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2.21.2022

El Caso Jamming – 2° Acto: Sombras

Como lo prometí en el artículo anterior, esta es la hora del caos. Es el momento en el que se juntarán todas las sospechas de una posible desgracia, que pueden causarle pesadillas a los futuros asistentes de este evento multitudinario.

El lado tenebroso

A la hora de prometer un festival de proporciones apoteósicas, es inevitable que no existan riesgos que puedan teñir al sueño de varios años en una porquería catastrófica… Y ese es el objetivo del nudo de esta historia: Mostrar los peligros, incomodidades, potenciales problemas, dificultades y cualquier detalle que sea capaz de modificar la experiencia del público hacia un espectro nefasto y negativo. Demos inicio a esta tormenta.

2° Acto – Sombras

A la hora de redactar esta columna me doy cuenta de que toda esta saga de publicaciones debe estar atada a las noticias que se vayan confirmando en este último mes de espera. Sea bueno, malo o feo, cualquier cambio provoca que alguna parte de esta redacción quede sin validez. Por lo que la primera sombra para quién escribe esas líneas radica en el hecho de regresar a modificar las publicaciones en caso de que la actualidad lo amerite. Me da física pereza hacerlo, pero es un deber con los lectores de este seriado.

Entrando en materia, pude ver algunas de las preocupaciones más frecuentes acerca del evento a través de un hilo en Twitter publicado por el usuario @EseNarvaez y que posee detalles que nos pueden ayudar a entender parte de las inseguridades que se encuentran rondando por las mentes de algunos asistentes y/o contradictores del evento. Eso sí, tomen esa información con cuidado porque el usuario hace una conclusión tan imprecisa como exagerada de un posible desenlace del evento.

Exageraciones bárbaras.. y esta

¿El Fyre Festival? ¿En serio? Tampoco creo que termine así. Necesitamos pesimismo en este artículo, pero no tanto. Para los que desconozcan del tema, el Fyre fue un intento de festival ideado por dos emprendedores que tenían un desconocimiento absoluto en la organización de esta clase de eventos. Sería realizado en las Bahamas, con un aforo compuesto de influencers y modelos, y que tuvo una organización desastrosa debido en gran parte a la negligencia, pereza e imbecilidad de sus gestores. Uno de ellos terminó pagando cárcel por esta gran estafa.

Las principales razones por las que el Fyre no podría ser evocado en el próximo Jamming se encuentran en la experiencia de los organizadores en el diseño de 9 ediciones pasadas, además de las mayores facilidades que ofrece el evento realizado en Playa Hawaii: estadía en campings o en alojamientos en municipios cercanos. Todo lo anterior sumado a la presencia de personal bien seleccionado, el aporte de emprendimientos y la misma fama del evento que impiden llegar a un nivel tan nefasto. Así que, no se preocupen por ese lado.

Enfocándonos en otros tópicos abordados por usuarios de redes sociales como el ya mostrado, tenemos el aspecto de lo extraño y hasta fantasioso que se ve un cartel con más de 100 intérpretes, por un precio bastante accesible (poco más de 170 dólares gringos). Y más de la mitad de los mismos no se encontraban confirmados a comienzos de este año, cuando entré a verificar por mera curiosidad.

Esto está en la página oficial: 24 hileras que pueden resolver la duda ¿O no?

La situación a mediados de Febrero parece haber cambiado totalmente. Exceptuando a las agrupaciones asociadas a la organización, el evento cuenta con 96 artistas confirmados y preparados para tocar en las diversas tarimas con las que contará Playa Hawaii. Cada uno de ellos tiene su propia descripción y un link de saludo que no funciona, pero que publican de manera frecuente en las redes sociales del festival.

Y hablando de estas últimas, son un monstruo al que se le puede dedicar un artículo entero debido a los acontecimientos sucedidos, dignos de un dramatizado de tres centavos. Desde las publicaciones más tempranas del evento a mediados de 2019, hasta los meses finales de 2021 todo fue tranquilidad y armonía en lo que a interacción con el público se refería. Claro, el festival se alimentaba de géneros y agrupaciones queridas y aclamadas por los seguidores del evento: Así fue con los salseros (Guayacán, Niche, El gran combo), los merengueros (Wilfrido, Eddy, Rikarena), e incluso con un legendario ahora olvidado como Don Omar, que uno creería que se escapa del target del festival… No obstante, hasta ese momento todo había salido de maravilla.

