9.30.2018

SýntomiReseña: Rebelde - RBD (2004)

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Nunca me había pasado este tipo de ideas por la cabeza hasta hace muy poco. Realmente, a la hora de explorar discos de distinta índole, no deben existir restricciones notables para poder analizarlos más allá de la disposición que se pueda tener... Y pues, al tema de hoy le vi bastante potencial: No tanto por la calidad o por el éxito de ventas del que gozó, sino por el enorme fenómeno que suscitó en aquel tiempo. Ahora, después de una década de que se terminó todo ese tema, aquí está el artículo del análisis al debut del grupo preferido de aquella multitud de fanáticos niños y adolescentes de esa época. ¡Bienvenidos al análisis del debut de (díganlo conmigo): R-B-D!


¿Cómo olvidar aquel grupo de pop adolescente que tuvo su origen de una novela, para luego traspasar su fenómeno a la realidad? Vale, definitivamente esos “Muñecos de Papel” triunfaron de una forma tan… ¡Deténganse un momento! Pensándolo bien, diferentes bandas han salido de una telenovela con el objetivo de alcanzar el éxito a partir del target más complejo de la humanidad: los adolescentes.

A pesar de lo complicado que suene impactar el ambiente de los jovencitos, esta receta ya se ha utilizado desde hace varios años atrás en distintas regiones: ¡Que si los Muñecos de Papel, que si D’Pocas, que si Erreway… En fin! … Eso sí, el análisis que está a continuación está enfocado en la banda musical formada en el programa juvenil “Rebelde” porque resultó ser la fórmula más ganadora de todas las mencionadas en cuanto a la popularidad de la misma. Y para muestra, un botón.

(Entonces, esta es la parte en la que presentó a los 6 integrantes, mencionó el nacimiento del grupo y me ocupo de reseñar su primer disco. Todo normal hasta ahí).

¿Qué es RBD? Para los que no se enteraron del boom sucedido hace más de 10 años, son una agrupación musical conformada por los 6 protagonistas de la novela cuyo nombre no tengo que repetir todas las veces ¿Verdad? . La idea y el concepto fueron adquiridos de una franquicia argentina llamada Rebelde Way, creada por la famosisima dama del entretenimiento (y diva de los años 90) de aquel país: Cris Morena. De hecho, dicho proyecto también tuvo alcance a nivel latinoamericano (no tanto como sus homólogos mexicanos) y su grupo, Erreway, resultó ser una revelación para el público adolescente en el extremo sur de América.

Esta es la serie original argentina: Rebelde Way. Años después, la adaptarían en todo el mundo. 

¿Qué sucedió? El productor Pedro Damián se le encargó la adaptación de dicho proyecto a un público mexicano; y así se originó la telenovela que ya saben. Así mismo, por las mismas fechas en la cual el programa de televisión se emitió por primera vez al aire (Por ahí, a finales de 2004); el disco apareció en muchísimos almacenes de Latinoamérica, donde probablemente resultaron agotados en la primera semana. En la caratula aparecían los 6 integrantes del grupo en cuadros separados y con el uniforme de colegial recurrente de la novela: Fueron Anahí , Dulce María, Maite Perroni, Alfonso Herrera, Christopher von Uckermann y Christian Chávez.

Rebelde (2004)

1.  Rebelde
2.  Sólo quédate en silencio
3.  Otro día que va
4.  Un poco de tu amor
5.  Enséñame
6.  Futuro ex-novio
7.  Tenerte y quererte
8.  Cuando el amor se acaba
9.  Santa no soy
10. Fuego
11. Sálvame

Productores: Armando Ávila, Carlos Lara, Max di Carlo
Escritores del Álbum: DJ Kafka y Max di Carlo (1,3,4,7,11); Mauricio Arriaga (2); Javier Calderón (5); Anderson, Smith, Sean & Dame (6); Guy Roche y Amy Powers (7); José Manuel Pérez (8); Julio Lacarra (9); Double N, Papa Dee y RamPac (10); Pedro Damián (11).

