10.12.2017

AlbumEscape #5: Formas Para Perderse e I.D.E.A.S. (Ideas donde encontrarse a sí) – LosPetitFellas

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Antes de empezar, quisiera mencionar la situación (o bardeo) correspondiente a una publicación de Noisey que justifica que a todo el mundo nos debe encantar el perre… NO, no lo haré… Seguiré ignorando todo lo correspondiente a aquel género musical del cual no vale la pena hablar. No es relevante, además de que para eso tienen chorrocientas emisoras para darse gusto. Así es… Por eso, continuemos con el tema de hoy. Ahora sí:

Welcome back, Club de la Resistencia!

LosPetitFellas: seis almas, tres pares, dos tríos, una teoría. El Club de la Resistencia en todas las horas, todos los días. Una agrupación que, como mencioné en la reseña de aquel pasado 29 de Febrero, crean una mezcla de géneros de una calidad bien alta con una forma de expresión demasiado admirable. Con su EP Souvenir y su primer álbum Historias Mínimas, lograron atraer a muchas personas que les interesó mucho aquella propuesta musical excéntrica que implicaba influencias de distinta índole, sin mencionar al ya notable hip hop y rap: Desde el jazz clásico de la primera mitad del siglo XX, pasando por la salsa popularizada por el movimiento de la Fania, hasta el rock desarrollado en los últimos 50 años.


Este 2017 generaron una gran expectativa por el lanzamiento de su segundo álbum, del cual sólo se había mostrado un sencillo en Octubre de 2016. Suspense nos mostró que “Toda historia termina con final abierto”, cerrando la etapa del primer disco con un épico concierto decembrino, a la espera de que una segunda producción enamorara el oído de todos aquellos seguidores del sexteto. Esa espera duró su buen rato: Un año, para ser más exacto. No obstante, Septiembre de 2017 fue el mes indicado para dar a conocer las nuevas piezas musicales creadas por los Fellas con el lanzamiento del 2° Álbum y un concierto de lanzamiento en el Royal Center de Bogotá.

Nuevas emociones, nuevas formas de pensar, otras maneras de perderse, conjuntos de I.D.E.A.S.

Ah sí, antes de que se lanzara el disco en su totalidad en plataformas de streaming y YouTube, la banda promocionó un segundo sencillo que durante una semana no pudo ser encontrado en línea: Solo hay una forma de saberlo (On N’ On). La única manera de escucharlo era pidiendo la canción en las emisoras de radio auspiciadoras (Radionica y Radioacktiva), donde la primera causó un furor impresionante con aquel contenido. Pero más adelante hablaré de ella… Todo a su tiempo. Sin más preámbulos, este es el análisis al más reciente contenido de LPF. ¡Vamos!

Formas Para Perderse e I.D.E.A.S. (Ideas donde encontrarse a sí) [2017]

1.  Sin Título
2.  Sputnik
3.  La Cita
4.  Sólo hay una forma de saberlo (On N’ On)
5.  Tan Irónico
6.  I.S.O. (Ideas sin Oscuridad)
7.  Suspense
8.  Marco [ft. Mario Mendoza]
9.  El Antihéroe
10. Oda al No
11. Los Verbos
12. Conticinio
13. Polyrics
14. Formas para perderse
15. Al otro lado del olvido [Bonus Track]

Fue lanzado el viernes 8 de septiembre de 2017 en las diversas plataformas digitales que ustedes tanto se lo imaginan; además de las discotiendas donde también hacia aparición de manera sorpresiva, preservando la vieja tradición de la edición física. Es pertinente resaltar que, desde la primera impresión, el álbum se nos muestra como una evolución de estilo a lo realizado tres años atrás, sin mencionar los diferentes elementos nuevos que estructuran aún más la personalidad del grupo en varias situaciones.

Un vistazo a la presentación en vivo. Evocando sentimientos de diferente tipo.

Sí, el disco también es un reflejo de las distintas emociones (o formas) en las que uno puede estar perdido en escenarios de la realidad con tintes opuestos entre sí. La euforia, la sorpresa, el amor, la rebelión, la ironía, la expectativa, el nihilismo, el optimismo, la rabia… Demasiadas facetas se manifiestan en la gran cantidad de minutos de duración que tiene esta pieza musical, la cual promete ser el paso que consolide en definitiva la calidad lírica, instrumental, sentimental y vocal de LosPetitFellas, teniendo en cuenta que Historias Mínimas ya había logrado ser aquella etapa que multiplicó la difusión del grupo.