Los comentarios de la comunidad fueron bastante positivos en mayor medida, y la expectativa crecía por los siguientes intérpretes a confirmar. ¿Sería Manu Chao, amigo de la casa? ¿O acaso traerían de vuelta a Illya Kuryaki and the Valderramas? ¿Quizás un Cabas para fortalecer el ambiente tropical? Pues ninguno de los anteriores, porque nadie esperaba que la organización fuera capaz de confirmar a Silvestre Stall… digo, Dangond.

¿Silvestre Dangond? Claro… Las redes explotaron, las críticas se multiplicaron y en una jugada bastante cuestionable, los organizadores prohibieron cualquier comentario en las redes sociales del evento. Y la duda para los curiosos es ¿Por qué la confirmación del cantante de vallenato causó tanto revuelo? La respuesta es más simple de lo que creen: Mal target. El público al que estaba destinado el evento no encaja con el cantante, debido a sus múltiples polémicas que involucran la cultura del narcotráfico y la corrupción. El vallenato sería siempre bienvenido al evento si hubieran traído al Binomio de Oro, a Los Inquietos o al mismísimo Jorge Celedón. Pero el perfil del Dangond genera un rechazo que logró empañar la imagen del festival en lo que a redes sociales se refiere.

La revelación de la discordia... La buena energía en redes cambió desde este momento

De ahí en adelante el Jamming se convirtió en una mezcla absurda (también conocida como sancocho) de estilos musicales sin un hilo conductor claro. ¡Que entre lo que haya! ´porque parece que si hay cama pa’ tanta gente, contradiciendo aquella recordada canción de la universidad de la salsa. No tardo en incorporarse el género de corridos que en Colombia se encuentra en furor con caras visibles como Yeison Jiménez, John Alex Castaño o Francy. Le siguió una camada adicional del reggaetón de la nueva ola con gente como Feid, Blessd y Ryan Castro. Y la cereza sobre el pastel fue la inclusión de Damas Gratis, una banda argentina de cumbia villera… Aunque si les soy sincero, tengo la curiosidad algo morbosa de saber cómo va a ser la presentación de ellos en el festival… Es una cajita de sorpresas, y me es inevitable no recordar a Los Llaneros Solitarios si de cumbia villera se trata jaja.

"Me gusta la droga, me río a roletes. Me encuentro un amigo..."

La parte de los patrocinadores puede ser algo inquietante en un primer momento, debido a que es una fuente de financiamiento fundamental para cualquier festival. Sin embargo, esta preocupación se esfuma cuando vemos las publicaciones y los anuncios de los eventos pasados: Por pura casualidad ninguno de estos contaba con los patrocinios con los que, desde sus inicios tenía el Estéreo Picnic, por ejemplo. Si lo quieren verificar por su cuenta, aprecien el cartel del FEP 2011, enfrentado al Jamming 2019, la edición anterior a la que hoy tratamos.

 
Izq: FEP 2011. Der: Jamming 2019. Apreciable la diferencia de patrocinios.

El único punto que deja fuertes sospechas es que en ediciones muy tempranas si existían patrocinadores, como en el 2014 con la cerveza Águila o la emisora La Mega. Aunque esto puede obedecer más a un tema de autosostenimiento progresivo… En español esto último significa que el Jamming llegó a un punto en el que ya se podía financiar sólo con el dinero de los organizadores, sin que fuera necesario algún tercero que invirtiera en el negocio, más allá de la publicidad que algunos medios le hacen con actualizaciones de información. Por eso entre 2018-2019, los patrocinios se esfumaron… Y eso continuó en la actualidad.

Ahora pasaremos a otra parte también importante respecto a las fallas del festival, la cual son los mismos artistas y sus pilatunas. Como no sólo es culpa de los organizadores, sino también de algunos grupos o solistas que puedan creerse “los más vivos”; aquí les traemos la lista de las mejores presentaciones posibles en el festival venidero!!

1- Los tramacazos de Los Prisioneros (o lo que queda de ellos).

El incidente de los microfonos: De las polémicas más recordadas de la banda

Imagínense la gran indisposición que se respira apenas llega el momento de que Los Prisioneros suban a la tarima. Del otrora grupo insignia del rock chileno y la protesta antidictadura ya no queda mucho, debido a que su vocalista se separó de sus compañeros hace muchos años. Y en lo que respecta a los dos restantes, están más indispuestos que nunca y sin ganas de tocar debido a controversias sucedidas en los últimos meses. Si están ahí, es por cumplir un contrato. Y el show puede salir tan bueno como el anhelo de un concierto de reencuentro, o tan mal como su última presentación en la que el público trató a Los Prisioneros de traicioneros.