El grupo, y este álbum en particular, fue un proyecto bastante pretencioso que resultó teniendo una acogida que ni siquiera sus productores se imaginaron. El fenómeno escaló de tal manera que absorbió el interés de varios jovencitos alrededor del mundo. Y aquí estoy yo, con un vistazo a este primer disco. Si bien, no es un AlbumEscape en el que existirá un análisis de cada canción; si podremos observar en forma concisa diferentes piezas que nos ofrece este clásico adolescente (Sí, lo llamé Clásico Adolescente. Que lindo, ¿No?).

Los primeros dos tracks, Rebelde y Sólo quédate en silencio, fueron los aperitivos que tenían el trabajo de convencer a los jóvenes acerca del potencial de esta banda novata en el remoto 2004. Y lo lograron. No es por ser ofensivo, ni algo similar; pero por algún motivo estas canciones suenan demasiado prefabricadas. Quizás sea la coordinación vocal (que por cierto, está bien ejecutada), o por los contenidos líricos tan repetidos que tienen en otras canciones del disco, o el hecho de que un gran staff de producción, arte y composición se encontrara detrás de los RBD… Realmente desconozco alguna razón específica, pero la sensación de ese “mundo de fantasía” se encuentra presente en aquellos sencillos, sin ninguna profundidad destacable.


"Mientras mi mente viaja donde tú estás, mi padre grita otra vez (?)"

Cada detalle: desde la melodía en guitarra, la batería, el coro de voces; despiertan pasiones y odios por la manera en la que están estructurados. Eso, y las letras, las cuales expresan una etapa de superficialidad por la cual todo adolescente debe pasar en la vida. Aún así, no todo es material o "plástico" dentro de este disco. Aún con eso, y aunque no lo crean, se presentan aspectos interesantes que evitan que este trabajo discográfico sea un total despropósito..

Por ejemplo, piezas como Otro día que va o Futuro Ex-Novio despiertan evidente epicidad y comicidad en cada uno de sus minutos de duración, respectivamente. Las líricas no son metáforas complejas o similar, pero despiertan emociones sinceras que pueden ayudar a comprender las distintas mentalidades que puede tener una persona joven de manera hiperbólica. En otras palabras, son exageraciones elevadas a la n potencia de los sentimientos juveniles, y su contacto con el oportuno/peculiar/crudo mundo exterior. Por eso, si tuviera que elegir 3 rescatables de esta maravilla de disco, las dos anteriores las seleccionaría con total certeza.


"Fiebre del momento, soy su futuro ex-novio"

¿Cuál sería la tercera? Llámenme cursilerito y todo lo que quieran, pero si existió una melodía que me logró impactar más que todas las demás (y con mucha diferencia). Esa interpretación sobria de Anahí, esa mezcla armoniosa de guitarra, batería y synths, además de esa letra inocente/melancólica es lo que hace que Sálvame sea una total belleza... Belleza incomprendida por demás, porque en diversas ocasiones puede pecar de amplia ingenuidad, pero sin convertirse en algo ficticio o peor, insoportable. Siempre sincera y atenta, nunca pierde el horizonte que lleva a lo largo de sus tres minutos de duración. Puede que dicha canción, así como el fenómeno musical de RBD hayan envejecido muy mal; pero no puedo negar que es una propuesta muy interesante de parte de la jovial banda que hoy nos atañe.


"Poco a poco el corazón, va perdiendo la fe, perdiendo la voz... Sálvame del olvido, sálvame de la soledad"

Respecto a las otras canciones, ya resta poco por decir: Un Poco de tu Amor es básicamente otra tonada que habla acerca del tema del amor, la alegría, todo el tema sentimental, y un montón de etcétera... Puede ser disfrutable por el ritmo pegadizo que tiene (del cual gozan muchas más canciones de este grupo juvenil), pero la letra cae en una superficialidad que liricamente no es demasiado atractiva. Y bueno, también está Enséñame, el germen del romanticismo juvenil de mediados de los años 2000, cuyos niveles de cursilería son inconmensurables... A diferencia de "Sálvame del olvido, sálvame de la soledad", esta no tiene una letra tan significativa o tan siquiera aceptable... Es un contenido muy simplón que sólo es rescatado por el ámbito instrumental, el cual ni es tan resaltable, por desgracia. Bonita y así, pero no es muy interesante.

