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9.23.2023

#EspecialesYaViene: 30 datos útiles por si quieres ir a un festival

Llega un nuevo festival cerca de dónde vives, y quizás no conozcas todos los trucos para sobrevivir a este evento. O si los conoces, de pronto tengas curiosidad por todas las pilatunas causadas por la organización o por factores externos. 

No te preocupes, con mucho cariño te presento 30 datos para entender y disfrutar un festival, sin fracasar en el intento. ¡Iniciemos!

1.  Las predicciones de clima se van a ir al diablo: Si el pronóstico es de día soleado, no dudes en que verás el diluvio universal; y si el pronóstico es de lluvia, te doy la bienvenida al desierto del Sahara.

2.  Lo más importante del atuendo es la comodidad que tengas con este. Si le das más importancia a otros aspectos, puedes terminar con una pulmonía severa o con el aspecto de un esquimal en el Amazonas.

3.  El barro (o lodo) va a originarse a raíz de miles de personas que van a caminar sobre el terreno en múltiples oportunidades. Si no te traes botas o unos impermeables para los pies, tus zapatos serán historia.

4.  Después de la pandemia, las entradas en físico son un mito. Y si tienes el capricho de tener una, alista más billetes para entregárselos a los organizadores.

5.  Si el festival es dentro de la ciudad, los parqueaderos van a estar a mil kilómetros del sitio. En caso de que sea fuera de la ciudad, los parqueaderos van a costar una millonada.

6.  Cuanto más te vayas acercando a la entrada del festival, los vendedores ambulantes van incrementando los precios de sus artículos como si se tratara de una hiperinflación en Argentina.

7.  Esta puede sonar muy obvia, pero ya tiene antecedentes: Si quieren presumir de sus entradas en redes sociales, tapen cualquier código de barras, QR, o tipo de carácter numérico que pueda ser falsificado.

No es mito, es anécdota.

8.  Por más de que prohíban la entrada de cualquier sustancia alucinógena, en el sitio podrás encontrar la yerba equivalente al Producto Interno Bruto de Jamaica.

9.  El nivel de creatividad se mide desde el momento en el que los asistentes del festival se entran a escondidas cualquier clase de objeto, desde una botella con agua hasta la cámara último modelo más pro que se puedan imaginar.

10. Cualquier festival que se respete, venderá alimentos y bebidas, mínimo, al triple de su precio original.

11. Los organizadores promocionarán el evento con una canción famosa, sin importar de que esta pertenezca a un grupo ya disuelto o incompleto, del que pudieron traer los pocos vestigios que le queden. Si, te hablo a ti, “Claudio Narea tocando Los Prisioneros”.

Es como lo que hacen los supermercados con la letra pequeña en las promociones...

12. Sea el festival que sea, siempre van a criticar los horarios publicados para cada artista.

13. El festival es sobresaliente siempre y cuando esté patrocinado por una marca de gaseosas, una marca de ropa, una marca de bebida alcohólica y un banco.

14. La tiquetera que se encarga de vender las entradas del festival va a cobrar sagradamente el servicio y la generación del tiquete por separado, a pesar de que supuestamente el servicio incluye la generación del tiquete.

15. Los grandes festivales siempre van a tener 3 tarimas o más. Y el recorrido para ir de la tarima principal a la secundaria es digna de una media maratón.

16. Por ley, siempre van a traer a un cantante o banda que no publica canciones nuevas hace más de cinco años; o que cuenta con un solo hit de gran éxito y el resto del repertorio totalmente desconocido.

17. El nivel de asquerosidad de un baño portátil incrementa de manera exponencial con el paso de las horas. Después de las 11 p.m., utilícenlos bajo su propio riesgo.

18. Siempre va a existir en un festival: una declaración de matrimonio, una riña o un globo para que el público juegue a gusto.

19. Son enormes las posibilidades de que un grupo selecto de asistentes en localidad general tengan mejor visibilidad y comodidad que casi todos los que compraron entradas preferenciales o VIP.

20. Se escuchará una bulla o aplausos estruendosos cada vez que un cantante de habla no hispana realiza el intento de hablar español.

21. Una banda no tan grande se va a hacer el espectáculo de su vida en el festival. Y un grupo musical de bastante fama y bagaje terminará decepcionando a los asistentes.

22. El personal de seguridad, los enviados de prensa y gente lo suficientemente famosa tiene una zona exclusiva en cada tarima. Y estos últimos, por lo menos, van a tener un indirectazo por parte de algún cantante, o terminan siendo retirados de esa zona exclusiva por los trabajadores de seguridad. Sea lo que sea, gente del público lo va a celebrar.