2- Eucaristía en la playa con la cortesía del monseñor Farruko.

El evangelio ha llegado para acogernos a todos... Comenzando por el creador de "Pepas".

¿Qué pasaría si, en un momento en el que el público tiene ganas de perreo intenso y de una fiesta desenfrenada en la que las sustancias psicoactivas no puedan faltar, se sube a la tarima un evangelizador nato? Si, un sacerdote que en vez de alabar a la rumba, alabe a nuestro señor Jesucristo. Para reafirmar la variedad que existirá dentro del Jamming Festival, gozaremos de una misa llena de espíritu religioso y sincero arrepentimiento de nosotros, los pecadores.

La iglesia serán las piscinas, las bancas serán los toboganes y las ofrendas las darán los foodtrucks como cortesía. Ese día nacerá la nueva diocesis de Playa Hawaii. ¡Amen!

Creo que exageré un poco… Sin embargo, les hago la siguiente recomendación de amigo: No se esperen un fiestón a la hora de ver a Farruko, porque sus más recientes declaraciones lo acercan más a la carrera sacerdotal, que a la de cantante de reggaetón.

3- Fanáticos extremistas de Rikarena: ¡Desmovilícense!

Foto de algunas de las víctimas de estos hooligans, entre ellos alias "Cerati".

Después del incidente sucedido en aquel lejano 1995 en Barranquilla, en donde estos fanáticos le lanzaron objetos de manera agresiva a unos muchachos de una tal Soda Stereo; les suplicamos al público amante del “Cutibili Pacha” que sean pacientes y esperen con calma la presentación de su aclamada Rikarena. No queremos que de nueva cuenta espanten a otros músicos desconocidos que no tienen la culpa de su abultada arena. Como dice la banda:  ¡Sacúdelo, que tiene arena!

 4- Y con ustedes, el rey… ¡Don Omar!

Quizás no nos escuchó. Nuevamente, con ustedes: ¡Don Omar!

Que vaina, nos dejó abandonados este señor… ¡Que novedad! Y no me sorprendería que sucediera, debido a la fama que se ha ganado por ausentarse en diferentes ocasiones. Y que lastima que siga en esas, ya que eso le impide volver a la escena musical que ya desde hace bastante tiempo le ha sido esquiva.

¿Nos esperan momentos muy satisfactorios en el Jamming, verdad?

Bueno, la idea era bajarles el ánimo respecto a lo que se puedan encontrar en el evento. Y si lo logré, de todas maneras les pido mil disculpas por romperles esa hermosa ilusión, aunque sinceramente no era sano que la tuvieran, para que no se sintieran incómodos cuando sucediera una o varias situaciones descritas con anterioridad.

Lo que les recomiendo es que asistan con una buena disposición, pero sin endiosar el festival. Alístense con una excelente actitud, pero con un pensamiento crítico frente a todo lo que suceda. Y hagan una lista de las cosas que van a llevar, porque resistir casi 72 horas en el Jamming no es tan fácil como aparentan. Es más, de hecho ya les preparé un listado preliminar de los objetos fundamentales para la supervivencia en Playa Hawaii.

Lo básico. ¿Qué más debemos agregar?

Agreguen en los comentarios si hace falta algo… Creería que sí, porque lo aquí escrito es solamente lo primero que pensé. ¡Ya veremos más adelante!

¿Continuará?

Hasta aquí llega este segundo acto, lleno de posibilidades y escenarios de todo tipo que podemos replicar en nuestras mentes. No obstante, sólo cuando sea el momento del festival es que veremos aquello que saldrá excelente y lo que no tanto. De hecho, ahorita me encuentro algo impaciente con el tema de los horarios de cada intérprete, para ajustar el tema de la programación. No han querido liberar esa información, y parece que lo van a dejar para última hora, igualito al FEP del 2019.

Esto aún no ha terminado. Hay más tela que cortar

Días después de que esos datos sean liberados, llegará el tercer artículo referido al Jamming Festival con la intención de completar este gran trabajo escrito que quedará para la posteridad. Ahí veremos historias, anécdotas, recomendaciones y algún que otro relleno que pueda servir para los asistentes. Muchas gracias por seguir el contenido de esta dimensión y… ¡Suerte es que les digo, agonías!

