9.03.2026

La leyenda de los Sudamerican Rockers – Capítulo 4: Cuéntame una historia original

Un fugaz regreso.

La información del grupo y varios datos claves pertenecen a fuentes como el diario La Tercera, la página de Rock & Pop, la autobiografía de Claudio Narea: Mi vida como prisionero, el libro de Latinoamérica es grande sobre las giras de la banda y diversos vídeos de YouTube con archivos correspondientes a presentaciones y entrevistas.

Había ganado el NO, y la dictadura sólo contaba con poco más de un año para empacar sus maletas y abandonar la gran parte de instituciones del poder que habían cooptado durante más de 15 años. Si bien, los siguientes años continuarían sin la realización de un juicio formal por todas las atrocidades sucedidas y que fueron denunciadas por bandas como la que hoy nos atañe; se podía respirar y sentir un ambiente de cambio: más libertad, más alegría, el inicio ahora sí de la modernidad después de esa oscuridad casi eterna.

No obstante, eso representaba un problema para el concepto central de Los Prisioneros, puesto que aquella grande figura a la cual controvertir y burlar ya no estaba donde siempre había residido. Ahora las cosas eran diferentes, y mientras salían nuevas ideas; la banda continuó sus giras por Sudamérica ganando fanaticada en países como Perú y Colombia entre finales de 1988 e inicios de 1989 (en este último país conociendo a unas muy jóvenes Thalía y Paulina “yo me quedo en causa” Rubio cuando Timbiriche compartió escenario con ellos… algo referenciado por el guitarrista en su libro como dato curioso).

Sin embargo, aquel 1989 fue un punto de no retorno para la historia de la banda: no pasó mucho a nivel discográfico, pero pasó de todo en el círculo íntimo del grupo, que tenía como objetivos la culminación de la gira latinoamericana (que ahora sí tuvieron un paso por México, no muy exitoso, casi al nivel de Soda Stereo y su gira española) y la grabación de su cuarto álbum de estudio. No obstante, todo se empezó a dañarse más rápido de lo que cualquiera de ellos o de sus seguidores se imaginaron.

Claudito, yo se la cuido...

En febrero, Claudio Narea se entera de la infidelidad de su esposa, Claudia Carvajal con Jorge González, y la relación de amistad entre vocalista y guitarrista se resquebraja. Aún así, eso no fue impedimento para que siguieran con el tour latinoamericano por Perú, Colombia y México. El paso por Colombia, en el mes de abril, estuvo marcado por un mano a mano con Los Toreros Muertos en alguna de las ciudades en las que se presentaron: Armenia, Pereira y Medellín, son algunos de los ejemplos. Pero al llegar mayo y la gira por México, la banda no pudo consolidar su presencia continental más allá de unas pocas presentaciones debido a una enfermedad de Narea y la inestabilidad emocional de González. Nada, el primero estuvo un par de meses en cama y el segundo se volvió molesto para su otrora amante, quien prefirió volver al lado de su marido antes de continuar en la espiral sin rumbo en la que se había convertido aquel antiguo escape.

En agosto fue la última presentación de Los Prisioneros con su alineación original, en la discoteca Gente de Las Condes con un triste set de seis canciones (como documentan algunos relatores), en la que ya la convivencia entre el vocalista y el guitarrista era incómoda al punto del hartazgo. Miguel Tapia observaba eso desde aquella barrera física como lo fue su batería, y desde la barrera emocional al ser el que conservó siempre la buena onda entre los dos polos electromagnéticos del grupo. Casi por esas mismas fechas, fueron las famosas sesiones que derivaron en esa grabación no oficial llamada Beaucheff 1435 (ahí detrasito del Parque O’Higgins), en la que estaban algunas de las canciones que originalmente conformarían el cuarto trabajo de estudio de la banda.

Tapa no oficial de la grabación pirata que se filtró tiempo después

A pesar de no encontrarse en la grabación rescatada originalmente, me gustaría destacar el cover de Fresa Salvaje, canción de Camilo Sesto y favorita personal, por la forma en la cual se abordó, con el estilo house a un tempo más rápido que la original y la calidad vocal de González que es admirable a pesar de ser un bosquejo sin terminar. Se sabe que el frontman era seguidor acérrimo de ese tipo de baladas que fueron popularizadas por Sandro, Nino Bravo, Miguel Bosé y el mismo Camilo Sesto.

"Tus pasos seguiré, sobre tus huellas caminaré..."