Sin Título… realmente no veía tan creativo ponerle ese nombre al primer track, pero es un problema menor. Rememora las entrañas del Historias Mínimas para hacerlo evolucionar de una manera explosiva con toda la potencia del saxofón, las cuerdas y la batería. Se aproximan emociones fuertes traídas por una letra que resume varios de los relatos que podrás encontrar en este nuevo contenido. No es como tal una canción memorable, aunque si logra ser una introducción fuera de cualquier estándar visto… incluso de los mismos que el grupo ya ha establecidos. Así que pasa la prueba, como un buen compilado de situaciones.

"Formas para perderse, o podríamos buscarle otro título más"

¡Sputnik, se avecina la nave espacial con el regreso de la mayor celebración del planeta! La cuota fiestera es satisfecha por completo gracias a esta melodía, que consciente de su sentido eufórico, explota al máximo sus capacidades instrumentales y líricas para convertirse en una de los tracks más sobresalientes del Formas (Y hasta ahora vamos en el 2). Como sea, el sample de La pachanga se baila así de José Quijano es el signo más inolvidable de esta tonada, junto al coro inusual que también recuerda a las épocas doradas de la salsa. Excelente ejecución.

"¡Murga y celebración! Quien no lo ve, no lo cuenta"

La Cita resulta ser otro hit respecto a contenido musical del presente disco. No tiene un compás tan rápido, y tiene un desarrollo más sofisticado que se plasma en el las notas de piano y saxofón interpretadas al principio. Después, tenemos una letra que expresa la magia de las ocasiones en las que el romanticismo y la locura del amor se hacen presente en la cotidianidad del hoy: Planes, gustos, encantos, sentimientos encontrados, una locura exquisita mas no enferma. Momentos convertidos en postales, realidades convertidas en recuerdos que, al parecer, continuarán siendo vigentes. Coro coqueto y sensual, con la instrumentación que evoca aquella exquisitez que ya mencioné. Una cita inolvidable.

"Yo sólo vine a que rieras, igual... A contar mis historias cualquieras, y hacer de esta una postal"

¿Y que sí me enamoro? ¿Y que sí no lo sé, o lo olvidé? Accidental oro. ¡Que perseguir o perder! Qué dejar o al qué volver… Sólo hay una forma de saberlo (On N’ On) provoca sentimientos encontrados en el intentar, en el hacer, en el que cabe la frase popular “La peor diligencia es la que no se hace”. Fuertes estruendos y beats rápidos son los que van conduciendo a este track por un camino que puede tener sensaciones encontradas en el público del grupo: Puede sorprender con su estructura poco usual, puede decepcionar con su tremendo cambio de forma en el principio… Lo que sí es seguro es que existen varias composiciones en el álbum que son mejores en todo sentido que esta. No es mala, pero deja mucho por desear. Aceptable.

"Si rehusarme a creer, si resignarme y ceder. ¡Que perseguir o perder! Que dejar o al qué volver"

Lo contrario ocurre en Tan Irónico… la paradoja hecha melodía, en la cual es expuesta la paradoja del mundo cotidiano en un conjunto de sucesos particulares e identificables en la realidad. Una composición rápida en la que los instrumentos y la voz van en persecución continua que desea abarcar el mayor número de situaciones posibles… Es admirable. No hay mucho que exponer más allá de lo anterior descrito, porque su misma sátira permite que el sentido explícito se haga más presente que nunca. Buena, muy buena.

"Adentro no se puede fumar, afuera no se puede beber. 
Soy yo en el limbo de la puerta, decidiendo cuál de las dos hacer"

Las historias se combinan en una testificación de un erotismo sutil mezclado con la veracidad de un amor propio. I.S.O. (Ideas sin Oscuridad) agita las emociones que otros cantantes abordan de forma muy superficial, para darles una profundidad interesante de explorar. Eso en armonía con aquel piano que se roba casi todos los 5 minutos de duración con unas notas difíciles de pasar por alto y un desempeño de Nicolás más ronco que de costumbre. A nivel personal, no disfruto mucho esta pieza; aunque la considero como una buena tonada del Formas.