Página de Facebook: https://www.facebook.com/yaviene.todoasutiempo15

“Los finales siempre marcan nuevos comienzos”

No paremos de bailar, yo te lo pido. Porque no va a ser igual, si no es contigo. Ya no puedo estar de pie, y esta noche quedará… en el olvido.

Lista de Navegación:

1° Acto: https://bit.ly/jammingluces

3° Acto: Próximamente

1.27.2022

El Caso Jamming – 1° Acto: Luces

Sean bienvenidos al 2022: Un año que promete traer de vuelta los grandes eventos que la aún presente pandemia nos arrebató durante dos años, y donde la masificación de las vacunas facilitará el acceso controlado a cuanto encuentro múltiple se programe de aquí en adelante. Aunque aún falta un buen tiempo para regresar a una situación similar a la del 2019, ya es posible invertir nuestro tiempo en actividades de diversión masiva como el turismo, la ida a parques de diversiones, las fiestas, y lo que nos ocupa el día de hoy: los conciertos.

Para iniciar este año, quiero abordar una temática que no deja de formar parte de discusión y ciertas tendencias en redes sociales, la cual no podría estar contenida en un único artículo. Este es el inicio de una trilogía en la que vamos a abordar las ilusiones, las decepciones, los puntos álgidos, lo más bajo y el trasfondo del parrandón del siglo, lleno de “One Love” y piscinas por todos lados: El Jamming Festival. Aunque antes, algo de contexto…

La idea original era algo diferente, pero vamos con lo que tenemos

Intenté conseguir una entrevista con el gestor del evento, Alejandro Casallas. Todo por medio de su representante, al que le escribí por correo para pasarle los datos de la página y solicitarle la posibilidad de que Alejandro le concediera un espacio a esta maravillosa dimensión. A pesar de la amabilidad de la persona tras el correo electrónico, obtener la entrevista con la cabeza del festival fue imposible debido a una presunta falta de tiempo del mismo para atender la solicitud. De hecho, ese fue el motivo del retraso de esta columna, que tenía la expectativa de contar con una fuente directa para su desarrollo.

Sin embargo, la imposibilidad de tener ese encuentro genera oportunidades interesantes como una mayor libertad de análisis o la generación de un producto más imparcial. Más allá de que algunas situaciones no se puedan dar, las ideas pueden continuar. Así que, comencemos con la parte alegre de todo este entramado…

1° Acto – Luces

Los primeros recuerdos que tengo del Jamming Festival datan del 2019, cuando por cuenta de una profesora de la universidad me enteré de que había un evento multitudinario en el que se presentaban bandas que quizás me podían interesar. Las notables diferencias con los dos mayores festivales de Colombia (Estéreo Picnic y Rock al Parque) eran el concepto y la ubicación.

Para empezar, contamos con un ambiente en el que reggae, ska y música protesta eran los grandes protagonistas del encuentro, en donde también podían confluir algunos intérpretes de rock en español y latina alternativa. Además, todo este coctel de buena onda no se generaba desde Bogotá D.C. o a una mínima distancia de aquella ciudad. Claro que no, porque era necesaria una locación tropical; por lo que se eligió un hotel cercano a Girardot para la faena. El recorrido de 120 kilómetros desde la capital del país hasta aquella ciudad con altas temperaturas era un curioso precio a pagar para disfrutar de una experiencia poco explorada en el pasado (véase Hot en Paraíso).

En época pandémica se necesita más espacio que esto para temas masivos...

Comentarios de todo tipo se viralizaron en redes sociales: Que el espacio es muy reducido, que los puntos de hidratación son escasos, que el acceso al sitio era muy complicado, que la presentación de los grupos no tuvo igual, que hacen falta más eventos de gran magnitud en tierra caliente, que cuando iba a ser el próximo Jamming… Sí, ¿Cuándo iba a ser? No es que quisiera comprar la entrada de inmediato, pero si tenía interés de saber lo próximo que ofrecería el (para mí) novedoso evento.

En uno de los siguientes artículos veremos la historia del mismo a lo largo de los años, e incluso el porqué de su nombre. Por el momento, y con este breve recorrido quiero empezar a mostrar todos esos aspectos positivos que me cautivaron; y que seguramente convencieron a más de uno para asistir al Jamming Festival 2020, digo 2021, digo 2022.

