2.14.2018

SýntomiReseña: 13 – Blur (1999)

Sí, es día de San Valentín: ¡te lo restriegan en todos lados, y los tortolos no se hacen esperar!

¡Ahora han entrado a una nueva dimensión!

En caso de que no lo hayan notado, será 14 de Febrero el día que este artículo sea publicado. Resulta raro que hasta hace pocos años, una fecha bastante gringa haya tomado la fuerza que actualmente tiene en América Latina y sus alrededores. Pretenden que el amor se respire en el aire; que las parejas se alegren entre sí (en cualquier manera que se imaginen… ( ͡° ͜ʖ ͡°) )que los solteros revivan la nostalgia de alguna relación pasada; y que las redes sociales se llenen de noticias de farándula intrascendente donde l’amour ocupa cada jodido espacio en los medios.

Como sea, es inevitable. Pero se puede aprovechar para revisitar tornados sentimentales y emocionales que no cualquiera puede comprender. Así que, esta es la revisión breve a 13, el álbum más extraño de aquel grupo que brilló en la época dorada del britpop: Blur. Comencemos.

El cuarteto completo (1999)

Podría definir a Blur con una sola palabra: versatilidad. A pesar de nacer en una onda noventera de un género musical que tuvo rápida sepultura, lograron reinventarse con experimentos discográficos que le valió un reconocimiento más global. El grupo conformado por Damon Albarn (sí, una de las mentes detrás de Gorillaz), Graham Coxon, Alex James y Dave Rowntree; logró explorar terrenos notablemente diferentes a la zona de confort de la que partieron su carrera musical.

Así, en 1997 comenzó aquella etapa de su trayectoria con un disco homónimo que les daría popularidad en otros países, como Gringolandia, con hits que cumplieron las pretensiones del grupo de iniciar un nuevo comienzo. Después los conflictos en el grupo traerían creaciones incomprendidas como 13 en 1999, o como Think Tank del 2003, que supuso la separación temporal del grupo hasta hace unos pocos años, cuando decidieron volver al ruedo con un disco nuevo.

Hoy veremos 13 (Thirteen), desde un punto de vista conceptual. No habrá mucho detalle en el aspecto técnico o vocal, sino más bien en el contexto del disco y lo que cada canción podría transmitir. ¡Así que, vamos a dar un trip alrededor de las emociones de esta pieza!

13 (1999)
Pintura de Aceite hecha por Graham Coxon. Su nombre es "Apprentice"

Si, dije trip. Se alcanza a notar que la elaboración de este trabajo estuvo marcada por una fuerte influencia de alcohol y drogas, mezcladas a una trama depresiva que más adelante les detallaré.

Tender da el banderazo inicial con una letra muy placentera, que expresa las virtudes y lo grandioso que es el amor, en medio de unos acordes bastante melancólicos. Son siete minutos en los cuales no se puede evitar al menos tararear la susodicha, por lo constante que es. Se torna repetitiva hacia el final, pero no logra ser irritante y molesta (por fortuna). Más bien expresa el trance en el que la persona se encuentra cuando se está enamorado. Se nota muy artesanal, muy íntima, muy sincera. El enamoramiento en su máximo estado.

"Lord, I need to find, someone who can heal my mind"
Track 1: Tender. Versión hecha por Damon Albarn, Graham Coxon y Noel Gallagher en el 2013.

De un tajo, Bugman rompe aquel trance con una sintonía eléctrica imposible ignorar y que arroja al espectador en una cruda realidad: Una donde los problemas y las dificultades aquejan todo el tiempo. Algo que siempre existió, pero que el insulso amor te cegaba de ver. Y también, de manera inesperada, unas notas musicales que expresan confusión nos introducen a Coffee and TV, una forma más razonable de ver el mundo real tan jodido en el que todas las personas nos encontramos. El amor es la solución, puede mitigar la realidad… pero se hace ver tan lejano. A propósito, esta es de las mejores melodías que se pueden encontrar en todo el disco. Tiene unos detalles instrumentales increíbles.

Track 2: "Bugman"

Portada del Single de Coffee & TV. También creado por Graham Coxon.