"Me recuerdas el mar en templada marea, y yo podría ser al menos otro Calipso en tu odisea, yeah"

Suspense… Las historias que siempre terminan con final abierto y provocan esa sensación. El primer sencillo, el puente que conecta los sentimientos del Historias Mínimas con el Formas, la realidad evocada desde las metáforas más crudas que reflejan las fortalezas y los miedos del espectador. Con las diferentes interacciones entre teclado, saxofón y el final orquestado con batería y cuerdas incluidas; hacen de esta instrumentación una fina obra de arte en su máximo esplendor. Dirán que estoy lanzando flores de forma indiscriminada a todo lo que va de este disco, y en esencia es cierto, porque la agrupación lo tiene merecido a nivel tanto objetivo y subjetivo. Líricas que trascienden del papel y una composición instrumental que busca una reflexión de la vida en 267 segundos. Nada más por agregar. Un espectáculo hermoso, sin duda.

"Los discos, las bocas, los mundiales y mis muertos... El abuelo que se fue y no me vio en concierto"

Marco es el punto medio del álbum. Continúa el camino por ese final abierto que predicó el track anterior. Una exploración al subconsciente de cada uno de nosotros: cualidades, defectos, fantasías, pesadillas. Aquí no existe el orden, la inestabilidad es la regla general. Y aun así: los sueños se hacen realidad, las dimensiones abren sus puertas, las mentes restringidas quieren exponerse al mundo, la vida tiende a morir, la muerte tiende a sentirse viva. Una consigna totalmente hablada y expresada por Mario Mendoza, un artista que desde la literatura ha reflejado diversas historias reconocidas en Latinoamérica. Uno de los aportes más significativos e inesperados al nuevo contenido de LosPetitFellas.

"Todas las noches sueño con el Sputnik. Soy el piloto de las aerolíneas de Dios.
Soy el psiconauta que al final siempre se acuesta solo, y en posición fetal"

La segunda mitad del álbum empieza con El Antihéroe, una onda de optimismo en la que, con errores, defectos y moral ciertamente cuestionable, siempre se puede seguir siendo el individuo “bueno” y exitoso de esta realidad. Interacción instrumental donde la guitarra y el saxofón marcan el paso con notas y acordes despreocupados, sin llegar a ser vagos o simplones. El coro se vuelve pegadizo tarde o temprano, en un funk envolvente que llega a ser mejor al de ciertos argentinos que innovaron el género hace 20 años. Una canción versátil, como aquel Mr. Error.

"Yo, me lo tomo con humor... También podría ser que salga bien Mister Error"

Oda al No es peculiar… No sé, la negación manifestada en la constante anáfora del “No” en una constante duda acerca de la vida me convence poco frente a demás composiciones, las cuales ejecutan de manera más efectiva su intencionalidad. Sin embargo, admiro demasiado la instrumentación presente, la cual es exquisita… por mucho, de las mejores dentro del Formas (el bajo y el saxofón hacen una pareja inolvidable en todo sentido). Esta dualidad incomoda entre uno y otro factor me confirma que la melodía no cae en la mediocridad, pero tampoco llega a sobresalir. Es buena, con tintes a ser algo más.

"No sobran deudas, ni hay quien te reemplace a ti
No son las palabras, sino con lo que ellas se hace aquí"

La favorita de todos los fanáticos, la dedicación de amor de muchas personas, la referencia a la cultura artística hecha canción. Los Verbos… es un track bueno, con un sentimentalismo latente que continúa más allá de la duración normal de la misma. El romanticismo se expande en esta canción de una manera más íntima, menos superficial, más directa hacia la persona indicada. Afortunada la persona que sea protagonista de este relato para un alma que realmente piense y exprese aquellas sensaciones y deseos sobre aquella. Algunos problemas menores como ciertos fragmentos instrumentales que en ocasiones no calan, causan que tienda a la excelencia, sin alcanzarla totalmente (como varios la glorifican). A pesar de eso, suscita un interés auténtico por el amor más verbalmente real posible. Tampoco le quita que tenga entre sus versos a las mejores frases presentes en cualquier tonada jamás creada por LosPetitFellas.

"Y yo, ¡Hoy quiero todos los verbos si son contigo:
Amar, comer, callar, flotar, follar, fallar, dormir, reír, salir a beber, orar y maldecir con rabia.
Yo a ti The Roots, Thelonious Monk, The Rolling Stones. 
¡Con todo mi corazón, yo te Cafeta y te la Fania!"

Conticinio no es demasiado memorable de por sí, pero nos deja dos factores realmente significativos respecto al disco entero. El primero resulta ser la reflexión personal que suscita para el individuo contemplando a la sociedad como un conjunto de ocurrencias que lógicas o no, mueven la realidad constantemente hacia un limbo en el que la persona no debe dejarse caer… Todo esto con una letra elaborada y una estructura irregular al mismo tiempo: Que no es un defecto como tal, aunque la convierte en una esencia poco accesible para los receptores del mensaje. El segundo es un ambiente apocalíptico y tétrico que evoca oscuridad en aquellas situaciones que pueden tener un impacto inesperado en el desarrollo de la humanidad de diferentes mentes. Pocos la van a tener como favorita (por su misma naturaleza complicada), con seguridad; sin que eso le quite los reconocidos méritos a Conticinio.

