soy 😉!... Una ovación al mejor cantante de TODA LA JODIDA HUMANIDAD, quién nos trae un perreo intenso semi-romántico y semi-depresivo en el que la MELOSERÍA protagoniza cada parte de la letra. PERFECCIÓN PURA de parte de José, porque ¿a quién le importan esos compositores ingeniosos que son creativos en su romanticismo? NO, NO y NO, eso no es nada frente a la superficialidad y la repetitividad sonora que nos trae J Balvin al MÁXIMO nivel. UN PRODIGIO, definitivamente. De una vez, ¿Por qué no le dan ya el premio a este pendejo?

https://www.youtube.com/watch?v=kstg8zZ1ceE

- Tutu (Camilo Echeverry y Pedro Capó): ¿Quién es ese tal Camilo y por qué lo estamos mencionando en esta lista?

- Lo que en ti veo (Kany García): Ya di mis comentarios sobre esta. A mí no me gusta, pero es sobresaliente y hasta bonita.

- Tusa (Karol G y Nicki Minaj): Un insulto al intelecto humano. Siguiente.

- René (Residente): Ya hablé de esta. Una profunda exploración personal con tintes de crítica social.

. Contigo (Alejandro Sanz): Un homenaje a Joaquín Sabina, por medio de una composición que a primera vista puede sonar repetitiva, pero que a profundidad resulta ser un tesoro poético digno de admirar. Este cover y la versión original comparten esa esencia acústica de efectiva sencillez, aunque la de Sanz provoca una mayor sensación de melancolía, debido a la ausencia de ciertos elementos sonoros que en la versión de Sabina sirven como tranquilizantes en medio del ambiente tiernamente desolador. Más allá de ser un tributo, resulta ser una obra interesante que captura al espectador a lo largo de toda su duración en una espiral de sentimientos encontrados y letras de gran impacto.


Adicionalmente, y antes de pasar a la conclusión; les quiero recomendar ciertos singles que están nominados en las demás categorías (que en la pasada revisión no vimos), y que terminan siendo impresionantes o por lo menos, atractivos.

- Mario Neta (El Cuarteto de Nos) [Nominada a Mejor Canción de Rock]: Fusión de rock, cumbia y punk en una letra que involucra una fuerte crítica al hiperconsumismo y al funcionamiento de la sociedad actual. Una joya para cerrar la década.

- Chilango Blues (Mon Laferte) [Nominada a Mejor Canción Alternativa]: Una balada/blues que expresa la melancolía del desamor, donde la voz de Mon Laferte manifiesta una versatilidad vocal admirable y una sensualidad sin precedentes.

- Una vez más (Ximena Sariñana) [Nominada a Mejor Canción Pop]: Una balada clásica que rememora el encanto de los años 40 y 50. Poesía pura de indudable belleza que expresa lo mejor de amar y ser amado.

- Creo (Eruca Sativa) [Nominada a Mejor Canción de Rock]: Ni tan rock, prefiriendo el uso de instrumentos acústicos asemejándose a ritmos más tradicionales de Latinoamérica; en donde resulta una canción esperanzadora que une los orígenes de la cultura con el contexto social de la actualidad.

- Quiero Vivir (Robi Draco Rosa) [Nominada a Mejor Canción Pop Rock]: A pesar de no ser reciente, se hizo una versión a principios de este año, la cual resultó nominada. Creo que catalogarla como Pop Rock es una falta de respeto en referencia a la diversidad de ritmos presentados. El contraste entre optimismo y depresión es la columna vertebral del sencillo, tan extraña y tan real al mismo tiempo. Y la letra, basada en un poema de Jaime Sabines, continúa teniendo tintes de lucidez, a la vez que de elegancia, esperanza y armonía. Una tierna armonía que sólo Draco puede ofrecer.

Un abrazo, compadre.

Estamos brillando con highlighter, ¿no lo ven?

Wow, hubo de todo en este recorrido: desde bellezas infravaloradas, pasando por experimentos muy raros y también revisando asquerosidades auditivas. Todo eso representa los Latin Grammy, que es básicamente la única premiación “seria” que queda de la música en español, pero donde algunas veces se destaca la mediocridad de los rostros más famosos del medio. No es un panorama tan alentador, pero esa es la actualidad de la Academia Musical y de la industria actual.

Eso sí, mientras sigan existiendo intérpretes que le echen ganas a su vocación, y artistas que se aventuren a crear experimentos novedosos para el medio; seguirá presente el espíritu creativo que nunca debería abandonar este arte tan maravilloso de expresar y escuchar. Y con eso también me basta para continuar revisando aquellas novedades anuales que merecen ser conocidas por un público muy amplio (A excepción de que gane Tusa, ahí si me abstengo de reseñar esta vaina jaja).

Falta un tema del cual hablar, y es una ausencia que puede pasar desapercibida a primera vista. ¿Si vieron que en 2020, dentro de estas categorías principales, no existió ningún nominado en portugués? Puede sonar insignificante, pero para los que vienen analizando conmigo estos premios desde el 2017 es muy raro y hasta triste. Si bien, no eran muy conocidas aquellas propuestas; en ocasiones podían ofrecer una algo interesante y hasta mejor que algunos galardonados en el idioma de Cervantes. ¿Razones? No lo sé, aunque sospecho de una posibilidad que es medio conspiranoica… Pero no la voy a poner acá. Ni que este blog fuera History Channel, o algo así.

No, nada de eso por ahora...

¡Aquí cerramos este largo recorrido! A los que llegaron hasta aquí, les agradezco por seguirme, aguantar mis vainas absurdas, comentarios amargados y reseñas con mucha dedicación. ¡Son los mejores!

Nos vemos en el artículo de Noviembre ¡Good Chao!

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¡Los finales siempre marcan nuevos comienzos!