"Yo necesito de ti como el aire, nadie me puede querer tanto así"
(Viejera del año 2006.  Uno de los primeros videos publicados en YouTube)

Luego están las extrañas: Aquellas que no puedes creer el porqué están en el disco de RBD y que desentonan un poco con la esencia que se desea establecer. Tenerte y Quererte y Cuando el amor se acaba son ese par de canciones que no cuadran, pero que tampoco aportan. En defensa de la última, puedo decir que su temática es un poco más original que el de los demás tracks, aderezados con la tierna voz de Maite Perroni que agrega un matiz de ironía frente a las líricas que ella interpreta. Buena jugada. (En referencia a la otra canción, no se puede insinuar mucho. Es tediosa y muy floja).

"Pero el día de hoy, ya tu voz se desvaneció"

¿Cuáles faltan? Aquellas que demuestran esa rudeza adolescente y sobre todo, femenina que se puede manifestar en distinto tipo de situaciones. Personalmente, pienso que cuando le dan protagonismo a Dulce María para cantar en una melodía, esta última puede tener un potencial cautivador. Y eso pasa con Fuego, una explosión juvenil de hormonas que si bien, para algunos puede pecar de insulsa, realmente llega a ser atractiva para el oído. Considero que la única falla sería la letra con tintes aniñados, porque aspectos como la interpretación vocal y la mezcla electrónica son agradables. Y Santa No Soy, no logra atrapar al oyente a menos de que sea un acérrimo fanático del sexteto. Suena más repetitiva de lo normal, con unos tintes a Primaveral muy poco fascinantes. Nada más por agregar.

"Partículas de amor que nadan en mi interior, pretenden incendiar el hielo de tu corazón..."

Y con eso terminamos esta pequeña capsula de 14 años atrás, la cual significó un éxito abismal en todo el mundo durante su auge, y que ahora sólo hace parte de un recuerdo que los fanáticos empedernidos siguen ilustrando en sus mentes. De hecho, la novela y el disco tuvieron tal reconocimiento, que ambos aspectos se alargaron a más no poder durante la carrera de este grupo juvenil: Rebelde terminó teniendo 440 capítulos divididos en tres temporadas (contemplé cada uno de ellos) y la banda sacó al mercado otros cuatro álbumes de estudio que continuaron catapultando la fama del fenómeno.

No asignaré calificación, pero mi veredicto es, en resumidas cuentas, que es un disco tan rígidamente planificado, donde la sinceridad se pone en juego en algunas ocasiones, y los productos realmente interesantes sucumben ante el tedio, la exagerada comicidad, los predecibles tópicos adolescentes o un festival de besos donde mayor parte carece de una verdadera química. Es muy bonito, pero las apariencias no lo son todo.

Eso sí, el cambio de uniforme fue para vender tanto merchandising de la novela a como diera lugar! 

¿Habrá continuación del tema? No lo sé y no creo, a menos de que esto salga a relucir cuando las ideas para producir más contenido estén ausentes. Con todo y eso, estoy satisfecho de haber realizado un artículo "diferente" a los géneros que normalmente abordo. "Variedad ocasional".

¡Nos vemos en el siguiente artículo! ¡Aquel acerca de mi masoquismo por excelencia: Los Grammy Latinos! ¡Hasta la otra!

"Ahora el fin marca un nuevo inicio"

8.30.2018

AlbumEscape #14: Mantra - Sebastián Yatra (2018) [CN]

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Yatra, Yatra... A propósito, Yatra significa "Camino sagrado a lo divino"... Que pretencioso ;)

Conozco la trayectoria de Sebastián Yatra antes de que explotara su máxima popularidad en 2016. De lo primero que tuve la posibilidad de escuchar acerca de esta joven promesa de la música fueron dos canciones que, con unas líricas atractivas acerca del dolor y la crueldad que se puede sufrir normalmente después de que el amor se terminó. Con una instrumentación bien estructurada y una maqueta bien enfocada al pop latino, “No me llames” y “Para Olvidar” fueron la carta de presentación hacia un público más numeroso. Sin embargo, su recibimiento y éxito fue inmerecidamente débil y lento.