No olvidar a Fito en el Rock al Parque de 2019. Una indirecta muy directa a los de la zona exclusiva.

23. Si te sabes completamente todas las canciones interpretadas por más de un artista en el festival, déjame felicitarte por el nivel de fan conseguido y por la cantidad de ocio acumulada en tu vida.

24. Los artistas siempre tienen un temporizador en pantalla (casi siempre de color verde) para saber en tiempo real cuánto les queda de su presentación. Los únicos que tienen la posibilidad de mandarlo al diablo son los que cierran los festivales, que pueden seguir haciendo las delicias de chicos y grandes, siempre y cuando ellos lo deseen.

25. Si no llegas al festival como mínimo al mediodía, los centros de experiencia de los diferentes patrocinadores van a estar con filas que van desde los 30 minutos hasta las cuatro horas (siendo optimista).

26. Siempre que al evento le sucede un percance con algún cantante, o que se cambie el día o la hora de presentación de alguna banda, un desocupado saldrá debajo de una piedra a decir: “Ya llegó el nuevo Jamming Festival”, o en español: ¡Se avecina una estafa!

#ProhibidoOlvidar

27. ¿Ya te da fastidio pagarle más a la organización? Lástima, porque aún no te había mencionado el brazalete cashless, el cual es obligatorio para comprar productos dentro del festival, y que si quieres la devolución del dinero que no gastaste, te cobran el precio de dicho brazalete.

28. Ir en solitario te asegura menor complejidad a la hora de conseguir un buen puesto en cada tarima. Ir en grupo promete una experiencia más memorable y entretenida dentro del evento. No ir te asegura ahorrarte el dinero mientras en el futuro te lamentas por no ver a X cantante. Elige con sabiduría.

29. Si no andas con una batería portátil, cuida la batería restante de tu celular como si fuera tu vida. El riesgo de no hacerlo oscila entre no tomar más fotos o vídeos, y no poder regresar a tu casa.

30. El cantante o agrupación musical que inicie saludando a un país o ciudad diferente al que se está presentando, será burlado y repudiado por sus asistentes hasta su próximo concierto en dicha locación en la que podrá corregir ese pecado mortal. Escríbase, publíquese, socialícese y cúmplase.

¡Buen provecho!

Ahora y están preparados para gozar al máximo nivel cualquier festival que se avecine, o al menos, compartirle a sus amigos este listado mágico. ¡Nos vemos en una próxima oportunidad!

Página de Facebook: https://www.facebook.com/yaviene.todoasutiempo15

“Profunda indecisión de la que no salgo, imposible que me indiques todo lo que valgo”

10.02.2017

#URFestival2017 [Otro Egovistazo Especial... Especialmente Raro]

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Antes de empezar, quisiera que conocieran la siguiente información para tenerla en cuenta a lo largo de este artículo:

Mis prejuicios son pocos, respecto a la música que espero sentir y que finalmente experimento: Estoy abierto a recibir diferentes melodías y armonías por medio de mi sentido auditivo. No obstante, eso no impide que sea víctima de las altas expectativas (o como todo el mundo lo llama hoy: hype). Si ya he sido sorprendido por trabajos musicales aceptables, buenos, sobresalientes e incluso excelentes; un “nivel” de expectativa es creado… En caso de que futuras producciones del mismo tipo o del mismo autor se encuentren por debajo de aquel “nivel”, se forma un sesgo que puede hacer surgir una porción de subjetividad que "no favorezca mucho" al juicio que he de realizar.

#ImagenRecicladaDelAñoPasado. Recordando momentos del 2016.

Así que, teniendo claro esto, y con la objetividad en peligro (como muchas veces), demos inicio al análisis de este festival en su versión del 2017. ¡Vamos allá!


Como ya lo había mencionado en cierto artículo que elaboré hace un año, el UR Festival es un mega evento que toma lugar en cierto campus de cierta universidad ubicada en uno de los lugares más lejanos del norte de Bogotá. Traen juegos, eventos de diferentes patrocinadores, carritos de comida (foodtrucks para los pupis), además de una nómina de grupos y cantantes que presentan su música en la tarima principal del evento.

Este es el tema de hoy. Entonces, ¿Preparados?

Las maravillosas expectativas se encontraban en un nivel alto, debido a que el año anterior la calidad se hizo presente gracias a la variedad de géneros presentes en las bandas que se presentaron (salsa, rock alternativo, electrónica, hip hop, rap, por mencionar algunos); los distintos juegos con los que los asistentes contaron (muro de escalar, toro mecánico, bolos gigantes, carreras en costal, entre otros); y la presencia de medios de comunicación diferentes a las emisoras patrocinadoras como cierto canal juvenil con un programa llamado El Cuaderno… Sí, todo eso se llevó a cabo en el 2016.

