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9.13.2025

#Especial10Años – Festival Cordillera 2025

Casi finalizando el mes de abril de 2015, con la intención de expresar opiniones sobre diferentes temas (en su mayoría, relacionadas a la música) se aperturó este bonito espacio. Una página web que inicié recién entrado a la universidad, y que aún en la actualidad de posgrados y carga laboral, he sostenido con contenido de todo tipo: Desde reseñas de discos, pasando por revisión de festivales, análisis de fenómenos, comentarios de actualidad e incluso columnas de contenido que no se relaciona tanto con la música; donde han quedado opiniones, críticas y juicios que espero hayan entretenido a más de uno en esta década.

Por estos 10 años le debo un inmenso agradecimiento a mi familia y a mis amigos que me han acompañado en este camino y que han apoyado este proyecto con sus ideas y visualizaciones. Y por supuesto, a todas esas bandas, cantantes y creadores de contenido que han inspirado las letras de esta página. Así fue esta primera década, y no dudo que sea así en el tiempo que siga. ¡Por más años de música y letras en este espacio, siempre bienvenidos a Ya viene… Todo a su Tiempo!

A modo de celebrar esta década, vamos con las 10 presentaciones recomendadas para vivir el Festival Cordillera de este año: Un merecido homenaje a los sonidos latinos y/o antiguos; además del regreso de grandes íconos de la música. Sí, sólo 10 (+ algunos adicionales), por lo que va a ser difícil decidir cuál dejar por fuera de este listado.

1.  Los Bunkers (en modo desconectado)

Será una de las pocas veces en la que este grupo chileno tenga presentación en Colombia, y aún más valioso, presentando sus éxitos en una modalidad diferente a la habitual. Nada de instrumentos con corriente eléctrica, para pasar al uso de elementos más tradicionales, donde el micrófono será el único implemento con el que se rompa la regla. Una buena oportunidad para que los menos conocedores se enamoren de este espectáculo.

2.  Serú Girán (con Pedro y sin Charly)

Una leyenda del rock argentino regresa, aunque sin dos de sus miembros claves (uno semiretirado y otro fallecido). Influenciaron el estilo de quienes llegarían en el futuro, y experimentaron de una manera en la que no muchas personas comprendieron la movida. Una oda a la nostalgia, y una buena oportunidad para adentrarse en los pilares de la música sudamericana.

3.  Rubén Blades (con la Big Band de Roberto Delgado)

Aunque si de leyendas hablamos, no podemos obviar a una de las eminencias vivas de la salsa, la cual regresa a Colombia con el formato de Big Band que últimamente ha manejado junto a la orquesta de Roberto Delgado, variando la fórmula tradicional con la que se crearon aquellos clásicos creados por Rubén en su tiempo. Otro de los imperdibles, que mantiene el honor de haber pertenecido a esa dupla titular del disco de salsa más vendido de la historia.

4.  Illya Kuryaki and the Valderramas

Por Dios… La idea de un segundo reencuentro de Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur era tan atípica como anecdótica. Pero la ilusión se convirtió en realidad a inicios de este año, y el festival no desaprovechó la oportunidad para darle un “Last Dance” en Colombia a esta banda legendaria del funk y rap argentino, fuente de inspiración para varias de las propuestas del trap local. En lo personal, se terminan nueve años de espera para ver un espectáculo del dúo, luego que a la vez del 2016 no logré asistir por aún no tener la mayoría de edad. Irreverencia, nostalgia y sonidos que revolucionan la cabeza en una sola presentación.

5.  Miguel Bosé

Balada española en todo su esplendor. Un artista también legendario que ha marcado generaciones con sus composiciones que oscilan entre lo romántico, lo sensual e incluso lo social. Revivir clásicos como Amante Bandido o Morena Mía me hacen pedir insistentemente al festival la presencia de otros baladistas reconocidos de la península ibérica, como al señor Sanz.

6.  Fito Páez – Carlos Vives

Puede que sea un poquito de trampa ponerlos a ambos en la misma posición, pero tienen en común una colaboración llamada Babel, en donde cada uno muestra como se adapta al estilo del otro. Fito es un símbolo de toda una generación en el rock argentino, particularmente por medio de sus historias que abordan la cotidianidad de una sociedad marcada por el amor, los desafíos, las aventuras, las traiciones o las injusticas. Y Carlos es un optimista que con su mezcla de vallenato y rock logró trascender entre diferentes camadas de artistas que lo tomaron como inspiración, y que continuaron ese legado tropical que se extendió más allá de las fronteras colombianas.


7.  Crudo Means Raw

El auténtico Fercho, dueño de un estilo callejero, sexy y decidido, ha logrado ganarse su reconocimiento a pulso mediante composiciones que se han posicionado en los nichos especializados. No llega al grado de leyenda, pero entrega una propuesta coqueta que debería ser admirada por incluso más seguidores de los que ya tiene.

8.  UB40

Ali Campbell retoma la intención de visitar Colombia después del desastre que resultó ser el Jamming Festival. A pesar de que su otro integrante, Astro, haya fallecido pocos años atrás; siempre será llamativo volver a escuchar los covers por los que la banda británica se ganó su fama. A pesar de que el origen de la agrupación sea lejano al concepto en el que se enfoca el festival, su sonido rememora a una Jamaica más cercana a los sonidos del continente, más allá de la barrera idiomática.