"Yo voy a hacerme el fuerte, no quiero verte... Para Olvidar"

¿Por qué no gustó? ¿Qué es lo que gusta a las masas de la actualidad? Más bien, ¿Qué es lo que le gusta a la muchedumbre de hoy en día? Ah, ya sé: Los corridos, el trap y el reggaetón. A excepción del primer género, que no me explico cómo se ha vuelto tan masivo en los distintos rincones del mundo; ya es muy obvio decir que cualquier one hit wonder o éxito efímero va a estar enmarcado en aquellos dos géneros… Algo triste, porque Latinoamérica tiene mucha más y mejor tela de donde cortar.

Sebastián comprendió que el público numeroso sólo iba a ceder si se lanzaba al ruedo con un dembow bien reconocible que fuera amigable a nivel radial (Similar a lo que le sucedió a J Balvin en sus comienzos) y así empezó su rápida escalada al reconocimiento global. Desde el sencillo que fue trampolín para la fama del mismo, hasta canciones menos conocidas con una elaboración cuidada y talento espléndido… Todo eso se encuentra contenido en el disco que veremos hoy: Un trabajo discográfico cuya salida al mercado suplicaba desde hace más de un año y que, por fin, ya está aquí. ¡Bienvenidos al Mantra de Sebastián Yatra!

Mantra (2018)

1.  SUTRA (ft. Dalmata)
2.  Alguien Robó (ft. Wisin, Nacho)
3.  Quiero Decirte
4.  Devuélveme el Corazón
5.  Robarte un Beso (ft. Carlos Vives)
6.  Mantra
7.  Sin Ti
8.  Como Mirarte
9.  Traicionera
10. En el Party
11. Como Si Nada (ft. Cali)
12. Magdalena
13. LOVE (ft. Gianluca Vacchi)
14. No Hay Nadie Más
15. Por Perro

¿Por qué Mantra? En lo que luce como aquel espacio sincero en el cual el cantante plasmó sus diferentes emociones y vivencias en su día a día, aparecen palabras o sonidos con poder psicológico o espiritual. No es como si existiera algo que específicamente tenga esa capacidad; sino que es un concepto abstracto que se debería poder aplicar a todas las piezas presentes en este álbum. Tener ese poder de trascender, de que se pueda experimentar fortaleza cuando se reciten, de que exista ese deleite mental en el momento de escuchar.

Abstracción...

De las primeras virtudes que se les puede destacar a este disco es la exploración a diversos géneros. A pesar de que no es un álbum alternativo o similar, se sale de su zona de confort del reggaetón y el trap ya estereotipicos para orientarse a diferentes ritmos que prometen una experiencia cómoda e implacable en los espectadores de esta pieza musical. Pero no echemos rosas (o tomates podridos) antes de tiempo. Entremos a ver más de cerca cada track de esta joyita que hoy nos atañe…

Abrimos con SUTRA, primera colaboración del disco, primer hit bailable del mismo y primera oportunidad desperdiciada para ofrecer algo diverso. Aunque bueno, hay cosas rescatables que se pueden sacar de esta melodía algo insistente. El uso de sintetizadores es realmente increíble, ofreciendo un paseo auditivo muy disfrutable, sin caer en lo burdo y repetitivo. El estilo vocal de Dálmata tiene una fórmula muy particular que evita tornarse irritante como algún otro intérprete de turno. Bien por el puertorriqueño. Y entre los aspectos negativos, sólo los voy a resumir en 3 oraciones cortas: El Yatra-Yatra sencillamente sobra, la letra no tiene gran contenido (para lo que se espera del cantante), y finalmente no hay algún elemento instrumental que resalte. Es un buen comienzo, con ciertas fallas que no dañan totalmente lo logrado.