Ahora ¿Qué sucedió este 2017?
PD: Casi todas las imagenes del artículo son de la autoría de los organizadores del URFestival. Mencionemos

Igual que el festival anterior, el día comenzó con la clásica carrera de 5K alrededor de la inmensa zona verde del campus (Sí, otra vez el mentado cross-country). No tuve la oportunidad de participar, pero el evento tuvo pocas diferencias a resaltar: Los participantes masculinos empezaron el recorrido y cuando faltaba poco para que el último del grupo terminara, comenzaron las participantes femeninas; camisetas distintas; horario más tarde… Realmente aspectos muy triviales que no modificaban tanto la experiencia.

¡Más y más cross-country en un 5K de esfuerzo, entusiasmo... y litros de sudor ajeno!

A continuación, se podían apreciar el conjunto de actividades existentes: Aún estaba un simulador de tiro con armas de gas y aire comprimido (que tenía su encanto, por supuesto). También volvían a aparecer las carreras de costales en un lugar donde muy pocas personas las podían presenciar (igual seguían siendo emocionantes). Sorprendía que se presentaran actividades nuevas traídas por los patrocinadores: Postobón con su bebida de toronja (que no quiero mencionar todavía) traía juegos de puntería para ganar pequeñas botellas de gaseosa; Livinn Bogotá traía la cuota fotográfica al evento, al ofrecer una piscina de pelotas bien improvisada para animar a los invitados a mostrar su faceta más fotogénica. Estos dos son los más destacables, realmente.

Varios stands que promocionaban grupos de la institución anfitriona o de sus particulares patrocinadores hicieron acto de presencia. Sin embargo, todavía me encontraba buscando juegos similares al jumping, al toro mecánico, a la lucha de sumos, a las peleas con guantes descomunales, o al muro de escalar que ofrecieran experiencia igual o más sorprendente que las del festival anterior. Y ¿A qué no adivinan? NO había nada de eso en este festival, que, al parecer tuvo una reducción de presupuesto cual reforma económica de país latinoamericano. Mal en todos los sentidos, y reducía las opciones de eventos en los cuales los asistentes deseaban participar.

El espacio se redujo, la nómina ofrecía menos variedad, habían pocos juegos... Y luego dicen que fue de los mejores eventos. ¿En serio?

Los carritos de comida (foodtrucks en idioma gringo) estuvieron como cada año: Variedad de alimentos, filas enormes y precios de distintos tipos (de lo baratísimo al mayor asalto económico).

En el entremés, y para mitigar mi reacción de insatisfacción, almorcé un burrito tal cual, como el año anterior, aguardando que la segunda mitad del evento donde las agrupaciones musicales salían a relucir, fuera al menos aceptable… Tampoco lo fue. Que munga (sí, como Recreo).

Encontré una buena imagen. Una representación infantil de mi decepción con el Festival

Bueno, pero antes de enfocarnos en la parte musical, quisiera resaltar la parte más resaltable del evento. Una que puedo resumir en dos palabras: Iván Marín. Por más fuera de lugar o infantil que a algunos les pueda parecer, el comediante pereirano terminó robándose el UR Festival en muchos sentidos: las risas, el entretenimiento, las situaciones hilarantes con una rutina que, aunque se encuentre lejos de sus mejores momentos, brindó una experiencia inolvidable a todos los presentes con los distintos temas que abordó en el stand up: Música, Fútbol, la época de estudiante. Empatía al límite y comedia con un buen grado de calidad. ¡Bien hecho!

Aplausos para este señor, que logró que en ese momento, no todo fuera tan insatisfactorio

¿Ahora sí, cómo resultó la segunda mitad del evento con las agrupaciones invitadas?… Desde el vamos, la nómina de cantantes era demasiado pretenciosa y no muy prometedora. No sé si fu provocado por la supuesta reducción del presupuesto, o por el absurdo patrocinio que tuvieron con La Mega… sí, aunque no lo crean, sucedió. El patrocinio hecho por la emisora digna de perreo intenso y artistitas de medio pelo favorita de la juventud colombiana pudo traer la calidad cuestionable a la tarima del festival.