"Preciso con los jamás nunca y con el adiós, ignora a esos que igual no darían nada por vos"

El siguiente tema es el más oscuro y furibundo de toda la historia de la banda: Polyrics, una carta dedicada especialmente con ira y rabia a lo peor de la humanidad: sus defectos más notables, sus ocurrencias que mayor desgracia provocan, sus antivalores más jodidos que crean la tendencia a perder la fe hasta en el mismo amor. Cuando el caos y la locura se desatan, actúa la rudeza de las cuerdas y la batería para luego convertirse en un constante desequilibrio donde instrumentos de viento y otros acompañantes hacen sentir su desgarro incómodo y doloroso. Tampoco es una canción para cualquiera, y es consecuente con la melodía anterior en mostrar una faceta del grupo muy poco vista en años anteriores. Es singular, sobresale por su fuerza demoledora y su crudeza lírica; aunque seguirá siendo incomprendida.

"¿Cuál futuro? ¿Cómo? ¿Y quienes son los buenos? ¿Los mismos del Dios del amor con odios a gays morenos?"

La homónima del álbum también es una exploración hacia el ser mismo envuelto en una sociedad repleta de formas en las cuales la personalidad es afectada por distintos factores que para bien o para mal, enfocan el pensamiento en ocurrencias de diferente índole. Cuenta también con ese tono apocalíptico y esa fuerza aplastadora de los últimos tracks, con la diferencia de que logra ser más accesible que sus dos compañeras a través de una estructura más estable, y que rompe moldes de una forma más pausada, pero constante. De la instrumentación, se puede decir exactamente lo mismo: Ruda, armonía pesada y ligeramente rápida entre cuerdas, batería y saxofón. Buen performance. Curiosamente, cuando empiezas a comprender a Conticinio y a Polyrics, disminuye un poco el gusto por esta canción… Aun así, no es algo grave.

"Me desvío pensando en otra idea cualquiera, pero... difiero. Mientras en silencio oro por los que quiero"

Y para cerrar, la bonificación establecida con la reversión de Al otro lado del olvido… track original del Querido Frankie de Pet Fella (Cuando Nicolás estaba con su carrera en solitario). Un final no tan alegre, con miras a una mejor realidad amorosa. El olvido, el desencanto y el desamor se apoderan de cada segundo, los cuales describen la situación en la que se está inmerso. Si bien, la humanidad no se muestra tan jodida como en otras ocasiones, el amor si se manifiesta de esa manera con acordes y notas pausadas… distintas que incitan a la reflexión del abandono del amor, y las consecuencias que giran alrededor de esta realidad. Una puerta que cierra una etapa, la apertura hacia alguna otra más esperanzadora cuya certeza aún es inexistente. Una reversión interesante y competente, que a nivel vocal ofrece mayor calma, y que a nivel instrumental manifiesta nostalgia y desazón. Un gran cierre para un disco prometedor.

"Y trato de borrar la huella que dejo en cada latido. Un amor roto, herido, incomprendido y no correspondido"

¿Qué se podría concluir acerca de Formas para perderse o I.D.E.A.S.? Tiene una primera mitad con una ejecución bien lograda, renovando las propuestas que se habían construido en producciones discográficas anteriores y explorando nuevas maneras de expresar emociones y realidades de distinta índole. La presencia de puntos blancos en el tablero negro es casi anecdótica. Marco indica el punto neutro de la inconsciencia en un mar de ocurrencias. Y la segunda mitad tiene un principio genial, pero se nota menos comprensible y más irregular que la parte inicial. Si bien, se encarga de indagar en temas menos lucidos y con mayor profundidad del ser; no transmite un contacto muy directo con el individuo, salvo en contadas ocasiones.

Eso sí, es mucho más que aceptable. Discos como este nos continúan demostrando que el entorno musical latinoamericano aún tiene gran cantidad de contenido inteligente y bien estructurado por ofrecer. La influencia de la salsa, el jazz, el funk, el soul, el rock, el hip hop, el rap; real música “urbana” y a la vez sofisticada; vive dentro de las almas que pretenden contar historias en una América Latina llena de diferentes ocurrencias e historias acerca de nosotros, las personas que viven en una sociedad que ofrece tanto oportunidades como amenazas.