Line Up – Cartel de artistas

Uno de los dos principales motivos para no ausentarse del evento. Antes de la pandemia, habían anunciado nombres implacables que dejaban clara la intención que tenía el festival de abrirse a un mayor público pero sin perder la cercanía con la cultura de amor y paz que se tuvo en ediciones pasadas. De esta manera tenemos rock en español (Caifanes, Aterciopelados, Toreros Muertos, lo que queda de Los Prisioneros), ska (Inspector, Auténticos Decadentes, Ska-P, Caligaris), reggae (Damian Marley, Los Cafres, Gondwana, Zona Ganjah), hip hop (Orishas, Shaggy, Movimiento Original, LosPetitFellas), latina alternativa (Los Amigos Invisibles, Monsieur Periné, Systema Solar) con una pizca de salsa (La 33).

Esta era la lista antes de las nuevas adiciones. Se ve diminuto en comparación al actual

Cabe resaltar que el anuncio de que Caifanes haría acto de presencia fue el factor definitivo por el que tomé la decisión de ir a este evento, aunque sería mentiroso si digo que los demás artistas no valen la pena... ¡Todo lo contrario!

Una de Caifanes muy especial, que me encanta. Viento

Sin embargo, la espera que asumí desde aquel Noviembre de 2019 hasta el 19 y 20 de Marzo de 2020 se alargó de una forma inesperada por razones que ya conocemos de sobra. Y después de una sequía de conciertos que parecía eterna, se anunció el regreso de los mismos, incluyendo nuevas adiciones para el deleite del público. Y el Jamming no fue la excepción.

Modificaron la locación (de Girardot a Ibagué, ciudad a 200 km de Bogotá) y sumaron un tercer día con el ánimo de incluir a más talentos que quizás el público solicitó antes o durante la pandemia. Inicialmente fue así con la entrada de agrupaciones como Molotov, Enanitos Verdes, Guayacán Orquesta, Wilfrido Vargas, UB40 e incluso el legendario Miguel Mateos ampliamente recordado por cerrar aquel concierto de conciertos de 1988.

¿QUÉ CARAJOS PASÓ AQUÍ? (en buen y mal sentido)

Faltando menos de 60 días para el comienzo de la gran fiesta, podemos ver más de un centenar de intérpretes en la lista (algo que no se ha visto en ningún festival en Colombia hasta la fecha) que representan distintos géneros y diferentes maneras de abordar la música. A pesar de tener ciertos reparos con algunos de esos nombres, es admirable el reto que el festival puso en sus hombros para la realización de un evento de esta talla. Quizás esto abra la puerta a la inversión y organización de locuras como esta en un país con bastante potencial artístico e industrial.

Precio

Ridículamente bajo en un principio. Sí, está claro que nadie se iba a imaginar las dimensiones reales del Jamming Festival a finales de 2019, pero luego de las revelaciones del tercer día y del cambio de ubicación, aún se podía hacer un gasto no muy grande comparado con la retribución que se va a tener.

En un inicio, fue posible obtener las entradas para los tres días + el transporte + camping para dos por 580.000 COP (146 USD), que atraen más que los 850.000 COP (214 USD) de un Estéreo Picnic sin transporte o alojamiento. Y si, sé que no es adecuado compararlos debido a que el público objetivo de ambos es distinto. No obstante, lo hago para que queden en evidencia los precios bajos del evento de Ibagué.

Anuncio de cuando el festival tenía fecha de Noviembre para comprar las entradas en el restaurante oficial

Sitio

Playa Hawaii. 50 hectáreas de diversión distribuidas en playas, piscinas, toboganes, lagos, plazoletas de comidas, espacios para tarimas y otras más. Una de las críticas de la edición pasada era el tamaño reducido de la locación y la falta de puntos de hidratación; así que es posible intuir que esos dos desafíos van a ser los primeros en ser cubiertos en lo que a esta edición se refiere. ¿O no? No sabemos, pero esta columna apuesta por lo optimista, ergo, la buena fe de los organizadores.

Vista aérea de Playa Hawaii. Esto es apenas una décima parte del sitio.

Escenarios

SIETE TARIMAS. 7. Algo demasiado pretencioso que concuerda con las acciones que ningún concierto ha hecho en Colombia. Eso sí, es probable que tres de esos escenarios (los más grandes) sean los únicos seleccionados para albergar a los intérpretes de amplio reconocimiento. Mientras tanto, los cuatro restantes estarán a cargo de las agrupaciones que aporta la casa (esas que están en dos o tres días del cartel) y una que otra que no alcance a ser presentada en las zonas más masivas.