Todo lo que fue creado en aquellas sesiones fue descartado de tajo debido a la decisión creativa de Jorge González de enfocarse hacia un horizonte más romántico, contrastando con la identidad contestaria del grupo, a pesar de conservar la crítica social de cierta manera. Parece que el tema se originó de manera espontánea debido a que su manager de toda la vida se consiguió un presupuesto nada despreciable para grabar en octubre de 1989 el nuevo álbum con Gustavo Santaolalla en Los Ángeles, California. ¿Y qué tiene que ver esto? Porque a la grabación del disco sólo iría González. Narea no quiso ir y a Tapia le inhabilitaron la visa. Y entre González y Santaolalla se originó lo que hoy conocemos como Corazones.

Corazones [1990]

1.  Tren al sur

2.  Amiga mía

3.  Con suavidad

4.  Corazones Rojos

5.  Cuéntame una historia original

6.  Estrechez de corazón

7.  Por amarte

8.  Noche en la ciudad (¡Fiesta!)

9.  Es demasiado triste

Todas las melodías fueron compuestas por Jorge González

Al llegar al primer ensayo de Corazones en enero de 1990, Narea se hartó. No pudo soportar el hecho de que tuvieran que ensayar canciones que su antiguo mejor amigo le había escrito a su esposa. Por lo cual, abandonó las reuniones con el grupo y un mes después le envió un mensaje a Tapia indicando que ya no iba más. Por el lado de González, encontró en la experiencia con sustancias la inspiración necesaria para componer múltiples canciones que recorrían la nostalgia, el placer, el cortejo, la sátira social, los pretextos, la insuficiencia humana, la obsesión, la doble moral y la melancolía. Sí, en ese orden.

Pasamos de más del 80% de letras de crítica social en su disco anterior, a un mísero 22%. Esto es un pedazo de…

Diamante en bruto, bien hecho y bien conservado, sin duda alguna.

No porque las letras revolucionarias sean malas o algo similar, sino porque fue refrescante que el grupo tuviera una reinvención lírica considerando lo que estaba sucediendo en ese momento: iniciaba la década del 90, y ya en Chile las preocupaciones transicionaban desde lo sociopolítico hacia lo emocional, en donde el desenfreno afectivo o el desamor crónico pasaban a ser las preocupaciones latentes de los jóvenes de aquella época.

Lo hicieron en el momento justo, y les funcionó.

Tren al sur habla sobre los recuerdos de infancia, ese escape que de vez en cuando uno debe tomar cuando la vida está entregando una tensión desenfrenada. Viajar a esa zona segura en la que la persona pueda encontrar el nirvana. Aquellas notas de sintetizador se convirtieron en todo un ícono del rock en español, me atrevería a decir que al nivel de los riffs iniciales en De Música Ligera o la zampoña en los primeros segundos de Lamento Boliviano. Y qué decir del intercambio cultural que representó el charango dentro de la canción, que, sin ser un instrumento del sur de Chile, a nivel internacional es sinónimo de los sonidos del sur del continente. En definitiva, un recorrido introspectivo para encontrar la tranquilidad.

"Estación central, segundo carro, del ferrocarril que me llevará al sur"

Amiga mía fue una, por no decir la principal, manzana de la discordia de este disco. No dudo que haya sido la directa responsable de dejar sin guitarrista a la banda chilena, y no es para menos. Desde la sensualidad del piano en pleno inicio, la creciente percusión en cada verso por el que va avanzando la pista; hasta llegar al culmen del estribillo que deja en claro el nivel de intensidad que tuvo ese amor prohibido citado en los versos previos. Desde caricias apasionadas hasta analogía a sustancias, nunca se pierde la intención de rememorar el placer de una relación que rompía con cualquier atisbo de sensatez.

"Moriría mañana, moriría pegado, completamente drogado"

Con suavidad fue la melodía que, en cuanto a su naturaleza, destrozó el concepto de rock con el que se le seguía relacionando a la banda. Esto era sintetizador a la enésima potencia, de manera aún más demoledora que lo que fue en su momento El baile de los que sobran. ¿El foco? Todo el ciclo de vida del coqueteo, desde el momento en el que sólo parece una interacción más de muchas otras que tiene el ser humano; hasta el punto definitivo de la intimidad y del goce mutuo entre dos almas. Un punto de no retorno música y líricamente hablando.