"Ella le pide que le dé el corazón solo a ella...Yo le digo que me tiene soñando otra vez"

Alguien Robó es el siguiente featuring, esta vez con talento venezolano y puertorriqueño, donde las posibilidades de explorar ritmos se vuelven muy amplias ¿Verdad? ¿VERDAD? Pues no. Es sólo la lamentable repetición de un concepto ya desgastado y una temática... Bueno, al menos respecto al contexto, trata de ser . Y el apoyo vocal entre compañeros no genera variaciones que realmente puedan destacar. Agregan ciertos elementos para familiarizarnos con la esencia latina, pero los intentos para ofrecer un producto novedoso son totalmente infructuosos. El mismo beat y la misma fórmula de aquel one hit wonder del 2017 hecho por Luis Fonsi y Erika Ender que pronto quedará en el olvido… Sin palabras. No es agradable cuando un artista potencial no explora todas sus capacidades y se queda en esto.

"Cuando me veas con otra, no te me alteres, yo te lo di todo y eso es lo que más me hiere"

Quiero Decirte está mejor. Alejada de los clichés del mal llamado género urbano, aquí Yatra nos muestra una arista más ligera de su estilo más multitudinario. Sigue siendo reggaetón, pero con elementos que difieren lo suficiente como para no desgastarse de una manera tan obvia. La letra es muy romántica, llegando a la cursileria en múltiples ocasiones... Eso sí, sin perder sinceridad y realismo: Aprecio el detalle de que líricas así sean vistas en una industria musical frívola y bastante hundida en calidad. Buena propuesta.

"Convertiremos en mañanas cada noche seria, ya no siento ese vacío porque tú llegaste"

Uno de los puntos fuertes llega en Devuélveme el Corazón, donde el pop y la balada invaden la emocionalidad y la esencia del artista en una interpretación admirable, que no requiere más elementos que la voz natural del cantante para expresar una conmoción, una petición fuerte, un dolor incesante. Una primera melodía en piano, unos acompañamientos exquisitos de violines y la interpretación vocal al natural hacen que esta joya sea uno de los mejores momentos en todo el álbum. Excelente.

"Yo no sé si fue cobardía, la culpa fue mía. No quise entender"

Dejame Robarte un Beso que me llegue hasta el alma… No luce precisamente un buen track. Por el lado bueno, está la letra de la canción: Básica, bella, sencilla y adorable… Pegajosa, un montón. También está la aparición estelar de Carlos Vives, quien le imprime unos vestigios de “sabrosura” y tropicalidad a una canción que quiere ir más allá del romanticismo casual. En la parte negativa, continuamos escuchando el Yatra-Yatra (Identificador ya muy repetido en el reggaetón, consistente en decir el nombre de quien canta: Algo que ya debería haber sido superado hace rato), tenemos un dembow exclusivamente bailable y alguito de cumbia que recuerda otra vez a ese fantasma malévolo creado por Luis Fonsi, y ya... No parece mucho defecto, pero tengan en cuenta que esta última característica va a primar sobre los casi 200 segundos que dura esta pieza. Aceptable y no más. Composición elaborada, soundtrack muy insistente.

"Sé que sientes mariposas, yo también sentí sus alas... Déjame robarte un beso que te enamore y tú no te vayas"

Por suerte, Mantra intenta variar ligeramente esa dirección repetida que han tomado algunas tonadas del disco, y lo logra con éxito. No voy a preguntar el porqué del nombre, debido a que las líricas por sí mismas no me explican nada en relación a esa palabrita clave. Tal vez recitar este conjunto de oraciones son fortalecedoras para el alma… en un contexto en el que los aspectos se pueden sobrepensar inmensamente. Por otro lado, la distribución armónica de los sintetizadores es bastante agradable. Es un proyecto mejor ejecutado que varios de los presentes en este concepto musical. Aún no sé cuál es la relación con el mantra, pero eso no le quita lo interesante

"Si cada noche prometes soñarme, yo en cada mañana voy a despertarte"

No obstante, siempre llegamos a un punto en el cual se hace necesario explorar más horizontes y no quedar en un mismo estilo. Si bien, el reggaetón no frecuenta mucho en los tracks del disco; es posible que sea agotador el tener solo dos alternativas para ver: O el dembow intenso, o la balada suave y calmada. Y es injusto con Sin Ti, que siendo un híbrido entre ambos estilos con una ejecución sincera y con detalles mínimos que hacen la diferencia; represente el agotamiento continuo de todo lo que el disco ha representado. Defino a esta melodía con la siguiente oración: Elegancia, ternura y pasión enmarcadas en un escenario concentrado en la nostalgia y el olvido. A pesar de que se presente en el momento menos oportuno, es un trabajo digno de admirar. ¡Bien!