Sí, esto era lo que prometía el evento de tal magnitud. Hacerse bolita era lo más razonable

Y entre la nómina, están las siguientes alegrías

Reproduzcan este vídeo de Alf mientras leen la siguiente lista de viñetas

-  Duina del Mar: Una señorita que aún hoy, no sé qué género canta

-  Tribu Baharú: La champeta más excéntrica del universo. Otra presentación rescatable

-  Jiggy Drama: El reggaetonero más olvidado de la actualidad (Sí, el que hizo esa vaina de “Quiere ver GAS o ver GOTAS”).

-  Pasabordo: Hacían pop latino. Luego quisieron imitar las pendejadas que hacían Alkilados y quedaron dañados de por vida.

-  Mike Bahía: Una especie de reggaetón tropical es lo que canta. No es nefasto y lo ignoraría… de no ser porque nos coló a la noviecita al evento tal cual como un combo 2x1. Que vaina.

-  Greeicy Rendón: Novia del sujeto anterior. Fue Chica Vampiro (Sí, ese programita insignificante de TV). Actriz y cantante (mejor que el novio, todo hay que decirlo).

-  Bandas UR: Sólo una sola, y no hubo más por ahí. ¿Les dio flojera, o qué?

-  Con la participación especial del Señor Toronjo, como relleno absurdo e innecesario. ¡Carajo!

Lastimosamente, las bandas UR relucieron menos que el año anterior. Triste por ellos...

Ese fue el resumen de las distintas atracciones de este festival. Y podría dejarlo hasta aquí. Pero no lo haré, porque quiero profundizar en cada momento de estas presentaciones tan diversas en tono, pero no en género. Así que, este es el juicio-relato traído para ustedes:

Respecto a Duina del Mar, sólo he de decir que tiene un rango vocal relativamente bueno. Podría explotarlo más, pero se limita en muchas ocasiones. El dueto que hace con Jiggy Drama es perverso… pero es, a su vez, de las cosas más rescatables del reggaetonero que más adelante tendría su propia presentación.

Pregunta Retórica: ¿Qué género coqueto canta esta señorita? ¡Oh! (Suspiro)

Y hablando del rey de Roma… ¡Oh, por todas pendejadas que hay en el mundo! Este hombre es un “genio”: Pretende “calentar” a su público con insinuaciones que no caben para ser de doble sentido: Eso quiere decir que esas dulces palabras y letras de sus olvidables canciones se podían malpensar de más de 4 maneras distintas (y no es un punto bueno en lo absoluto). El único mérito que se le puede dar es que en cierto punto quiso alejarse del reggaetón para emocionar al público con una mezcla electrónica que fue interesante… Pero eso duró sólo tres minutos y luego volvió con su “arte” urbano que desgraciadamente, duró demasiado.

No voy a colocar la música de este... hombre por aquí. Por nuestro propio bien (Ya saben qué pienso mucho en su salud mental... Lo mismo aplica para el dúo paisa y los tortolitos).

Tiene pinta de "nerd clásico", pero es todo lo contrario. Noten como se asegura de sentir que su masculinidad no se le ha caído aún (Sí, malpiensenlo de 4 maneras distintas)

Luego llegó el tiempo de relleno más insoportable e incomprendido (con justa causa) de todo el evento: La hora del Señor Toronjo. Para los iletrados como yo que no conocían este personaje en su máximo esplendor, voy a explicarlo de manera breve: Es una bebida gaseosa cuya mascota es un humano con cabeza de toronja dibujada con caras de todo tipo y que se lanzó como cantante de reggaetón. Sí, suena absurdo y patético, y en efecto así fue su presentación. 

Aquí hago una excepción: Quiero que sufran con la bebida mal copiada de la Quatro muajaja (Inserte risa malvada chafa por aquí).

Preparen su vergüenza ajena para ver esta indecencia

Por mucho, el peor momento del UR Festival en todas sus ediciones. ¡Por eso sigo tomando Quatro!

Con “joyas” del cuarto arte como Reggaetón-ton, Perreo Intenso y Sácalo; el product placement andante intentó que el público le siguiera el juego coreando las canciones. Y no lo logró, por fortuna. Tomen nota de lo siguiente: Este es el peor ejemplo de marketing a nivel local. Postobón cree que la totalidad de la infancia y la juventud colombiana le fascina escuchar “poesía urbana” y no se pone a pensar que con su publicidad está aportando a que existan más campañas descerebradas donde la música se vea degradada a ser sólo sintetizadores, autotune y bailecitos sexuales en su máximo esplendor. Más allá de que el show del Señor Toronjo y sus bailarines sea patético, traspasa fronteras hacia lo ridículo, lo insoportable, y lo insultable. Gracias, Mr. Grapefruit, aportas más a que exista contenido musical descerebrado y no a alternativas que valgan la pena. Lástima.