Comparación incomoda, a la vez que incesante. ¿Historias o Formas?

Una pregunta recurrente: ¿Es mejor que el Historias Mínimas? En contenido: Supera totalmente la variedad de ritmos y líricas del álbum anterior, sin duda. En calidad: Lo ubicaría a un nivel similar… Los pequeños problemas revisados por aquí son equiparables a los de Historias Mínimas, así como los puntos fuertes son tan variados como los de aquel disco. Pero sin duda, la innovación presentada en esta nueva propuesta de LosPetitFellas no debe ser pasada por alto en ningún momento.

ESCALA DE CALIFICACIÓN: -4 (Indeseable) ****** 0 (Común, Punto Medio) ****** 4 (Excelente).


Valoración Final: 3. Sí, así como lo ven. Es un álbum que sobresale en diversos aspectos. Con una instrumentación pulida, letras que incitan a las vivencias y a la reflexión, y un estilo renovado; Formas Para Perderse e I.D.E.A.S. (Ideas donde encontrarse a sí) es la prueba real de que LosPetitFellas tienen una evolución constante hacia un contenido bien cuidado, al mismo tiempo que despreocupado, romántico, satírico, furibundo, expectante, entre otras características que hacen del disco un deleite auditivo para los que sepan apreciar las mejores alternativas en la música latinoamericana. Sobresaliente, y bien merecido.

¿Y qué sucedió en el concierto de lanzamiento?

Con este punto seré breve, debido a que mi recomendación consiste en que ustedes presencien el concierto en vivo de LosPetitFellas para que noten la calidad desarrollada en tarima: Simplemente, el grupo junto a Melmak69, el telonero del evento, demostraron el potencial que desde hace varios años tienen en una presentación siempre constante dentro de un recinto cerrado en el que el calor humano se encontraba presente en el aire.

Nuevas interpretaciones, algunas viejas canciones de regreso, y el ánimo constante fueron el plato fuerte durante más de 2 horas de potente fuerza en tarima. Como acompañamiento para después del concierto principal, el DJ Mike Style encendió la pista de baile con populares de salsa, cumbia y hip hop.

Aforo lleno en el recinto ubicado en la Calle 67 con Carrera 13 de Bogotá.

Sí, eso fue un relato en extremo resumido del lanzamiento del álbum en el Royal Center. Si quieren vivir la experiencia por sí mismos, alisten boleta para la presentación de la banda en la ciudad más cercana donde llegará la murga y la celebración.

Aquí termino este análisis. Nos veremos en una próxima ocasión. ¡Hasta la otra!


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”

10.02.2017

#URFestival2017 [Otro Egovistazo Especial... Especialmente Raro]

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Antes de empezar, quisiera que conocieran la siguiente información para tenerla en cuenta a lo largo de este artículo:

Mis prejuicios son pocos, respecto a la música que espero sentir y que finalmente experimento: Estoy abierto a recibir diferentes melodías y armonías por medio de mi sentido auditivo. No obstante, eso no impide que sea víctima de las altas expectativas (o como todo el mundo lo llama hoy: hype). Si ya he sido sorprendido por trabajos musicales aceptables, buenos, sobresalientes e incluso excelentes; un “nivel” de expectativa es creado… En caso de que futuras producciones del mismo tipo o del mismo autor se encuentren por debajo de aquel “nivel”, se forma un sesgo que puede hacer surgir una porción de subjetividad que "no favorezca mucho" al juicio que he de realizar.

#ImagenRecicladaDelAñoPasado. Recordando momentos del 2016.

Así que, teniendo claro esto, y con la objetividad en peligro (como muchas veces), demos inicio al análisis de este festival en su versión del 2017. ¡Vamos allá!


Como ya lo había mencionado en cierto artículo que elaboré hace un año, el UR Festival es un mega evento que toma lugar en cierto campus de cierta universidad ubicada en uno de los lugares más lejanos del norte de Bogotá. Traen juegos, eventos de diferentes patrocinadores, carritos de comida (foodtrucks para los pupis), además de una nómina de grupos y cantantes que presentan su música en la tarima principal del evento.

Este es el tema de hoy. Entonces, ¿Preparados?

Las maravillosas expectativas se encontraban en un nivel alto, debido a que el año anterior la calidad se hizo presente gracias a la variedad de géneros presentes en las bandas que se presentaron (salsa, rock alternativo, electrónica, hip hop, rap, por mencionar algunos); los distintos juegos con los que los asistentes contaron (muro de escalar, toro mecánico, bolos gigantes, carreras en costal, entre otros); y la presencia de medios de comunicación diferentes a las emisoras patrocinadoras como cierto canal juvenil con un programa llamado El Cuaderno… Sí, todo eso se llevó a cabo en el 2016.

