11.05.2022

One Hit Wonders en Español – Parte 4: Perfil Sospechoso

Casi dos años después de la última edición de esta serie, volvemos a visitar ciertos hitos musicales creados por intérpretes que alcanzaron la cima con aquel único éxito, para luego ser condenados al olvido, a una diminuta sección del gran conglomerado de historias que conforman el cuarto arte… Y que de vez en cuando, serán tema de conversación cuándo algún curioso realice la clásica pregunta: ¿Al final qué sucedió con el cantante de X?, siendo X algunas de los tesoros históricos que verán en el transcurso de este artículo.

 ¡Bienvenidos otra vez!

Las siguientes siete melodías tienen una alta probabilidad de ser calificadas como One Hit Wonders (visiten las pasadas secciones para revisar su significado), aunque puede existir la latente posibilidad de que, en algún nicho especializado, no lo sean. Pero en lo que respecta al ambiente y cultura en donde vivo, los autores de estas magnificencias son poco referenciados, o ya de paso, de nombre desconocido por gran número de gente. En tal punto, lo único que se preserva de forma digna es el nombre de la tonada, o al menos el ritmo que poseen. Sin más que agregar, demos inicio a este recorrido:

—Que se escapa de madrugada, para colarse por tu ventana

Cómplices es un dúo español formado a finales de los años 80, por María Monsonís y su pareja Teo Cardalba, quiénes manejan un estilo de pop-rock muy popular en su momento. El salto al reconocimiento internacional se daría con su sencillo insignia “Es por ti”, con la que conquistarían varios países en América Latina. No obstante, el éxito resultó efímero de manera inexplicable, considerando la calidad vocal y compositiva del dúo dinámico. Seguirían gozando de buena popularidad en España, pero fuera de su tierra natal no hay otra canción famosa de Cómplices que no sea esta.

¿Y que tal la canción? Bonita, poética y agradable al oído. La pieza trata acerca de los efectos que provoca el amor en una persona, sumado a una melodía en piano que evoca nostalgia. Hubiera sido interesante ver como más creaciones de Cómplices permeaban las tendencias de aquellos años, porque este adelanto dejó a varios esperando más de esta pareja.

—¡Qué noches aquellas, que no volverán!

De Venezuela para el mundo, tenemos a Roberto Antonio con su archiconocido hit titulado “Noches de Fantasía”, que probablemente fue bailado en varias discotecas desde la mejor época del merengue hasta la actualidad. Aunque no lo crean, el merengue no fue totalmente monopolizado por República Dominicana… Pero a diferencia de los dominicanos, parece que los venezolanos no lograron desarrollar la perdurabilidad de aquel género. Pasó con Natuscha, con Diveana y claramente con don Roberto.

Tenía mis dudas de incluirlo, sobre todo por otra canción llamada “Marejada” … pero esta no tuvo la misma suerte de la anterior canción de ser ampliamente reconocida. Por lo que aquí quedan esas noches de fantasía, caracterizadas por ser bastante pegajosas y bailables, contrastando con el sentido lírico enfocado en el reencuentro de unos amantes muchos años después de que tomaron distancia. Es una de esas obras en las que la tristeza se baila sin remordimiento alguno.

Al final, tampoco ayudó el declive que el merengue tuvo en el fin de siglo para que Roberto Antonio continuara escuchándose en las radios latinas. Ojalá pueda regresar a la cima con un éxito tan o más ingenioso que este.

—Son doce rosas que hablarán por mí

Pasamos de Roberto a Lorenzo, pero dejamos el Antonio intacto; para referirnos a una de las baladas más recordadas de aquellos tiernos años 80. Si bien, fue un intérprete que en toda la década generó una carrera prolífica en México; desafortunadamente sólo es recordado en el grueso de la población no mexicana por aquel clásico de nombre “Doce Rosas”, enfocado en la idea de pedir perdón y comenzar de nuevo al lado de una persona, después de alguna equivocación garrafal.

¿Adivinen qué sucedió? Éxito instantáneo, fama temporal y posterior olvido… La historia se repite hasta la saciedad, aunque parece que prefirió concentrarse en su carrera como compositor para otros cantantes, incluyendo a la agrupación de sus hermanas (Sparx). Intentó continuar con su discografía, pero ya no tuvo el mismo efecto fuera de su tierra natal. De todas maneras, fue bonito mientras duró… (Y espero que las doce rosas hayan servido también para que lo perdonaran. ¿O no?).

—Yo voy a darte por tu Bum-bum-bum, cuando te choco mami, Tum-tum-tum

Si lo hacemos en mi carro, hace brum-brum-brum

Ahora aterrizamos en el no tan distante 2011 con una lírica digna de un Nobel de Literatura, cortesía del intérprete estadounidense Fuego. “Una vaina loca” resultó ser el éxito del verano de aquel año, a pesar de contar con una letra bastante explícita y repetitiva hasta el cansancio, pero con un coro más o menos memorable que le permitía al público ignorar el significado de aquellas poéticas estrofas… Tan poéticas que nuestro cantante se desmaya si no repite el verbo “hacer” en dos versos seguidos y tan elegantes sobreexplotando las onomatopeyas que se le ocurran. Un genio incomprendido.