Con Tribu Baharú no me esperaba gran cosa, pero sorprendieron con su propuesta de fusión champetúa. No caen en hacer aquella champeta genérica difundida y payoleada hasta el cansancio por toda Colombia, sino que logran experimentar de una manera que recordaba un poco a Systema Solar, pero con un estilo menos reconocible. Aun así, van por buen camino y pueden lograr grandes cosas. Su frontman es extraño y chistoso, y su aspecto instrumental merece cierto reconocimiento. Triste que no fueran aplaudidos tanto como el que quiere ver GAS o ver GOTAS. Merecen ser más conocidos.

Están a años luz de ser sobresalientes, pero son talentosos y tienen esencia propia. No como otros por ahí

Pasabordo… que física pereza. Lo que alguna vez fue una banda de pop latino con porciones de tropipop inofensivo, se convirtió en un wannabe de grupos de despropósito actuales como Piso 21 o Alkilados. Al menos el sencillo que los lanzó a la fama mostraba parte de una era que ya era enterrada por todo el mundo y que ellos quisieron rescatar… Pareciera que se dieron por vencidos y decidieron tomar el camino fácil de seguir los pasos de los grupos de música que ya mencioné anteriormente, con vestigios del estilo tropical de Mike Bahía. Después de esto, decir que perdieron su identidad es una obviedad que ni viene al caso… porque creería que la perdieron hace ya bastantes años. Ver su interpretación en vivo sólo resulta gratificante para las groupies amantes del dueto paisa, porque les aseguro que no van a atraer mucho público nuevo en la actualidad. Ya el foco se fue a otros lados (lados mucho peores, por cierto).

Fanáticas obsesivas. Jóvenes amados. Música genérica de la actualidad. No valen la pena

El show de Mike con su invitada de lujo Greeicy fue un despropósito. Una presentación muy X que no resaltó mucho. No es insultante o pendejo como ciertas presentaciones anteriores, por fortuna. Así mismo, no es atractivo a nivel musical: Son líricas acerca de los temas más cotidianos posibles sin algún plus o detalle extra que las haga únicas más allá de mencionar su nombre o apellido dentro de la pieza musical. La parte instrumental es aceptable mientras no use sintetizadores funestos como en “Estar contigo”. Hasta podría decir que es aceptable, porque lo es.

Tantas oportunidades que tiene musicalmente, y elige el camino más jodidamente fácil... Como sea

No es un intérprete nefasto y tiene oportunidades para consolidarse como un buen representante a nivel nacional… El problema es que tiende a ser un reggaetonero sin valor agregado; el cual prefiere seguir siendo un X con el estilo que lleva, en vez de explorar nuevos horizontes respecto al cuarto arte. Es así de simple.

Con ustedes, Greeicy. Canta un poquito mejor que el novio. De resto, lo mismo de siempre.

Y en cuanto a Greeicy, sólo puedo decir que su esencia es una calca femenina de su novio con una voz ligeramente mejor y las mismas letras: amores, despedidas, felicidades, etc. El problema es falta de identidad, no falta de talento. Buscar nuevos géneros, nuevos temas para sus futuros sencillos, un estilo atractivo y bien formado. Evitar en lo que sea posible caer en la música pegajosa, sólo aplicable a rumbas genéricas o soundtrack de fondo. Aplica para ambos tortolitos, porque curiosamente los dos caen en las mismas cualidades y defectos. Realmente son el uno para el otro.

Una porción de diabetes visual para no desentonar :)

Con ellos, el amor manifestado con besos y una sobredosis de diabetes terminó el UR Festival del 2017. Una decepción frente a lo que realmente el evento pudo ofrecer en años anteriores. Se destinó un menor esfuerzo para brindar experiencias que realmente resultaran dignas de destacar, donde ni siquiera el humor bacano de Iván Marín o la extravagancia de Tribu Baharú contrarrestaron los puntos negativos del resto del evento. No mencioné los campeonatos deportivos porque no hay casi nada por criticar de estas actividades de competición.

Ah sí, otro factor similar al año pasado fue la demora para salir del campus. En serio, que espera tan fastidiosa jajaja.

Ahora sí. Hasta una próxima ocasión… Nos veremos con el análisis al Formas para perderse o I.D.E.A.S. (Ideas donde encontrarse a sí) de LosPetitFellas: Una sorpresa de las buenas…


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”

9.15.2017

Anuncio acerca del Hiatus, Eventos Varios y Nuevo PC

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio!