"Dejaré mi orgullo y me arriesgo por ti... Y de todas las estrellas, solo puedo verte a ti"

Como Mirarte… No tengo mucho por decir acerca de este track. Sólo podría agregar que su ternura y emotividad pueden lograr una conexión auténtica con aquella persona que desee escucharla. Y ocurre lo mismo que Sin Ti: No son malas piezas artísticas, sólo que están en el lugar equivocado. A nivel lírico, no tienen nada que envidiarle a profundas baladas pop cuya composición es maravillosa. Y a pesar de que la parte instrumental no es su fuerte, Sebastián Yatra se desarrolla de forma magistral en esta clase de canciones. Buen desempeño.

"Y cómo mirarte, esos ojos que me dejan en enero... Cuando sé que no son míos y me muero"

Traicionera fue la explosión cataclísmica que llevó a Yatra a ser reconocido en diversas partes del mundo. A pesar de que sus sencillos anteriores eran más efectivos y más interesantes, el mainstream le dio una atención más que necesaria con una pieza musical que realmente no lo merece. Comenzando por el ritmo estereotípico que ya todos conocemos, pasando por el clasiquisimo sintetizador de voz que trae a la vida a Alvin y las Ardillas, siguiendo con una especie de “Millennial Whoop” que no aporta tanto a la melodía mencionada.

La temática puede hasta ser interesante, pero la composición lírica no es lo suficientemente desarrollada. Un intento de manifestar coraje en forma elegante hacia una persona despreciable se convirtió en un contenido básico diseñado exclusivamente para fiestas y pasar el rato, mas no para un disfrute verdadero (A menos de que te conformes fácilmente con cualquier moda que exista). La instrumentación no resalta en lo absoluto. Y la capacidad vocal de Sebastián Yatra no salva este single.

"Si es verdad que no te gusto, no te acerques así"

En El Party es incluso más olvidable que el track anterior. Lo único que resalta de esta pieza diseñada para rumbas, antros, carretes (o como lo conozcan en tu país); radica en las percusiones medio sensuales que ya no abundan en el mal llamado “género urbano”... En serio, esos méndigos golpes provocan una reacción mental que te hace disfrutar el sufrimiento presente en esta tonada (Esto último tiene su gracia). Y lo demás, pues es repetido de canciones previas: letra tosca, ambiente de deja vu, etc. Nada más por agregar: ¿Por qué Sebastián Yatra sigue con esta clase de melodías, siendo que puede explorar más allá?

"Y aunque pensé que esto se había terminado, tú te acordaste de las noches y ya no importan los errores"

Ah sí, hablando de más experimentación, a continuación está la ¿esperada? incursión de Sebastián Yatra al otro género de moda: El trap latino. A pesar de lo mencionado, Como Si Nada no decepciona, sino que entrega lo que promete: Un primer acercamiento al trap en un modo en el que se tomaron bastantes libertades (como en la carga dramática de la letra), sin quedarse estancados en lo que sus máximos exponentes (como “Aquel al que no debemos voltear a ver”) han mostrado en los últimos años. Es digno de resaltar el featuring hecho por Cali, el cual ofrece un rap intermedio realmente auténtico a nivel interpretativo: Demuestra que se puede hacer un buen trap en Latinoamérica sin que sea necesario el irritante autotune o que las letras sean grotescas. Con las bajas expectativas que genera un trap latino en la actualidad, considero que es un trabajo muy bien hecho.