Ahora ¿Qué sucedió este 2017?
PD: Casi todas las imagenes del artículo son de la autoría de los organizadores del URFestival. Mencionemos

Igual que el festival anterior, el día comenzó con la clásica carrera de 5K alrededor de la inmensa zona verde del campus (Sí, otra vez el mentado cross-country). No tuve la oportunidad de participar, pero el evento tuvo pocas diferencias a resaltar: Los participantes masculinos empezaron el recorrido y cuando faltaba poco para que el último del grupo terminara, comenzaron las participantes femeninas; camisetas distintas; horario más tarde… Realmente aspectos muy triviales que no modificaban tanto la experiencia.

¡Más y más cross-country en un 5K de esfuerzo, entusiasmo... y litros de sudor ajeno!

A continuación, se podían apreciar el conjunto de actividades existentes: Aún estaba un simulador de tiro con armas de gas y aire comprimido (que tenía su encanto, por supuesto). También volvían a aparecer las carreras de costales en un lugar donde muy pocas personas las podían presenciar (igual seguían siendo emocionantes). Sorprendía que se presentaran actividades nuevas traídas por los patrocinadores: Postobón con su bebida de toronja (que no quiero mencionar todavía) traía juegos de puntería para ganar pequeñas botellas de gaseosa; Livinn Bogotá traía la cuota fotográfica al evento, al ofrecer una piscina de pelotas bien improvisada para animar a los invitados a mostrar su faceta más fotogénica. Estos dos son los más destacables, realmente.

Varios stands que promocionaban grupos de la institución anfitriona o de sus particulares patrocinadores hicieron acto de presencia. Sin embargo, todavía me encontraba buscando juegos similares al jumping, al toro mecánico, a la lucha de sumos, a las peleas con guantes descomunales, o al muro de escalar que ofrecieran experiencia igual o más sorprendente que las del festival anterior. Y ¿A qué no adivinan? NO había nada de eso en este festival, que, al parecer tuvo una reducción de presupuesto cual reforma económica de país latinoamericano. Mal en todos los sentidos, y reducía las opciones de eventos en los cuales los asistentes deseaban participar.

El espacio se redujo, la nómina ofrecía menos variedad, habían pocos juegos... Y luego dicen que fue de los mejores eventos. ¿En serio?

Los carritos de comida (foodtrucks en idioma gringo) estuvieron como cada año: Variedad de alimentos, filas enormes y precios de distintos tipos (de lo baratísimo al mayor asalto económico).

En el entremés, y para mitigar mi reacción de insatisfacción, almorcé un burrito tal cual, como el año anterior, aguardando que la segunda mitad del evento donde las agrupaciones musicales salían a relucir, fuera al menos aceptable… Tampoco lo fue. Que munga (sí, como Recreo).

Encontré una buena imagen. Una representación infantil de mi decepción con el Festival

Bueno, pero antes de enfocarnos en la parte musical, quisiera resaltar la parte más resaltable del evento. Una que puedo resumir en dos palabras: Iván Marín. Por más fuera de lugar o infantil que a algunos les pueda parecer, el comediante pereirano terminó robándose el UR Festival en muchos sentidos: las risas, el entretenimiento, las situaciones hilarantes con una rutina que, aunque se encuentre lejos de sus mejores momentos, brindó una experiencia inolvidable a todos los presentes con los distintos temas que abordó en el stand up: Música, Fútbol, la época de estudiante. Empatía al límite y comedia con un buen grado de calidad. ¡Bien hecho!

Aplausos para este señor, que logró que en ese momento, no todo fuera tan insatisfactorio

¿Ahora sí, cómo resultó la segunda mitad del evento con las agrupaciones invitadas?… Desde el vamos, la nómina de cantantes era demasiado pretenciosa y no muy prometedora. No sé si fu provocado por la supuesta reducción del presupuesto, o por el absurdo patrocinio que tuvieron con La Mega… sí, aunque no lo crean, sucedió. El patrocinio hecho por la emisora digna de perreo intenso y artistitas de medio pelo favorita de la juventud colombiana pudo traer la calidad cuestionable a la tarima del festival.