Es fácil adivinar en que tipo de escenario va a encontrarse Caifanes, Don Omar o UB40, pero hay cierta incertidumbre respecto a lo que tendrán disponible para La Mala Rodriguez o LosPetitFellas, siendo intérpretes con cierto nivel de fama. Más que una sombra (las cuales veremos en el siguiente artículo), es la expectativa frente a lo que suceda con esta situación. Ojalá más adelante las redes sociales del festival muestren la forma en la que se armó cada tarima, para que la información entre el público interesado pueda estar completa.

Mapa del sitio detallando cada zona y componente del festival

¿Fin?

Ya hemos visto todas esas características claves para que la persona que esté leyendo esto se decida a comprar una entrada para el Jamming Festival, el cual parece ser el evento del año ¿No?

Bueno, sí y no. Precisamente la intención de este artículo inicial era elevar el optimismo y la buena onda a niveles algo cuestionables para mi gusto. Resaltar todo lo positivo, de tal manera que se puedan abrumar con el caos que van a presenciar en la próxima columna. Así el golpe promete ser más profundo ¿No creen?

Esto no se ha terminado. Faltan las sombras y la historia!!

Espero que hayan disfrutado este primer acto, y les recomiendo que estén muy atentos de la parte dos, la cual saldrá apenas falte un mes o menos para el viaje a Ibagué. Muchas gracias por seguir el contenido de esta dimensión y… ¡Suerte es que les digo, agonías!

Página de Facebook: https://www.facebook.com/yaviene.todoasutiempo15

“Los finales siempre marcan nuevos comienzos”

Te dedico este trabajo: Mi sol, lindo destello de luz que me acompaña y me inspira. Tu compañía me fascina y tu apoyo me fortalece. Gracias, chica hermosa.

Lista de Navegación:

2° Acto: https://bit.ly/jammingsombras

3° Acto: Próximamente

1.29.2021

SýntomiReseña: iDon ¿El reggaetón del futuro?

¡Bienvenidos nuevamente a esta dimensión!

No pensé que llegaría el día en el que hablaría acerca de una producción de reggaetón sin hacer alguna burla o sátira al respecto. De hecho, ese momento fácilmente puede ser catalogado como el mismo apocalipsis después de todo el desprecio que le he manifestado al género en algunos de los artículos concebidos a lo largo de los cinco años de historia de esta página. Sin embargo, no me voy a desgastar analizando los “superéxitos” que hoy han inundado lo poco que queda de la radio y el vasto internet de la mano de “profetas” como J Balvin, Bad Bunny, Karol ‘Mi cama suena’ G o Camilo ‘Ardillita’ Echeverry.

Una década atrás, un escenario en escala de azules y un mundo robotizado

Más bien, me quiero concentrar en una idea más interesante originada a finales de la primera década del siglo XXI y protagonizada por uno de los cantantes más populares de aquella época: Don Omar. Aunque en la actualidad este nombre ya no es símbolo de éxito (el cual otros fulanos están disfrutando inmerecidamente); a inicios de la década del 2000 resultó ser la revelación que tomó las banderas de la difusión masiva del reggaetón, al lado de un tal Ramón Ayala que ya era conocido desde años anteriores como Daddy Yankee, el tiguá favorito de los niños.

El género tomó una fama monstruosa en América Latina, y algunas de las composiciones de los antes mencionados Omar y Ramón tuvieron también una trascendencia internacional, además de que otros cantantes se pegaron a la moda del momento con sus propias creaciones que gozaron de un amplio recibimiento, más allá de que la calidad de los productos fuera buena o mala. El común denominador de aquellos tiempos podían ser las composiciones calentonas de toda la vida o melodías con un estilo romántico empalagoso popularizado por íconos efímeros como Nigga o Makano, nombres que los pueden remontar a una lejana época de pésima ortografía y redes sociales fracasadas.

Épocas de pena ajena que espero no vuelvan...

Sin embargo, a lo largo del 2008 se empezó a gestar un proyecto algo diferente de lo que regularmente se veía por esos años dentro del reggaetón. ¿Y que tal si este ritmo de moda evoluciona hacia un sonido más futurista? ¿Qué pasaría si se mezclara con otros géneros y con una estética adelantada a su tiempo para enriquecer su contenido? Quizás esto fue lo que pensó Don Omar a la hora de desarrollar la idea del que sería su tercer disco de estudio.