Este espacio microscópico del mes de Septiembre de 2017 será llenado con unos cuantos anuncios y anécdotas de diferente tipo. Así que, disfruten leyendo lo que le ha pasado al autor de este espacio durante las últimas 5 semanas y media.

Primero que todo, el tema más incómodo que hay que tratar es el del hiatus, o mejor llamado: ¿Por qué demonios no ha existido un artículo en más de 1 mes sin excusa o aviso alguno? Bien, si han leído en las redes sociales de “Ya Viene”, han podido notar que el tema universitario y toda la carga en general me tiene ocupado y bastante agotado, por no decir mucho más.

Invasión de cargas, porqués y cositas varias...

No es que esté en una difícil situación de la vida o en una etapa complicada de tristezas o depresión (Ja, decir eso sería una vil mentira), sino que simplemente la cantidad de compromisos que he tenido me han dejado en un estado de poca inspiración creativa para crear mis artículos característicos. Tanto así que prefiero desahogarme con jueguitos de medio pelo como el Zuma Deluxe, en el que no pasó más allá de un nivel por equivocaciones pendejas.

Total, de esa forma han transcurrido estas cinco semanas referentes al blog. Sin embargo, deseo que el regreso esté cerca, que por mucho sea antes de finalizar Septiembre; de lo contrario considero que sería una falta de respeto hacia todos los que han seguido mi trabajo durante los casi 2 años y medio que tiene el proyecto. (Como sea, igual lo más probable es que incumpla las palabras que acabo de escribir, mientras ustedes contemplan mi dedo medio como muestra de mi adorable y estúpida gratitud. Como sea, no deseo incumplir con el contenido… ¡Así que ya no hay dedo medio! ¡Yey!).

Por si preguntan, haré todo lo posible para salvar la patria... Digo, papa :o

Por otro lado, están los ¿muchos? eventos que voy a presenciar en la próxima semana: Tenemos nuevamente un UR Festival que delata la institución universitaria en la cual me alegro por estudiar, además de dar impresiones renovadas y diferentes a los aires variados del año pasado. Luego está el concierto de lanzamiento de aquel nuevo álbum de LosPetitFellas estrenado el pasado 8 de Septiembre: Formas para perderse o I.D.E.A.S. (Ideas donde encontrarse a sí) …Una pieza del cuarto arte que cautiva desde sus 3 primeros tracks hacia adelante, con singularidades totalmente atractivas. Y sí tengo suerte, probablemente pueda asistir a una de las últimas funciones de Sep7imo Día, aquel espectáculo donde Cirque du Soleil y Soda Stereo trabajan codo a codo para entregar una manifestación artística que provoca altas expectativas (Aunque lo que digo, no es algo seguro todavía).

Una recomendada del nuevo álbum de los Fellas: "La Cita". Allí arriba a la derecha de la página les deje otra recomendación de música...

Son distintos espacios que voy a tener el gusto de reseñar, basado en la experiencia, la calidad, lo que se esperó y lo que al final se obtuvo. Procurar la objetividad, pero sin dejar de lado ciertos microdetalles subjetivos que pueden hacer al artículo más propio, de alguna manera (¡Y pues, espero que puedan disfrutarlos!).

Y último, mas no menos importante, está el hecho de que la frustración latente se ha terminado por completo. Ya no perderé las ideas en un apagón repentino de computador viejo, porque tengo un nuevo equipo para hacer mis clásicas reseñas… y quien quita que en un futuro medio empiece a hacer contenido audiovisual relacionado: Lo que pueda ir saliendo.

Ya casi estoy de vuelta, baby. Oh, yeah ( ͡° ͜ʖ ͡°)

Esto sería todo por el día de hoy. Espero pueda regresar lo más pronto posible con nuevo contenido y con la síntesis de los eventos que anteriormente mencioné de manera básica. ¡Nos vemos!


“Ahora el fin marca un nuevo inicio”

10.04.2016

#URFestival2016 – [Egovistazo Edición Premium]

¡Ahora han entrado a un nuevo inicio! (El autor está de ocioso publicando artículos)

Buenas las tengan (y mejor las pasen) … Espero que la estén pasando muy bien en esta primera semana de Octubre, con Halloween acercándose y un fin de año a la vuelta de la esquina. El siguiente será un Egovistazo Especial (en todo sentido) a uno de los mejores eventos que tuve la oportunidad de presenciar en este año que está a punto de acabarse.

Se trata del UR Festival; que por si no lo saben, es un mega evento que se realiza anualmente en la Universidad del Rosario, en específico en el campus de la institución que se ubica en un lugar demasiado retirado de la ciudad de Bogotá. Trae juegos y entretenimiento para todos los estudiantes de la ya mentada universidad, además de invitados de otros lugares que tuvieron la fortuna de ingresar por aquí.