Sí, esto era lo que prometía el evento de tal magnitud. Hacerse bolita era lo más razonable

Y entre la nómina, están las siguientes alegrías

Reproduzcan este vídeo de Alf mientras leen la siguiente lista de viñetas

-  Duina del Mar: Una señorita que aún hoy, no sé qué género canta

-  Tribu Baharú: La champeta más excéntrica del universo. Otra presentación rescatable

-  Jiggy Drama: El reggaetonero más olvidado de la actualidad (Sí, el que hizo esa vaina de “Quiere ver GAS o ver GOTAS”).

-  Pasabordo: Hacían pop latino. Luego quisieron imitar las pendejadas que hacían Alkilados y quedaron dañados de por vida.

-  Mike Bahía: Una especie de reggaetón tropical es lo que canta. No es nefasto y lo ignoraría… de no ser porque nos coló a la noviecita al evento tal cual como un combo 2x1. Que vaina.

-  Greeicy Rendón: Novia del sujeto anterior. Fue Chica Vampiro (Sí, ese programita insignificante de TV). Actriz y cantante (mejor que el novio, todo hay que decirlo).

-  Bandas UR: Sólo una sola, y no hubo más por ahí. ¿Les dio flojera, o qué?

-  Con la participación especial del Señor Toronjo, como relleno absurdo e innecesario. ¡Carajo!

Lastimosamente, las bandas UR relucieron menos que el año anterior. Triste por ellos...

Ese fue el resumen de las distintas atracciones de este festival. Y podría dejarlo hasta aquí. Pero no lo haré, porque quiero profundizar en cada momento de estas presentaciones tan diversas en tono, pero no en género. Así que, este es el juicio-relato traído para ustedes:

Respecto a Duina del Mar, sólo he de decir que tiene un rango vocal relativamente bueno. Podría explotarlo más, pero se limita en muchas ocasiones. El dueto que hace con Jiggy Drama es perverso… pero es, a su vez, de las cosas más rescatables del reggaetonero que más adelante tendría su propia presentación.

Pregunta Retórica: ¿Qué género coqueto canta esta señorita? ¡Oh! (Suspiro)

Y hablando del rey de Roma… ¡Oh, por todas pendejadas que hay en el mundo! Este hombre es un “genio”: Pretende “calentar” a su público con insinuaciones que no caben para ser de doble sentido: Eso quiere decir que esas dulces palabras y letras de sus olvidables canciones se podían malpensar de más de 4 maneras distintas (y no es un punto bueno en lo absoluto). El único mérito que se le puede dar es que en cierto punto quiso alejarse del reggaetón para emocionar al público con una mezcla electrónica que fue interesante… Pero eso duró sólo tres minutos y luego volvió con su “arte” urbano que desgraciadamente, duró demasiado.

No voy a colocar la música de este... hombre por aquí. Por nuestro propio bien (Ya saben qué pienso mucho en su salud mental... Lo mismo aplica para el dúo paisa y los tortolitos).

Tiene pinta de "nerd clásico", pero es todo lo contrario. Noten como se asegura de sentir que su masculinidad no se le ha caído aún (Sí, malpiensenlo de 4 maneras distintas)

Luego llegó el tiempo de relleno más insoportable e incomprendido (con justa causa) de todo el evento: La hora del Señor Toronjo. Para los iletrados como yo que no conocían este personaje en su máximo esplendor, voy a explicarlo de manera breve: Es una bebida gaseosa cuya mascota es un humano con cabeza de toronja dibujada con caras de todo tipo y que se lanzó como cantante de reggaetón. Sí, suena absurdo y patético, y en efecto así fue su presentación. 

Aquí hago una excepción: Quiero que sufran con la bebida mal copiada de la Quatro muajaja (Inserte risa malvada chafa por aquí).

Preparen su vergüenza ajena para ver esta indecencia

Por mucho, el peor momento del UR Festival en todas sus ediciones. ¡Por eso sigo tomando Quatro!

Con “joyas” del cuarto arte como Reggaetón-ton, Perreo Intenso y Sácalo; el product placement andante intentó que el público le siguiera el juego coreando las canciones. Y no lo logró, por fortuna. Tomen nota de lo siguiente: Este es el peor ejemplo de marketing a nivel local. Postobón cree que la totalidad de la infancia y la juventud colombiana le fascina escuchar “poesía urbana” y no se pone a pensar que con su publicidad está aportando a que existan más campañas descerebradas donde la música se vea degradada a ser sólo sintetizadores, autotune y bailecitos sexuales en su máximo esplendor. Más allá de que el show del Señor Toronjo y sus bailarines sea patético, traspasa fronteras hacia lo ridículo, lo insoportable, y lo insultable. Gracias, Mr. Grapefruit, aportas más a que exista contenido musical descerebrado y no a alternativas que valgan la pena. Lástima.