"Traigo las lluvias del trópico, mil sabores tu te ríes"

Sería muy desconsiderado de mi parte pasar a la siguiente parte del disco sin mencionar a las Cleopatras, un grupo de arte underground de finales de los 80 que se enfocó en la crítica a la sociedad mojigata de la época y a la exposición de las ideas atrevidas de la época mediante el baile, el teatro, la música, y una estética que mezclaba el erotismo con la rebelión. Patricia Rivadeneira, Tahía Gómez, Jacqueline Fresard y Cecilia Aguayo serían los rostros y mentes que le darían vida a este proyecto, en el que también colaboró Jorge Gonzales, dado su vinculo emocional en sus primeros años con Jacqueline. Entre tanto demo que se grabó, se puede resaltar una composición originalmente interpretada por el cuarteto, pero que terminó saltando al mainstream por una nueva versión creada por Gonzales, y que empezó a resaltar por su nivel de acidez y sátira social: Corazones Rojos.

Cleopatras: Gómez, Aguayo, Rivadeneira y Fresard, en 1988

Corazones Rojos es una de las más certeras críticas a la misoginia que he escuchado en la música hispanoparlante. Muy irónica, al puro estilo que sólo Los Prisioneros pueden entregar. Siempre consistió en hacer que sonaran ridículo todas esas maneras de pensar en la que la mujer era menos, que tenía menor cantidad de derechos y que siempre se tenía que supeditar a lo que dijera el varón. Es absurdo, pero tristemente es lo que se ve en la sociedad, lo que algunas religiones y/o libros sagrados contienen, como la Biblia o el Corán. El enfoque se ve resaltado con su letra a manera de rap y hip hop, acompañado de una guitarra eléctrica cuya presencia al final termina deslumbrando aún más el firme mensaje de la canción.

"Seguirá esta historia, seguirá este orden, porque Dios así lo quiso, porque Dios también es hombre"

Cuéntame una historia original critica el victimismo en el que caen algunas personas en sus realidades aisladas, sin caer en cuenta en la situación de sus similares o cercanos. Una crítica a una actitud típica de los años de adolescencia o de juventud, y quizás una reflexión propia sobre los años en los que uno también cae en esas actitudes algo ingenuas. No me resulta tan fascinante, pero demuestra que el proyecto musical podía explorar facetas novedosas en cuanto a líricas o estilo musical.

"No te enojes por lo que te digo, pero creo que no tienes idea de nada todavía"

Estrechez de corazón, otro de los clásicos de la banda, y otro híbrido perfecto entre la identidad electrónica que concentraba a la banda en ese momento, y la balada rockera que homenajeaba el legado de un tal Camilo Sesto. Perfecta en todo sentido, desde esa letra que critica la inmadurez que puede existir en un vínculo amoroso (así como todo lo que eso conlleva), hasta el hecho de contar con la mejor interpretación vocal de Jorge Gonzales, lo cual no es cosa menor. Si en Tren al Sur se vio la entrada a la nueva visión de la banda, aquí se consolida la perspectiva romántico-trágica que querían mostrar por esta época. Es un ícono tremendo de la música en este bello idioma, sin lugar a dudas… Lo que sí me causa duda es ¿En quién se inspiró Jorge para componer esta joya? En Claudia, su amante en fuga que ya se estaba distanciando de él; o en su compañero Claudio, y en su incapacidad de comprender todo lo sucedido en el marco de la infidelidad de su amigo. Creo que jamás lo averiguaremos.

"Cuando más parece firme, un castillo se derrumba de dolor"

Por amarte es la más débil del disco, no solamente dicho por mí, sino por el mismo Jorge. Parece como si hubieran incluido en una licuadora a Con suavidad y a Cuéntame una historia original, y en medio de esa combinación, le aplicaran una pizca bastante generosa de obsesión al mensaje de la canción. Está bien, pero hasta ahí.

"Puse mi corazón en tus manos de niña, todo se estremeció cuando tu lo apartaste de tu lado"

Noche en la ciudad vuelve a la crítica hacia una sociedad que aparenta ser ordenada y de valores tradicionales, mientras que en la sombra están los peores vicios y manías que cualquiera se pueda imaginar. Es la mojigatería hecha canción, en pocas palabras. Inicialmente puede no ser tan grandilocuente, pero el mensaje le ayuda bastante para llegar a una calidad bien interesante.