Poster promocional del Festival. Apoyaban emisoras como Los 40 Principales y Radioacktiva

A continuación, una descripción muy general del evento que sucedió el pasado 23 de Septiembre

Todo comenzó para los que madrugan a las 7:30 am (y no, al que madruga no le ayudaron en esta ocasión) cuando varios deportistas se prepararon para una competencia que tuvo lugar en el Campus mucho antes de que las personas normales llegaran: Una carrera de casi 5 Kilómetros sobre pasto (También llamado cross-country. ¡Qué dolor!) en la que competí con mucha dedicación… pero terminé con casi nada de respiración.  

Cross-country. Fue una actividad demasiado agotadora (experiencia propia)

¿Qué posición ocupe en la carrera? Bueno, la verdad es que el cuarto y el último reciben el mismo premio (una medalla), así que sin importar las más de 300 personas que pasaron la meta antes que yo… puedo decir con mucho orgullo: ¡Ocupe el 4° lugar (que orgullo jajaja)!

Después de ese preludio, comenzó el verdadero festival con todos los eventos que ofrecían los patrocinadores (o dueños de las carpas) que en su mayoría pretendían promocionar sus productos de una manera bastante entretenida: Pastelazo, Tiro al blanco, Tocar algún instrumento, Peleas con guantes descomunales, Bolos gigantes (Una buena venganza es pegarle a la persona predilecta disfrazada de pino), Peleas en trajes de simulación de sumo…de sumos borrachos (mareante de verdad), entre otras maravillas. 

El toro mecánico: para saltar, menearse y luego caer rendido

Sin embargo, de todo esto puedo destacar: un toro mecánico (un verdadero tour para valientes); unos trampolines gigantes (en donde dar una vuelta era una hazaña reconocida por el Comité de Juegos Olímpicos); y unas carreras de costal* que por alguna razón se convirtió en un juego de saltar la cuerda (no me pregunten, sólo sigan leyendo =D).
*Costal: Una especie de bolsa que luce como un saco grande de tela fuerte y rasposa.

Quieren venganza. Tómala!!!! La universidad no se hace responsable por daño a pinos con cara de humanos >:D

El siguiente clip es del programa “El Cuaderno”, en donde se ve al conductor (Sergio Rodríguez) interactuando con diversas personas durante el festival. Y si lo preguntan, tuve la “dicha” de aparecer en el programa (espero que adivinen donde estoy). De Checho, simplemente puedo decir que es como el amigo bacano que a pesar de que en cierto modo es un aprovechado, sigue teniendo carisma.

Ojalá adivinen donde estoy... Y hablando de Checho, el hombre jode mucho (en el buen sentido)

Los juegos anteriormente mencionados ocuparon el protagonismo en la mañana y en la primera mitad de la tarde del viernes. Después de eso, los presentes en el festival estaban hambrientos (incluyéndome) y tuvieron a disposición más de 20 foodtrucks* para nutrirse de la comida más saludable y buena para la… ¿A quién quiero engañar? ¡Comida rápida y chatarra a más no poder!
*Foodtrucks: Carros de venta de comida (Más que todo, comida rápida)

El cielo azul, luego gris. No llovió, luego se despejó. Y al final, la noche llegó

Eso sí, también estaba la cafetería de la Universidad que daba almuerzos normales (como de costumbre) y era una buena alternativa frente a la lluvia de comida rápida que se podía encontrar. Si preguntan por mí, me comí un burrito demasiado delicioso (¡Soy chatarra!), aunque hubiera preferido comer una bandeja paisa* que lastimosamente ya se había agotado en la ya mencionada cafetería.
*Bandeja Paisa: Comida típica colombiana. Trae arroz, frijol, carne molida, chorizo, plátano, aguacate, huevo, arepa, entre otras adiciones

Después de hablar del placer más placentero (¡No me digas!) de la vida, comenzó por así decirlo la “Segunda Parte” del Festival. Esta se componía de un concierto con diversos grupos y/o cantantes que pretendían animar la tarde y noche de ese día, hasta algunas veces poner a saltar y cantar a todos los invitados con diversos géneros musicales.

Este fue el Line-Up del año pasado. Fue bueno, pero le faltó variedad en cierto modo

A diferencia del evento del año pasado (no fue malo, pero…), que fue en cierto modo bastante romántico y utópico para un festival (Manuel Medrano, Juan Pablo Vega, Salo de “Wamba”), el 2016 nos ofreció una variedad impresionante respecto a géneros musicales dentro del concierto y el performance de cada agrupación. Los tiempos de espera entre una y otra banda no fueron muy largos, y la desesperación no alcanzó a invadir el pensamiento de los presentes.