A continuación, veremos cómo le fue al Don a la hora de ejecutar su idea prometedora.

iDon (2009)

Vamos a dividir el análisis del disco en tres fracciones: El concepto, la estructura instrumental y la lírica. Por si se lo preguntan, no voy a profundizar en el tema de la voz; debido a que no existe algo muy destacable por comentar, además de que parece que dentro del género no es un requerimiento vital la posesión o explotación del trabajo vocal del intérprete.

Concepto

El eje de iDon se basa en la interacción continua entre el mundo humano y el artificial, a través de un experimento en el que se pretendía desarrollar al artista definitivo, con altas capacidades para componer, cantar, realizar giras, entre otras habilidades relacionadas; pero a costa de su libertad. De hecho, la introducción del disco se dedica a narrar el objetivo de aquel avance tecnológico de gran calibre, donde Don Omar es sometido a ser el conejillo de indias de aquel proyecto liderado por una mujer misteriosa.

No obstante, el proceso científico no se realiza tal como se planeó; pues el sujeto de prueba evita el sometimiento y logra escapar de la habitación de operaciones, a la vez que intenta vengarse de esa fémina que intentó esclavizarlo con aquel experimento.

Este cortometraje de 10 minutos representó el inicio de la idea central del álbum.
Contenido: Intro - The Chosen - Virtual Diva

La realización de un álbum conceptual no es un tema original, pero la idea central en la que se basa iDon es creativa, teniendo en cuenta que está manejando un género que sólo se dedicaba a ofrecer canciones para el disfrute en fiestas y eventos multitudinarios. Pasar de ese punto a una historia articulada donde las piezas musicales nutren dicho concepto es una maravillosa evolución que podía hacer trascender al reggaetón a un nivel de calidad alto, alejándose por fin de su premisa inicial.

Lastimosamente, no todo el disco se unifica bajo la brillante idea de la evolución; debido a que canciones como Blue Zone o Ciao Bella representan un gran retroceso al evocar tópicos ya desgastados como el “Romantic Style” o un perreo ya muy anacrónico. iDon tiene un trasfondo muy interesante, pero se encuentra incompleto porque no todas sus melodías lo abordan.

Al parecer, el disco se ambienta en un Buenos Aires vanguardista, con su planetario (visto en el vídeo de Zoom de Soda Stereo) convertido en un laboratorio científico llamado "El Sistema"

Estructura Instrumental

Creo que es el mejor apartado de los tres, debido al amplio interés del intérprete por navegar a lo largo de distintos ritmos del mundo, a la vez que se genera el contraste entre un futuro robóticamente globalizado y las costumbres imborrables de diferentes culturas. Por ahí se encuentran unos guiños a los países árabes (Oasis), un rap futurista (The Chosen), fusiones de perreo con rock & roll (Blue Zone) y hip hop (How we roll), un intento de blues eléctrico bien reggaetonero (Galactic Blues) y una deformación del mambo con un aderezo rapero (CO2).

How we roll: Notarán que esta es la canción de los créditos de Rápido y Furioso 5

Ahí les dejo también el intento de Don Omar por explorar estilos más orientales

Y sorprendentemente, el sencillo principal del álbum (Virtual Diva) resulta ser una propuesta que no se asemeja al dembow de siempre (o lo disimula muy bien), sino que presenta una mayor afinidad con un electropop que para ese entonces aún no había sido tan sobreexplotado como en la actualidad. Así mismo, noto una amplia inspiración en el trabajo de Kylie Minogue en el contexto global y de Miranda! en el contexto continental.

Una apuesta arriesgada que el sencillo insignia del disco no sea propiamente un reggaeton tradicional

Por la misma línea intentan ir piezas como Sexy Robótica o Sci Fi, pero lastimosamente su enfoque ya se acerca más hacia el dancehall y la percusión repetitiva de siempre. Incluso, este último track contiene un sample traído desde un mixtape de reggaetón underground creado en el año 2000, de aquellas épocas en las que este género tenía un nicho muy reducido de oyentes y seguidores.

      
Comparen y verán.
A la izquierda, Sci Fi de Don Omar (2009). Escuchen el 0:48.
A la derecha Perreo, perreo de un mixtape del año 2000. Escuchen desde el principio.

Líricas

Esta es la sección en la que casi todo el disco sale perdiendo. Y es triste, porque con un concepto bien armado y las diversas combinaciones sonoras estructuradas en iDon, debería existir un soporte escrito que se encuentre a la altura de lo ya creado ¿No?