Con Tribu Baharú no me esperaba gran cosa, pero sorprendieron con su propuesta de fusión champetúa. No caen en hacer aquella champeta genérica difundida y payoleada hasta el cansancio por toda Colombia, sino que logran experimentar de una manera que recordaba un poco a Systema Solar, pero con un estilo menos reconocible. Aun así, van por buen camino y pueden lograr grandes cosas. Su frontman es extraño y chistoso, y su aspecto instrumental merece cierto reconocimiento. Triste que no fueran aplaudidos tanto como el que quiere ver GAS o ver GOTAS. Merecen ser más conocidos.

Están a años luz de ser sobresalientes, pero son talentosos y tienen esencia propia. No como otros por ahí

Pasabordo… que física pereza. Lo que alguna vez fue una banda de pop latino con porciones de tropipop inofensivo, se convirtió en un wannabe de grupos de despropósito actuales como Piso 21 o Alkilados. Al menos el sencillo que los lanzó a la fama mostraba parte de una era que ya era enterrada por todo el mundo y que ellos quisieron rescatar… Pareciera que se dieron por vencidos y decidieron tomar el camino fácil de seguir los pasos de los grupos de música que ya mencioné anteriormente, con vestigios del estilo tropical de Mike Bahía. Después de esto, decir que perdieron su identidad es una obviedad que ni viene al caso… porque creería que la perdieron hace ya bastantes años. Ver su interpretación en vivo sólo resulta gratificante para las groupies amantes del dueto paisa, porque les aseguro que no van a atraer mucho público nuevo en la actualidad. Ya el foco se fue a otros lados (lados mucho peores, por cierto).

Fanáticas obsesivas. Jóvenes amados. Música genérica de la actualidad. No valen la pena

El show de Mike con su invitada de lujo Greeicy fue un despropósito. Una presentación muy X que no resaltó mucho. No es insultante o pendejo como ciertas presentaciones anteriores, por fortuna. Así mismo, no es atractivo a nivel musical: Son líricas acerca de los temas más cotidianos posibles sin algún plus o detalle extra que las haga únicas más allá de mencionar su nombre o apellido dentro de la pieza musical. La parte instrumental es aceptable mientras no use sintetizadores funestos como en “Estar contigo”. Hasta podría decir que es aceptable, porque lo es.

Tantas oportunidades que tiene musicalmente, y elige el camino más jodidamente fácil... Como sea

No es un intérprete nefasto y tiene oportunidades para consolidarse como un buen representante a nivel nacional… El problema es que tiende a ser un reggaetonero sin valor agregado; el cual prefiere seguir siendo un X con el estilo que lleva, en vez de explorar nuevos horizontes respecto al cuarto arte. Es así de simple.

Con ustedes, Greeicy. Canta un poquito mejor que el novio. De resto, lo mismo de siempre.

Y en cuanto a Greeicy, sólo puedo decir que su esencia es una calca femenina de su novio con una voz ligeramente mejor y las mismas letras: amores, despedidas, felicidades, etc. El problema es falta de identidad, no falta de talento. Buscar nuevos géneros, nuevos temas para sus futuros sencillos, un estilo atractivo y bien formado. Evitar en lo que sea posible caer en la música pegajosa, sólo aplicable a rumbas genéricas o soundtrack de fondo. Aplica para ambos tortolitos, porque curiosamente los dos caen en las mismas cualidades y defectos. Realmente son el uno para el otro.

Una porción de diabetes visual para no desentonar :)

Con ellos, el amor manifestado con besos y una sobredosis de diabetes terminó el UR Festival del 2017. Una decepción frente a lo que realmente el evento pudo ofrecer en años anteriores. Se destinó un menor esfuerzo para brindar experiencias que realmente resultaran dignas de destacar, donde ni siquiera el humor bacano de Iván Marín o la extravagancia de Tribu Baharú contrarrestaron los puntos negativos del resto del evento. No mencioné los campeonatos deportivos porque no hay casi nada por criticar de estas actividades de competición.

Ah sí, otro factor similar al año pasado fue la demora para salir del campus. En serio, que espera tan fastidiosa jajaja.

Ahora sí. Hasta una próxima ocasión… Nos veremos con el análisis al Formas para perderse o I.D.E.A.S. (Ideas donde encontrarse a sí) de LosPetitFellas: Una sorpresa de las buenas…


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”