"Y mis ojos se cerraron pero no estoy ciego. Y aunque nunca te lloraron, perdimos el juego"

Uno de los highlights del álbum tiene nombre propio: Magdalena… Mi Sol… Mi Amor. Basada en una trágica historia real, la cual desembocó en una vida que terminó. ¿Qué es lo que se siente cuando se pierde a una hija, a un ángel? Eso es lo que expresa Sebastián en esta composición de compás lento y de cuerdas cuyos acordes nos presentan un ambiente depresivo a más no poder. Además de la voz, que explora tantos rangos como se lo permita; la instrumentación destaca por ser de las mejores presentes en el disco: Ese piano amplifica las emociones que logra provocar la melodía mientras cada segundo pasa. Excelencia pura.

"Si te vas seguirás aquí, porque un ángel me acompaña a donde vaya"

Lamentablemente, LOVE rompe con el anterior punto álgido para introducirnos en un sonido más optimista acerca de cómo el amor nos une, cómo unirnos todos y cómo romper fronteras y… bueno, un tema que ha perdido su encanto cuando ya ha sido desarrollado en formas similares cientos de veces. Y el featuring con Vacchi no ayuda mucho con un beat electrónico repetitivo y agotador a más no poder. Es bonita en apariencia, pero su calidad deja mucho que desear.

"Y estamos vivos por una razón, que el mundo entero se entregue al amor"

El último punto sobresaliente de Mantra es No Hay Nadie Más. Una sencilla melodía se va originando a partir de las primeras notas de unas cuerdas que, solitarias, dan paso a la voz un poco ensombrecida de Sebastián Yatra, quien de una manera protectora, expresa líricamente lo mucho que importa una persona, su cuidado, su personalidad, los momentos experimentados, y una nostalgia constante en la que se contiene una aparente tristeza causada por una posible ausencia.

Tal vez sea la distancia física, o quizás sea un motivo más oscuro en el que el protagonista se ve envuelto. Eso sí, los buenos recuerdos prevalecen y el amor, a pesar de cualquier motivo, prevalece. No hay cansancio, no hay asfixia… Sólo hay una armonía eterna: algo intranquila, pero en donde la calma pretende prevalecer. Aunque el ámbito instrumental sea muy humilde, es suficiente para que la canción sea ideal.

"Te voy a extrañar en la soledad, y aunque existan mil razones para terminar... No hay nadie más"

El álbum termina en mala forma con Por Perro, un trabajo con potencial lamentablemente desperdiciado en una canción que luce como aquellas “trending topic songs” que cuentan con la misma estructura: Un reggaetón ambientado en la fiesta, con una especie de trap interpretado por una voz grave… todo con un ritmo que ya se ha visto en múltiples ocasiones y una letra que, comparado con las mejores piezas del disco, no les llega ni a los talones. Definitivamente omitible.

...

Este análisis resultó ser una experiencia renovadora, debido a que logramos explorar un género jamás abordado en esta dimensión. Mis expectativas eran altas para un artista con un potencial demostrado como Sebastián Yatra, y pues lo que se vio fue una combinación enredada entre la satisfacción y la decepción. Algunos momentos fueron frustrantes, así como otros fueron realmente potentes. A continuación, está el veredicto correspondiente.


ESCALA DE CALIFICACIÓN: 4 (Indeseable) ***** 0 (Común, Punto Medio) ***** 4 (Excelente)

Valoración Final: 1 (Aceptable). Más allá del punto medio. Intenta salirse de lo genérico. Así fuera Sebastián Yatra, las expectativas acerca de un trabajo de reggaetón son un tanto bajas debido a la cuestionable calidad que este tipo de música ha establecido como estándar. Sin embargo, el joven demostró que con la marea en su contra, puede igualmente ofrecer un contenido sorprendente. ¿Por qué no tiene mayor valoración? Lamentablemente existen canciones que, más allá de no dar la talla, resultan ser un balde de agua fría que rompen con las pretensiones sinceras de joyas como “Magdalena” o “No Hay Nadie Más”. En resumen, es una dualidad incesante de lados opuestos en la que; gracias a detalles instrumentales y rítmicos en ciertas melodías, logra ser rescatable. Lo recomiendo para quienes quieran explorar el híbrido pop-reggaetón de una manera tierna y elegante.

Espero que haya valido la tardanza (por enésima vez consecutiva). Espero no tardarme tanto para el siguiente. ¡Hasta la otra!


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”