"Take me away from this big bad world, and agree to marry me. So we could start over again"
Track 3: Coffee & TV

Con Swamp Song la cordura se pierde, la angustia se apodera de la música en medio de una fuerte dosis de estupefacientes. Suplicas enteras son exhaladas a cada 4 segundos. Despiertas de esa resaca, y 1992 toma lugar en un espacio donde el rompimiento es evidente, la tristeza es abundante y la realidad se ve peor que nunca. Luego se cae en B.L.U.R.E.M.I., que además de ser un dolor de cabeza psicológico para el individuo que está lejos de superar el desamor, puede ser una referencia extraña al ritmo que llevaría cierto grupo virtual en su álbum debut 2 años más tarde.

Track 4: Swamp Song

Track 5: 1992

Track 6: B.L.U.R.E.M.I.

Otro viajecito lleno de alucinación y media es Battle, una pelea con los enemil demonios que puedas tener dentro de tu mente, en un ambiente donde la soledad se juntó con la melancolía para darte continuos golpes en el estómago. Una exploración a los sueños es lo que representa Mellow Song, tratando de rememorar las vivencias y también intentando olvidar las emociones traídas por aquel amor finiquitado. Podría representar esa etapa de Negación en la que más de uno ha caído.

Track 7: Battle

Track 8: Mellow Song

El álbum continúa con Trailerpark, una pesadilla demasiado repetitiva en la que simplemente no hay sentido, no existe el raciocinio suficiente como para expresar qué es lo que ha ocurrido. Y Caramel resulta ser una embolia de más de siete minutos en la que otro viaje de alucinógenos se presenta como parte de una odisea interminable en la que el olvido quiere dominar. Aún con debilidad, se quieren enterrar los recuerdos. ¿Qué es lo qué sigue con Trimm Trabb? Exacto, MÁS JODIDAS drogas que suponen aceptar un poco la realidad en la que se vive. No se rechaza lo que sucede alrededor de todo. Con un conformismo incómodo, unos acordes bruscos, y la toxicidad dentro del cuerpo; se enfrenta a la realidad.

Track 9: Trailerpark

Track 10: Caramel

Track 11: Trimm Trabb

El punto cumbre es No Distance Left to Run, en la cual se representa la madurez de aceptar de una vez por todas que ese amor fresco y angelical plasmado en Tender, ya está totalmente muerto. Claro que existe tristeza, un dolor fuerte en el pecho, consecuencia de un desamor que realmente duele. Sin embargo, la valentía a la hora de dejar partir el pasado es lo que protagoniza esta melodía. No hay más que hacer: después de divagar con alucinaciones que no llevaron a ningún lado, además de una intoxicación física y mental que casi destruye el alma; la Aceptación llega para ser la voz de la razón.

Track 12: No Distance Left To Run.
Lloremos juntos... "I don't want to see you, cause I know the dreams that you keep is wearing me"

Y el disco cierra con Optigan 1, un suspiro de liberación, una melodía que luce antigua… pero que brinda esa bocanada de aire. Ya el corazón no está dolido, ni lastimado. Es placentero ver como una etapa se ha superado a lo largo de la vida, y como ese destino brilla para cada persona. Relajación, desestrés… La melancolía ha desaparecido.

...
Track 13: Optigan 1

Como hemos podido ver, 13 es extravagante… Demasiado extravagante. Es un recorrido por todas las fases de ese desamor, que llevan a las personas a abordar diversas dimensiones que, bien o mal, se han tenido que experimentar para llegar a asumir cuál es la realidad que está ocurriendo. Y respecto a las drogas y al alcohol, no dudo que una cantidad considerable de personas haya tomado el tren alucinógeno para escaparse de la melancolía y de un mundo real que cruelmente puede despedazar los sentimientos.

Aunque no apoyo el consumo, vale la pena mirar el trasfondo de este álbum. Damon Albarn había terminado una longeva relación amorosa con Justine Frischmann (vocalista de un grupo de britpop llamado Elastica), y esta situación provocó que el dolido vocalista de Blur se sumergiera en unas adicciones que sólo lograron dos cosas: extender el dolor del ya desgastado Damon, y tener material experimental y extravagante para elaborar un disco.

Con esta definición dada por cierto usuario de YouTube, terminó este artículo: “Una belleza fea”

Nos veremos la próxima ocasión con el último artículo antes del hiatus. Es posible que no haya columnas durante un buen tiempo, pero no se despeguen. ¡Hasta la otra!

¡Nos vemos!


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”