(Lyric Video de Unique Sound)

Poco tiempo después, lanzó una versión en colaboración con el exdeportista venezolano El Potro Alvarez, cuyo mayor mérito es decir lo mismo que Fuego, pero con dialecto y palabras diferentes. Eso sí, si no soportan el autotune, van a salir corriendo apenas empiecen a escuchar al Potro. Y muchos años después habría otra nueva versión junto con Manuel Turizo… y bueno, además de escuchar más efectos sintéticos en la voz del cantante original, creo que descubrí una nueva cura para el insomnio. Algo es algo, ¿No?

Después de la vaina loca que resulto ser esta maravilla, nunca volví a escuchar de algún otro super éxito propio de Fuego… Y menos mal, porque es un despropósito completo más allá de ser la música de fondo de un hotel costero. Lo peor es que en mi caso, la recordaba mejor de lo que resultó ser y antes no había caído en cuenta de este pedazo de composición. Obra Maestra. 100 de 10 sin duda.

—Véndela, véndela… O dile a su madre que me fabrique otra igualita

De vuelta con el merengue tenemos a Ramón Orlando, un artista dominicano que en su momento realizó un aporte significativo al merengue con su mega hit actualmente polémico: “Te compro tu novia”, el cual es una elaboración de ritmo sabroso y letra básica, aunque no precisamente por falta de inspiración, sino por el mismo estilo de la melodía. El tema central cae en la envidia hacia la mujer ajena, debido a su personalidad ideal, en términos de quién canta… A pesar de que parece ser una actitud común en el sexo femenino y masculino, es tachada de machista en la actualidad por catalogar a la fémina como un objeto para comprar y vender.

Sin ánimo de defenderla (porque si choca en los ámbitos actuales) ni descalificarla (por ser un producto de su época); sólo puedo insistir en que tiene detalles instrumentales llamativos (en vientos, sobre todo) … De hecho, Ramón destacaría como arreglista para cierta composición de Wilfrido Vargas (Volveré). Y después de esto, nada más ¿Cierto? Sí y no. Ya Ramón Orlando en solitario nunca regresó a lo más alto del éxito, pero una agrupación se asomaba hacia la cima de la popularidad con futuros clásicos del merengue como “El Venao” y “No hay pesos”, con este señor a la cabeza. ¿Final feliz o qué opinan?

—Y me sentí vagabundo, en otro mundo, un ser extraño, sin amor

El ejercicio de hacer esta clase de artículos resulta apasionante no sólo para aportarles contenido de interés a los lectores de estos párrafos, sino porque también permite aprender nuevos conceptos e historias acerca del cuarto arte. Y la historia detrás de “Buscando tus besos” resulta desconocida para el público en general, incluyéndome. Parece que originalmente fue una creación de Bordon-4, agrupación española de balada y rumba surgida en los años 70, y que adquirió gran popularidad en su país de origen con temas como “Que cara más bonita” y “Buscando tus besos”, las cuales fueron adaptadas en formato de merengue por algunos intérpretes dominicanos. La última mencionada fue la que llevo a la cima a Rubby Pérez.

(Vídeo de Jefferon Rojas)

Rubby ya era reconocido por su participación en la orquesta de Wilfrido Vargas… De hecho, los más atentos tendrán en mente que su voz estuvo encargada de darle vida a aquel clásico titulado “Volveré”. Sin embargo, en su carrera como solista sólo logró dejar la versión merenguera de la composición de los baladistas españoles como aquel tremendo hit internacional. ¿Y qué tal este cover? Bailable, melancólico y con letra pegajosa, acompañado de unos arreglos en vientos envidiables. Es lamentable que el alcance del resto de la discografía del señor Pérez no fuera amplio, pero por lo menos siguió cosechando éxitos en la República Dominicana. Profeta en su tierra, al menos.

—Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba, disfruta las cosas buenas que tiene la vida

Y como no podía ser de otra manera, finalizamos con otro merengue porque dentro de esta lista no bastó tener tres de ellos. Esta vez con el cantante July Mateo, conocido popularmente como Rasputín, quién le otorgó reconocimiento a la motivación hecha melodía: “Oye”, que desde 1984 no ha parado de sonar en las emisoras radiales de múltiples países.

Y pues… está bonita. No es que me agrade un montón, pero sería un ignorante si dudo de su alcance o su popularidad. Eso sí, peca de ser repetitiva a más no poder (más que todas las canciones antes listadas) y no ayuda el hecho de que se hayan encargado de gastarla tanto en los programas de radio, incluso llegando a ser molesta. Pero ahí queda en la historia del merengue dominicano; donde más allá del fallecimiento de don Rasputín, su obra trasciende a lo largo de las décadas.

Aquí finaliza esta lista de One Hit Wonders. Espero hayan disfrutado la lectura y los espero en el siguiente contenido. Sin nada más que agregar: ¡Suerte es que les digo, agonías!

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“Que alguien se apiade de mí, grité perdiendo el sentido

Y una enfermera se acercó a mi oreja y me dijo: "Tranquilo, Bobby, tranquilo"”

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