9.  Los Caligaris – Los Auténticos Decadentes

Dos historias diferentes, pero unidas no solamente por una nacionalidad, sino por ese particular desvarío que los asemeja en varias de sus composiciones. De generaciones diferentes, primero surgieron los Decadentes con una propuesta más rockera conforme al final de los 80’s e inicios de los 90’s; y después aparecen los Caligaris a finales de los 90’s con un ska más contestatario y un estilo circense más marcado. Ambos grupos, a su manera, traen alegría y descontrol al público que vieron crecer. Así mismo, por más de que el momento sea difícil, ahí van a estar ambos combos para traer esa alegría que muchas veces nos es negada.


10. Belanova

Electropop a su más alto nivel… Con influencias que oscilan desde el rock hasta el house francés, fueron considerados la voz de una generación en su momento. Es otro de esos grupos imperdibles por el mero hecho de que no se aparecen mucho por estos lados, siendo su última visita por allá en el 2011. Una oportunidad para recordar épocas más simples.

Bonus: Orishas

A lo cubano, nací Orishas. Hip hop made in Cuba, mostrando la experticia musical a la que puede llegar una banda latinoamericana por medio de las diferentes mezclas posibles. La identidad y la critica social son esos temas insignia que son sello inamovible de la banda. Música para pensar, para cantar, para bailar e incluso para saltar.

Eso sí, más allá de las diez antes mencionadas, hay una variedad de artistas impresionantes que no se pueden perder, ya sea en este festival o en un futuro concierto. Por lo que dejen en sus comentarios cuál es su recomendado y qué es lo que más ansían ver en esa presentación.

Por cierto, esta celebración aún no termina. Este sólo es el inicio. ¡Atentos a lo que viene!

¡Muy buenas noches, y que comience una nueva década de bastante éxito!

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“Noche luminosa, melodía misteriosa…”

5.28.2023

Egovistazo #19: El amor después del amor (Serie de 2023)

Mi gusto por las novelas biográficas oscila entre lo diminuto y lo nulo, y resulta aún más acentuado con la gran exposición que la televisión nacional ha dado a las vidas de diversos íconos afamados de la música, el deporte, e incluso hasta de la cotidianidad mediática. Ya es agotador presenciar la manera en la que algún canal de televisión va a aplicar la misma formula para ambientar la vida del homenajeado correspondiente: orígenes humildes, prohibiciones ridículas, dramas exagerados, entre otros clichés.

Y cuando Netflix anunció la serialización de la vida de Fito Páez, no contaba precisamente con un alto nivel de expectativas debido a todo lo mencionado en el párrafo anterior. Sin embargo, le di una oportunidad debido a la gran simpatía que tengo por el artista y la curiosidad de saber lo que podría mostrarse de los inicios del rosarino en 8 capítulos, siendo una duración corta en contraste al promedio de producciones biográficas de las que me había enterado.

Es atrapante. Quizás sea confuso el detalle de los frecuentes saltos temporales en cada episodio, pero no lo sentí incómodo o similar. El hilo de la historia no se pierde al mostrar dos situaciones en paralelo (una del Fito niño y otra del adulto) que explican de forma completa lo que siente y piensa el personaje en un momento determinado. Así mismo, se ahonda en puntos clave de la vida del cantante y no hay mayor desgaste en puntos históricos que quizás no fueron tan relevantes en la carrera de Fito Páez.

La ambientación es fiel a la época, mostrando qué tan pesados, divertidos o tranquilos podían ser los ochenta y el inicio de la década siguiente. Por otra parte, la música incidental no resaltó tanto como debería… Cumple con estar ahí, pero no es algo trascendental. Parece que el protagonismo se lo llevan las canciones de las figuras musicales de aquella época, no solo de Fito, Charly o Luis Alberto Spinetta; sino también de otros no tan cercanos al protagonista, como Virus.

Aparición de la banda Virus, liderada por Federico Moura. No pude ocultar mi felicidad cuando los vi cantando Amor Descartable [Créditos a Nacho1 por el fragmento]

¿Qué tal los personajes? Variados. El padre de Fito siendo tan sobreprotector como empático, Fabiana Cantilo una mujer poderosa y sensible, Charly Garcia tan arrogante y particular, Luis Alberto Spinetta con el rol de “polo a tierra” y amigo maduro… Hay de todo, y no encontré alguna en donde no se realice una buena interpretación de personaje. Cuidaron mucho este aspecto, y lo agradezco bastante.

Tal vez en la reimaginación de las canciones puedan existir inconsistencias, ya que la calidad no se compara con las originales; pero no es un detalle que dañe la producción. Y a pesar de que sólo se aborden hitos de la vida del rosarino (excluyendo historias de relleno), pueden existir partes lentas o tediosas que comprometen el goce del espectador.

En conclusión, El amor después del amor es asombrosa, sobresaliendo entre el contenido biográfico. Desarrolla vivencias, personajes y ambientes de manera precisa, sin llegar a una incómoda exageración, pero sin tampoco caer en lo plano. La gracia, el carisma y la empatía por cada situación e individuo estarán presentes casi todo el tiempo. A pesar de tener detalles para reforzar, es un contenido recomendado… Más aún para quienes conocen el contexto del rock argentino o específicamente de Fito.

“Ahora sé que ya no puedo, vivir sin tu amor”

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