Aproximadamente a la 1:30 pm comenzó a tocar Mariett, un grupo de música alternativa originario de la misma Universidad, que empezó a convocar a diversos invitados durante el comienzo de la tarde. Tuvieron su momento y son una banda prometedora, a pesar de que siento que no demostraron por completo su talento en vivo.


Algo más rockero se impuso sobre el escenario. Llegaba Árbol de Ojos con una propuesta algo más fuerte, pero que no dejaba de ser disfrutable. Difundidos a través de Radioacktiva, la única emisora de rock en Colombia, se dieron a conocer como un grupo que también integraría la propuesta alternativa que seguían otras bandas más populares. Aún no han dado el 100% en su desempeño, pero considero que vale la pena oír los trabajos que ya han realizado.


Todo cambio, y la siguiente orquesta fue el punto de quiebre que marcaría la diferencia entre este Festival y los de los años pasados. En tarima, La 33 se imponía como la cuota salsera del evento y empezaban a interpretar melodías demasiado bailables con la esencia bogotana que los caracterizaba. Un show espectacular en vivo, y una oportunidad para que los “ringletes” se movieran al ritmo de Soledad, Bye Bye o La Pantera Mambo.


Una sorpresa de deleite fue la que llenó el escenario luego de que La 33 se despidiera. Había llegado Bako, quien ya se había presentado el año pasado con su grupo The Mills; y que ahora venía a mostrar toda su capacidad como solista a través de covers con alta calidad interpretativa, además de presentar su trabajo discográfico que se desenvolvía en una especie de indie rock. Un cantante que es digno de admirar.


Continuó un grupo rosarista con mucho carisma llamado Diez Cabezas, que se lanzaron al ruedo con interpretaciones originales y covers de salsa con un estilo más oscuro, pero que no dejaba ser impresionante sobre la tarima del festival. Amados por unos, odiados por otros; pero a toda costa, llamaron la atención del público presente.


Las 3 últimas presentaciones lograron quedarse guardadas en los recuerdos de los asistentes al festival, por los grandes momentos que a través de la música lograron crear. La primera de ellas la lidero TELEBIT, una de las mejores bandas de rock del medio alternativo en Colombia. Antes del evento no conocía su trayectoria, ni sus canciones… No obstante, su desempeño en vivo y la potencia que mostraron al interpretar melodías con mensajes simples y a la vez particulares hicieron que me interesara más por ellos desde aquel día.



Una nave espacial aterrizó, y La Tostadora hacía acto de presencia para animar la noche que llegaba al campus por medio de una dosis considerable de música electrónica en toda regla. Aunque cierta parte del estilo del dúo dinámico no me atrae mucho, debo decir que son una promesa de la música nacional que da variedad a lo que hemos podido ver en los últimos años (la electrónica es un género poco tocado por bandas). Para concluir, su presentación fue ciertamente memorable.

La versión en vivo es mucho más orgásmica

Ya era hora de cerrar el UR Festival, y los encargados de hacerlo ya habían aparecido el año anterior bajo unas condiciones más difíciles (un tiempo lluvioso que no tuvo piedad). Esta vez fue diferente, y el clima nocturno le jugó a favor.

LosPetitFellas es un grupo de rap, hip hop, soul, funk y un tanto de rock que conocí el año anterior en una presentación en vivo, y exploré tanto acerca de ellos que logré concluir en cierto instante que eran la mejor propuesta alternativa del momento. Por ahora, sigo opinando lo mismo; además de que el show de este año fue impresionante. No habían sacado disco nuevo, contaban con las mismas canciones, pero esta vez variaron respecto a interpretar piezas memorables que no se han dado a conocer demasiado…y les funcionó.


Live Session

La presentación en vivo demostró la calidad instrumental, el carisma/la esencia del grupo y la razón del porqué son tan apreciados en el medio de música independiente del país. En mi caso, canté todas las canciones (Porque sí, me las aprendí todas completas) y me sumergí en una onda de euforia intensa en la que lo único que importaba era corear a grito entero las melodías de la banda en cuestión. Algo inolvidable.

¡El club de la resistencia!

Y así acabó todo. El evento finalizó a las 9:10 pm y la demora en salir del campus fue muy grande. Este fue un resumen sustancial de todo lo que sucedió bajo una perspectiva general. Nos veremos en una próxima ocasión con un tema menos subjetivo


“Ahora el fin marca otro inicio”