Pues no, porque con muy pocas excepciones, las canciones no tienen relación alguna con el trasfondo histórico que al principio se planteó. Quizás algunas tengan guiños a la idea galáctica, tecnológica o futurista; pero de ninguna manera le ofrecen un desarrollo coherente, ni mucho menos un desenlace satisfactorio, al hilo argumental que comenzaron los dos tracks iniciales (The Chosen y Virtual Diva).

De hecho, la composición lírica de estas dos canciones es digna de admirar, planteando la idea de un experimento pretencioso, la rebelión del mismo y su posterior idea de venganza. Sin lugar a dudas, estas dos canciones reflejan a qué nivel de consolidación intentaba llegar Don Omar con este concepto.

Resultaría muy atractivo que la mayoría del trabajo discográfico se enfocaran en esta historia de rebelión y venganza. Tristemente, el hilo argumental es ignorado en posteriores tracks.

El resto: fiestas nocturnas con perreo intenso, una despedida de una relación amorosa que no funcionó, un ego del tamaño del Everest, una vida de lujos y velocidad a lo Rápido y Furioso, un desfile continuo de halagos a la mujer de sus sueños… Así mismo, tengo que mencionar el escándalo que suscitó Sexy Robotica en Colombia por hacer referencia a las drogas del país de una manera bastante explícita (no sé por qué, pero cada vez que me acuerdo de dicho alboroto me es muy gracioso). En resumen, temas rutinarios que ya se habían tratado en producciones anteriores de reggaetón y que se seguirían abordando durante al menos, diez años más.

Esto último representa mi problema con este género: Una repetición absurda de los mismos cánones planteados a principios del nuevo milenio sin mayor variación que la voz que la interpreta. Muy pocas reinvenciones o propuestas originales han surgido con el tiempo, pero quedan relegadas a un segundo plano por su mismo creador, en pro de piezas facilistas sin ningún atractivo real más allá que el de ser un éxito pasajero que será olvidado en unos cuantos meses o años (esto último sólo en caso de que la moda impacté a más gente).

Un ejemplo de esto es Blue Zone. ¿No sería revolucionario el hecho de que los vestigios de rock & roll se mezclara más con la esencia del intérprete y que el ritmo se disimulara lo suficiente?

La percusión en donde el dembow está casi siempre presente sólo hace las cosas más notables (e insoportables). Es por eso que no se me hace raro ver personas que afirman la siguiente premisa: “Una vez que ya has escuchado una canción de reggaetón, ya las has oído todas”. Y aunque es una generalización algo errada, si concuerda con el fenómeno que se puede evidenciar en la mayoría de las composiciones, lastimosamente.

Conclusión

El caso de iDon es muy curioso al ser uno de los pocos discos que realmente evolucionó el estilo de dancehall latino que se estableció al comenzar el nuevo milenio. La estructura futurista junto con la mezcla de géneros, así como la premisa de contar una historia de drama y ciencia ficción le dieron aire fresco a la forma base del reggaetón.

Eso sí, no es un producto excelente debido a las fallas ya mencionadas en términos de letras, cohesión o repetitividad; que lo convierten en una idea buena a secas. Sin embargo, este sería uno de los pocos vestigios en la búsqueda de auténtica creatividad.

Al final, el experimento no resultó ser tan fallido. ¡Buena esa, Don Omar!

Ignorando la faceta alternativa que mostraron bandas como Calle 13, el ritmo se estancó durante varios años y sólo se utilizó como palanca de lanzamiento de nuevos talentos cuya promesa resultaba ser tan vacía como decepcionante. Sí, mucha parranda, mucho perreo hasta abajo, pero la creatividad se perdió al punto de que cualquier trabajo discográfico relacionado con los colores es el álbum conceptual insignia del reggaetón.

Más allá de un buen equipo de marketing o de producción que asegure un éxito a partir de beats repetitivos, debería haber un interés por ofrecer mejores productos auditivos al público. Y iDon, aunque no logró ser el rumbo definitivo para el futuro del perreo, si fue un interesante pedazo de historia que futuros intérpretes tomarían inspiración y del que su creador salió muy bien librado… hasta que su popularidad se terminó en años posteriores.

Ojalá más temprano que tarde exista otro proyecto con la intención de revolucionar los mismos sonidos rutinarios cuyo agotamiento es más que evidente

Aquí termina esta primera reseña del género prohibido. Espero hayan disfrutado este nuevo artículo y nos veremos próximamente con más contenido. ¡Hasta otra ocasión!

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¡Los finales siempre marcan nuevos comienzos!