"Y sin moteles, sin borrachos, sin ociosidad, sin la mentira ni el engaño ni la falsedad"

Es demasiado triste, o como yo lo llamo, “el vals del fin del mundo”, pone sobre la mesa la gran ironía de un ambiente circense en el que la tranquilidad de la persona está siendo desgarrada por la frustración de un amor fallido. Lo que parece ser un órgano de iglesia acompaña de manera majestuosa ese quiebre emocional, a manera de espectáculo para un público que vino a entretenerse y a divertirse con la desgracia de aquel cuyo sufrimiento se desvanece en medio de esas notas discordantes cual tragicomedia de teleserie barata. Es el cierre de un disco de diferentes matices, que logró construir una identidad postrevolucionaria de una manera magistral.

"Y toda esta ciudad, hoy tiene el color de tus ojos"

Al ya no contar con el guitarrista insignia, el grupo optó por cubrir la vacante con dos personas: La antes mencionada Cecilia Aguayo, en teclados y coros; y Robert Rodriguez, en cuerdas. Tanto los vídeos de Estrechez de Corazón y Corazones Rojos, así como para los conciertos de promoción del álbum fueron con ellos dos, es decir, con Los Prisioneros en formación de cuarteto. Así llegarían también a dos de las noches más importantes para el grupo: sus dos presentaciones en Viña 1991, el esperadísimo debut del grupo después del retorno a la democracia.

Formación de la banda durante sus últimos años de existencia primigenia (1990-1992)

Eso sí, el estilo asimilado por la banda en esta última etapa no fue tan agradable para Carlos Fonseca, su manager de toda la vida, quien decidió abandonar el barco poco después de que el festival de Viña de ese año terminó. El grupo seguiría un año más en activo, a través de conciertos en Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Colombia.

Perú fue el país más cálido con el cuarteto y serían varias las fechas realizadas en diferentes ciudades, incluyendo una presentación histórica en la Plaza de Acho, sólo superada por una gira de Soda Stereo tiempo después. Ecuador pidió de más y contó con una fecha programada y una segunda fecha repentina que también se llenó hasta el último rincón del escenario. Colombia esta vez los recibió de forma más tibia que en las ocasiones anteriores, pero eso no sería impedimento para consolidar su nueva identidad frente al país caribeño. Y en Venezuela se vivió una disputa sin precedentes en el Festival de Rock Iberoamericano, pero no con Soda Stereo, ni con Los Rodriguez, sino con Fito Páez.

Y no fue con Soda Stereo, como se podrían imaginar. Fue con Fito, fiel discípulo de Charly

Las dos partes traían cuentas pendientes desde una presentación en Punta de Tralca, Chile; en la que el público expectante de ver al trío sanmiguelino terminó abucheando y arrojando botellas al rosarino, y como cereza del pastel, Jorge Gonzales procedió a realizar una parodia bastante ofensiva de los movimientos algo amanerados del argentino quien, cobró venganza en Venezuela logrando que los boicotearan en la primera noche del festival. Ya luego lograron tocar la segunda noche, no sin antes insultarlo en el escenario.

Ya para finales de 1991 emprendieron la gira Adiós Prisioneros por territorio chileno, para despedirse de sus seguidores en varias locaciones del país. Los últimos conciertos de ese año fueron en el Estadio Víctor Jara, en donde el show terminó siendo un caos total después de la influencia de cierta sustancia en el comportamiento de los integrantes de la banda, algo contado por Miguel Tapia en entrevistas recientes al rememorar sus manifestaciones de euforia con Cecilia Aguayo. Fueron también las presentaciones en donde Jorge se burló del nuevo grupo de su excompañero (Proxenetas y Flemáticos).

No hay casi registros de eso, a lo mucho algunas fotos...

La última presentación de Los Prisioneros en su primera etapa fue en Febrero de 1992, en el Estadio Playa Ancha de Valparaiso. No existe registro fotográfico o de vídeo relacionado a ese día, se desconoce si se realizó algo en especial por parte del grupo o si fue una presentación más en el calendario de gira que tenían. Lo que sí es que después de esa fecha cada integrante tomaría caminos distintos: Miguel se juntó con Cecilia para crear un nuevo proyecto electrónico llamado Jardín Secreto, Jorge iniciaría su carrera como solista acompañado de Gustavo Santaolalla y Claudio seguiría ocupado con sus Profetas y Frenéticos durante esa década.

Saldrían recopilatorios, propuestas e ideas para un reencuentro, pero aún faltaría casi una década para que el trío original limara asperezas y volviera a los escenarios a petición del público que los vio evolucionar y que los vería regresar.


“En plena destrucción. Las palabras son cuchillas, cuando las manejan orgullos y pasiones”